Monseñor Juan del Río, durante la bendición de la bandera que onderá el «Pros»
Monseñor Juan del Río, durante la bendición de la bandera que onderá el «Pros» - Vanessa Gómez

Triana se encomendó por sus marineros

Una ceremonia en la iglesia de Santa Ana arrancó los actos conmemorativos del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo

SEVILLA Actualizado: Guardar
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Un barrio entregado a sus marineros, una parroquia teñida de blanco náutico y una virgen que bendijo la bandera que circunnavergará los próximos tres años. La historia se repitió 500 años después. Simultáneamente, Triana se despidió de la tripulación del velero «Pros» –que partirá en la mañana de hoy para dar la vuelta al mundo– y homenajeó aquella gesta que comandó Fernando Magallanes y rubricó Juan Sebastián Elcano.

A los pies de Santa María de la Victoria, a quien se encomendaron los 239 hombres que partieron del puerto de las Muelas y a la que rezaron los 18 hombres famélicos que volvieron tres años después, se celebró ayer una solemne misa que conmemoraba aquella primera circunnavegación que puso a Sevilla en la élite mundial.

Volvió a ser la ciudad la sede conmemorativa de una de las grandes gestas de la historia de España. Si bien la capital hispalense fue el enclave de aquella Expo 92, que homenajeó el quinto centenario del descubrimiento de América; ayer no iba a ser menos con el pistoletazo de salida de los actos del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo.

La iglesia de Santa Ana hizo las veces de aquel desaparecido convento de Nuestra Señora de la Victoria de los frailes mínimos de San Francisco de Paula. Cinco siglos atrás, se celebró una ceremonia de entrega de la bandera real al capitán de la armada. Ayer fue el comandante del buque escuela «Juan Sebastián Elcano», Ignacio Paz García, quien la volvió a recoger.

Con la destacada ausencia por enfermadad del arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, fue el arzobispo castrense, Juan del Río, quien ofició la ceremonia y encomendó a los marineros ante la virgen de la Victoria, recordando al por entonces arzobispo Fray Diego de Deza, quien hiciera lo mismo con la tripulación de las cinco naos que partieron desde el desaparecido puerto de las Muelas.

«500 años después os ponéis frente a Santa María de la Victoria para recordar esta conexión del mundo frente a los individualismos. Pone los vellos de punta pensar que tras cinco siglos somos capaces de hacer lo mismo que Hernando Magallanes y Juan Sebastián Elcano. Por eso debemos postrarnos ante la Victoria y darle las gracias por esta bendición», señaló Monseñor Juan del Río, ante los voluntarios que hoy partirán en el velero «Pros».

El arzobispo castrense estuvo acompañado por Teodoro León, vicario general de la Archidiócesis de Sevilla y Juan José RascónSoler, vicario episcopal de la Armada. Además, estuvieron presentes la plana mayor de la Armada Española, el rector de la Universidad de Sevilla y la delegada del distrito Triana.

Se bendijeron dos banderas: la del buque escuela «Juan Sebastián Elcano» y la que ondeará el velero «Pros». Para finalizar la ceremonia, el párroco de la iglesia de Santa Ana entregó un recuerdo de Santa María de la Victoria a los marineros para que les acompañe durante estos próximos tres años.