El menor cayó desde una ventana de uno de esos bloques de la calle Golondrina
El menor cayó desde una ventana de uno de esos bloques de la calle Golondrina - ABC
Sucesos

Un menor de 15 años sonámbulo cae por una ventana desde un cuarto piso en Los Pajaritos

El adolescente salió ileso del accidente gracias a que los tendederos que hay en los pisos inferiores amortiguaron la caída

SevillaActualizado:

Un adolescente de 15 años ha nacido por segunda vez la madrugada de este viernes tras salir ileso de una caída desde un cuarto piso. El menor es sonámbulo y sobre las tres y media de la mañana abrió una ventana de su casa y se lanzó al vacío. Es uno de los principales peligros a los que se enfrentan aquellos que sufren este trastorno del sueño. En el caso de este menor, unos cordeles providenciales le salvaron la vida.

Fuentes municipales confirmaron a ABC que el aviso de emergencias llegaba sobre las 3.30 de la mañana. Un adolescente se había precipitado al vacío desde una altura de varios metros. Policía Local y 061 fueron los primeros en llegar a la barriada de Los Pajaritos, donde reside el menor con su familia. En ese momento la confusión era importante sobre qué podía haber ocurrido. Las dudas se disiparon al comprobar «in situ» que el adolescente había sufrido un accidente porque es sonámbulo.

La suerte se había puesto del lado del joven. Las cuerdas de los tendederos de los pisos inferiores fueron amortiguando la caída. Cuando los efectivos sanitarios le realizaron una primera exploración vieron que no tenía lesiones considerables. Si bien se decidió trasladarlo a un centro hospitalario para que fuera examinado con detenimiento y descartar posibles daños internos. Las mismas fuentes consultadas explicaron a ABC que el menor se encuentra en buen estado.

Un tipo de parasomnia

Recientemente, los servicios de emergencias locales también tenían que socorrer a otro sonámbulo en unas circunstancias similares, confirman fuentes municipales. El sonambulismo está catalogado como una parasomnia no REM que se produce en una fase que está poco asociada al sueño, señala el neurofisiólogo del hospital Virgen del Rocío, Paolo Porcacchia. Este experto recalca que la mayoría de los casos se dan en la infancia y la adolescencia y salvo que haya otra patología de base, suele ser un trastorno benigno sin consecuencias para la salud del sonámbulo. Los episodios van desapareciendo con el paso de los años y no requieren tratamiento.

Los bomberos aconsejan a las familias con sonámbulos que adopten medidas de seguridad en sus casas como cerrar las puertas con llave y no dejarla puesta

«El peligro radica en los comportamientos de riesgo que adopta el sonámbulo como cuando se levanta de la cama, abre puertas o ventanas. Por eso es importante adoptar ciertas medidas de seguridad en el domicilio para evitar que se haga daño desde la inconsciencia». Porcacchia recomienda acudir al médico cuando los episodios se repiten, por ejemplo todas las noches, para descartar que no haya otra patología. También aconseja la visita al especialista si la conducta del sonámbulo entraña un riesgo muy elevado para su integridad física. «En esos casos se puede aconsejar el tratamiento para frenar esos episodios».

¿Y es cierta esa recomendación de que no debe despertarse a un sonámbulo? «Lo aconsejable es que no se le despierte de forma brusca para no asustarlo. Se debe hablar con ellos desde la tranquilidad para que regresen a la cama. Pero a veces las situaciones son límite, como cuando abren una ventana, entonces aquí la prioridad es evitar un accidente grave», señala el neurofisiólogo Paolo Porcacchia.

Los bomberos tienen una serie de recomendaciones para las familias que conviven con este trastorno del sueño. Así, señalan a ABC que «es importante no dejar al alcance de ellos objetos peligrosos como cables». También subrayan la importancia de vigilar los cierres de la vivienda. «Las puertas deben estar cerradas con llave y retirar ésta de la cerradura para que el sonámbulo no la use». Ventanas y otros accesos a zonas potencialmente peligrosas como terranzas deben contar con sistemas de apertura que sean difíciles de manipular por un sonámbulo.