Imagen de la sala de vistas que se quedó pequeña con los 45 acusados sentados en el babnquillo
Imagen de la sala de vistas que se quedó pequeña con los 45 acusados sentados en el babnquillo - Raúl Doblado
Tribunales

El juez absuelve a los policías locales procesados por hacer presuntamente trampas en las oposiciones

No considera probado que hubiera un concierto previo de los miembros del tribunal para filtrar los exámenes

El Ayuntamiento de Sevilla califica de «buena noticia» la absolución de los policías locales

SevillaActualizado:

El juzgado de lo Penal número 10 notificaba este miércoles la esperada sentencia por el juicio del presunto amaño de las oposiciones a la Policía Local de Sevilla, que se celebraron en 2012. En concreto, fueron dos procesos selectivos para la cobertura de 103 plazas los que se cuestionaron a raíz de las denuncias de un grupo de opositores que vieron extrañas semejanzas en los exámenes de algunos de los aspirantes.

Estos opositores, que obtuvieron el respaldo de la Fiscalía, alegaron que la plantilla de corrección del caso práctico, en uno de los procesos, y parte del cuestionario de la prueba tipo test, en la segunda convocatoria, fueron filtrados antes del examen por los miembros de tribunal a opositores que tienen vínculos familiares y de amistad con el cuerpo municipal y con su sindicato principal, el SPPME.

[ Consulta la sentencia Nº134/19 en este enlace]

Sin embargo, estos argumentos no han convencido al juez del Penal 10 de Sevilla, David Candilejo, quien ha absuelto a todos los procesados de los delitos que venían siendo acusados: prevaricación, revelación de secretos y cohecho. Considera que «no queda acreditado que los miembros del tribunal tuvieran un concierto previo en virtud del cual hubieran decidido filtrar la plantilla a determinados opositores para que éstos aprobaran el proceso selectivo». La sentencia no es firme y cabe recurso ante la Audiencia Provincial de Sevilla.

En el banquillo de los acusados se han sentado 45 personas, la mayoría (37) son agentes de la Policía Local que a pesar de verse salpicados por el proceso judicial, continuaron en sus puestos de trabajo. Cinco de ellos además están propuestos para ascender. También fueron procesados varios aspirantes que no obtuvieron finalmente plaza; un hecho que fue utilizado una y otra vez por las defensas para cimentar su estrategia procesal.

La sentencia exonera al Consistorio hispalense de pagar una importante factura como responsable civil subsidiario

Además de los opositores y miembros del tribunal, el Ayuntamiento también ha sido absuelto. El Consistorio empezó en el procedimiento ejerciendo la acusación; sin embargo, con el juicio ya avanzado, anunció su retirada. Justificaban esta decisión en que entienden que en este caso la Administración local no se ha visto «especialmente perjudicada por la presunta comisión del delito». A pesar de que se ha juzgado la limpieza de unas oposiciones para ingresar en la plantilla municipal y que pudo haber tenido consecuencias directas en la cuenta corriente del Consistorio.

En la última sesión del juicio, que se desarrolló durante tres meses en una de las salas de vistas del edificio Noga, el letrado del Consistorio defendió la legalidad del procedimiento y la imposibilidad, en caso de condena, de recuperar el dinero que se había abonado a los agentes en concepto de emolumentos. Finalmente el juez ha absuelto al Consistorio hispalense como responsable civil subsidiario y lo exime de tener que hacer frente a una importante factura económica.

Pudieron copiar, pero no hay pruebas

El magistrado basa su decisión en la falta de pruebas que acrediten quién y cómo filtró las partes de los exámenes donde se detectaron posibles irregularidades. Candilejo explica que se trata de una conducta individual que no se puede achacar a todos los miembros del tribunal que fueron procesados, entre ellos el superintendente de la Policía Local, Juan José García. «Si desconozco qué miembro del tribunal ha filtrado la plantilla de corrección (dando por hecho que se hubiera filtrado a los meros efectos dialécticos para resolver esta concreta cuestión), no puedo atribuírsela a todos, al menos no a título directo como hacen las acusaciones».

«Se puede concluir que algunos de los acusados ciertamente han podido tener la plantilla de corrección a su disposición con carácter previo (...) pero es imposible determinar el modo y manera en el que la filtración haya podido en su caso tener lugar»

El magistrado introduce la posibilidad de que algunos opositores llegaran a hacer trampas debido a la similitud que presentaban sus exámenes con la plantilla de corrección, incluidas las erratas que se les coló al tribunal durante la elaboración de la citada plantilla. «Se puede concluir que algunos de los acusados ciertamente han podido tener la plantilla de corrección a su disposición con carácter previo al examen, pero en este punto también entra en juego el principio de tipicidad en lo atinente al hecho de que la obtención la deben de haber obtenido de un funcionario público. En este caso concreto, no consta acreditado el concierto previo por parte del tribunal para la filtración del examen ni la actividad particular de cada miembro del tribunal al respecto», por lo que «es imposible determinar el modo y manera en el que la filtración haya podido en su caso tener lugar».

Sobre las similitudes que presentaban algunos exámenes, el juez se refiere al caso de dos acusados cuyas pruebas son prácticamente idénticas «en muchas preguntas» a la plantilla de corrección. Pero insiste en que «no queda acreditado el modo en que dichos acusados pudieran haber obtenido» las respuestas antes que el resto de aspirantes. También recoge que «la práctica totalidad de los opositores» se formaron en la misma academia de Sevilla, «donde se desarrolló un caso práctico similar al que luego fue objeto de examen», lo que explicaría que respondieran los agentes investigados de la misma manera.

Ante la expectación creada y el elevado número de acusados, el juzgado comunicó a las partes que notificaría la sentencia a las doce de la mañana y pedía a las partes que entregaran un dispositivo de almacenamiento USB para grabar el documento debido a la extensión. Con puntualidad británica, la sentencia se notificaba y se difundía a los medios a través de la oficina de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Algunos acusados recibían entre abrazos la noticia en la misma sede judicial, donde han acudido acompañados por sus letrados.