Javier Sánchez de la Vega (a la izquierda) con Alberto García Escuder, los urólogos expertos en la técnica
Javier Sánchez de la Vega (a la izquierda) con Alberto García Escuder, los urólogos expertos en la técnica - ABC
LA INCIDENCIA SE ESTABILIZA

Un lustro combatiendo contra el cáncer de vejiga

Urología del hospital de Valme ha abordado ya 39 casos con esta técnica quirúrgica que también aplica a la próstata

SevillaActualizado:

Cinco años lleva el hospital de Valme aplicando la compleja técnica de cistectomía laparoscópica mediante la cual se extirpa la vejiga urinaria sin necesidad de recurrir a la cirugía abierta con todos los beneficios que supone para el paciente.

En 2013 el Valme comienzó, de forma innovadora, un programa asistencial de extirpación de la vejiga urinaria (cistectomía radical) por vía laparoscópica. Actualmente, tras un lustro de experiencia, está considerada como una técnica muy consolidada en la amplia cartera de servicios de Urología de este centro como opción mínimamente invasiva.

El abordaje quirúrgico por vía laparoscópica supone un reto técnico importante, ya que precisa de una elevada capacitación profesional para sustituir a la cirugía convencional.

En el ámbito de la Urología, hay intervenciones en las que la aplicación del abordaje laparoscópico presenta una alta complejidad. Es el caso de la extracción de la vejiga urinaria, que conlleva la también reconstrucción del aparato urinario.

Los urólogos Alberto García Escuder y Javier Sánchez de la Vega, llevancinco años aplicando en este hospital sevillano la cistectomía radical laparoscópica para el tratamiento quirúrgico del cáncer de vejiga, un tumor que en España se sitúa en el quinto lugar en frecuencia tras los de próstata, pulmón, colorrectal y de estómago.

El perfil del paciente al cual aplicar esta técnica es aquél que presenta un cáncer vesical infiltrante con capacidad metastásica para el que este tipo de cirugía supone una opción curativa.

El servicio de Urología del hospital cuenta en su cartera de servicios con un ambicioso programa de cirugía laparocópica y una amplia especialización para su aplicación en el abordaje de la patología oncológica pélvica.

Además de aplicarla en el cáncer de vejiga, también la lleva a cabo en el cáncer de próstata, riñón y vías urinarias.

El caso concreto de la extracción mínimamente invasiva de la vejiga conforma un procedimiento quirúrgico complejo basado en pequeñas incisiones en la pared abdominal, en sustitución de la cirugía abierta.

Además de la extirpación de la vejiga por laparoscopia, también se lleva a cabo la conexión de la vía urinaria con el intestino que desemboca en la piel.

La menor agresividad quirúrgica aporta notables beneficios asistenciales con respecto a la cirugía convencional: el dolor postoperatorio es menor, la recuperación del paciente es más rápida y, consiguientemente, se reduce el tiempo de estancia hospitalaria.

El Valme también dispone de equipamiento tecnológico vanguardista que permite trabajar a los urólogos con las técnicas quirúrgicas más avanzadas.

Desde hace dos años este centro aplica la cirugía laparoscópica tridimensional (3D). Se trata de la incorporación en las cirugías urológicas laparoscópicas de un sistema de imagen tridimensional que ofrece una mayor nitidez en la visualización de la anatomía del paciente, lo cual otorga mayor precisión al cirujano y aumenta la seguridad para el paciente durante el procedimiento.

En el servicio de Urología de Valme se comenzó con la técnica laparoscópica en junio de 2013 y, actualmente, se llevan realizados 39 casos.

El cáncer vesical infiltrante es el candidato para esta técnica quirúrgica. Presenta un riesgo claro para la vida del paciente y, dentro de las diversas modalidades de terapia que se ofrecen, la cistectomía radical es el tratamiento establecido en la literatura médica como el que tiene más posibilidades de controlar la enfermedad.

Se recoge una supervivencia del 66% a los 5 años pero con alto grado de recurrencia local (30-54%) y a distancia (50%) con los años por lo que obliga a un seguimiento a largo plazo y a evaluar la realización de tratamientos complementarios como la quimioterapia y/o la radioterapia.

El cáncer de vejiga es el quinto de frecuencia en presentación en España de todos los tumores, según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística.

Dato curioso a su epidemiología es que, en algunas estadísticas nacionales, la incidencia se estabiliza o incluso disminuye en una era en la que la mayoría de los cánceres aumentan. Se atribuye a las medidas poblacionales antitabaco.