Seguros de salud, ¿con copago o sin copago?

Antes de contratar un seguro médico conviene revisar cuál de los dos tipos es más recomendable para cada situación familiar o personal

SevillaActualizado:

Hoy en día es bastante común optar por un seguro de salud privado para completar las coberturas que nos ofrece la sanidad pública. En estos casos, lo más frecuente es buscar un seguro médico barato, pero con las coberturas precisas, que nos permita no tener que esperar para ir a consulta con un especialista o para realizar determinadas pruebas médicas cuando las necesitemos.

Una de las preocupaciones más habituales en el momento de contratar un seguro médico privado es saber acertar al elegir entre las muchas modalidades existentes en el mercado, entre ellos los seguros de salud sin copagos y los seguros de salud con copagos.

Para poder escoger lo más conveniente, lo primero es saber qué es el copago y cómo funciona en las pólizas médicas. El copago es una cantidad de dinero que vendrá indicada en las condiciones de una determinada póliza médica, y que se debe abonar cada vez que se utiliza un determinado servicio médico. El copago se suma a la prima que se paga por el seguro de salud.

En los seguros de salud con copago, la persona asegurada suele pagar una prima más baja que en el resto de las pólizas de este tipo, pero a cambio tendrá que hacerse cargo de un porcentaje o una cantidad exacta de lo que cuesten los servicios del cuadro médico. Esta cantidad se abonará en el momento en el que el cliente utilice esos servicios médicos, que vendrán determinados en las condiciones de su póliza de salud. Cada aseguradora tiene un precio de copago distinto, e incluso suelen incluir límites de copago anuales, con lo que el asegurado, al llegar a una determinada cantidad en el año en curso, no tendrá que pagar más por los servicios médicos durante ese año.

Por otro lado, en los seguros de salud sin copago la persona asegurada paga solo una cuantía al año para acceder a los servicios médicos que necesite, es decir, no hay otros pagos adicionales, además de la prima. Sin embargo, esta prima anual será más elevada que la de las pólizas con copago.

Entonces, ¿con copago o sin copago?

Para decidir correctamente qué tipo de seguro es más conveniente a cada situación, conviene tener claro qué tipo de uso haremos de los servicios médicos. Así, para una persona que debe acudir habitualmente al médico, para revisiones periódicas o para seguir un tratamiento, es más recomendable contar con un seguro médico sin copagos. Y el seguro con copagos se dirigirá a aquellas personas que no necesiten acudir al centro sanitario a menudo, pero que quieren tener la seguridad de contar con protección extra en caso de necesitarla.

Para decidirse por una modalidad de seguro médico, conviene tener claro qué vamos a pedirle a nuestra póliza, a qué prestaciones no podemos renunciar y qué uso haremos de ellas. No siempre es recomendable guiarse por el precio de la prima, seleccionando el más bajo, porque podría no garantizar las coberturas que necesitamos.

Así mismo, si seleccionamos un seguro con copago, también tenemos que tener en cuenta que puede que en este momento solo necesitemos acudir al médico para las revisiones anuales, pero que en el futuro tengamos que utilizar estos servicios con más frecuencia, hecho que podría encarecer el precio final del seguro. En este sentido, no está de más revisar comparativas de seguros de salud, sean estos seguros de salud sin copagos o con copagos, para poder seleccionar precios y coberturas en función de nuestras necesidades, y poder optar por la modalidad que más nos convenza.