Entrada a Mercasevilla, en Sevilla Este
Entrada a Mercasevilla, en Sevilla Este - J.M.SERRANO

Juan Espadas pretende trocear el suelo de Mercasevilla para venderlo por más dinero

El plan del gobierno municipal para mantener la lonja sin Mercasa incluye la venta del solar del Matadero, el más cercano a la zona residencial de Sevilla Este, por diez millones

SEVILLAActualizado:

El gobierno de Sevilla está dispuesto a trocear los terrenos que actualmente ocupa Mercasevilla —una parcela de 360.000 metros cuadrados en plena zona de expansión urbanística hacia el Este—para obtener mayor rentabilidad en la venta y destinar las plusvalías que se generen a distintos proyectos de la ciudad. La operación no es un mero planteamiento que se ha puesto sobre la mesa en las negociaciones para salvar la quiebra de la lonja, sino un hecho documentado, ya que el equipo que dirige Juan Espadas ha elaborado un plan de viabilidad alternativo de Mercasevilla para mantener este centro logístico en solitario, es decir, sin la presencia de su actual socio principal, Mercasa, en el accionariado de la sociedad, y en este informe se indica que 10.025.503,13 euros de los 21,3 millones que tiene que pagar la lonja para evitar su liquidación a la constructora Sando —su principal acreedora— se obtendrán con la venta de los terrenos conocidos como «Norte-Matadero». Se trata concretamente de la parcela más próxima a Sevilla Este, que sería la primera en desarrollarse. Y la previsión del Ayuntamiento, según el citado plan de viabilidad alternativo sin Mercasa, es abonar esa cantidad en 2020.

Este dato arroja dos informaciones que hasta ahora no ha querido confirmar ningún responsable municipal. En primer lugar, el gobierno está decidido a trasladar Mercasevilla a otra ubicación, concretamente al Puerto, como ya adelantó este periódico, y vender los actuales terrenos. Y en segundo lugar, Espadas pretende trocear los suelos para otener mayores beneficios. Desde Mercasa aseguran que este plan alternativo no se les ha trasladado por parte del Ayuntamiento, lo que en la sociedad estatal se entiende como una deslealtad porque el gobierno municipal estaría actuando a sus espaldas para expulsarla de Mercasevilla y quedarse con los beneficios de la operación urbanística.

Desde el gobierno, en cambio, insisten en que los suelos revierten a su propiedad cuando se extinga la actual sociedad en 2021, como recogen los estatutos fundacionales, por lo que tiene derecho a gestionar los beneficios de una hipotética venta como quiera. Pero Mercasa contesta que para que eso ocurra se tiene que extinguir la empresa Mercasevilla, algo que no está en sus planes. La discrepancia está en que si se vende el suelo y Mercasa es accionista de la lonja al 48 por ciento, ese activo seguiría siendo de la compañía y lo que quiere el holding público de mercados de abastos es que se reinvierta íntegramente en la construcción del nuevo centro logístico. Como el Ayuntamiento, por contra, cree que puede obtener una cantidad superior y destinar partidas a otros fines, ha elaborado un plan alternativo que contempla la extinción de la compañía, la recuperación de los suelos, y la creación de otra en la que todo el capital fuera municipal. Así puede vender los terrenos libremente.

En el Pleno del pasado 13 de abril, el portavoz del PP, Beltrán Pérez, ya denunció que detrás de toda esta polémica podría haber una «operación especulativa» con los suelos, algo que el gobierno niega tajantemente. No obstante, la posible división de los suelos está contemplada en el expediente sobre el futuro de Mercasevilla que se presentó en la sesión plenaria. En la página 18 del segundo plan de viabilidad —el que contempla la expulsión de Mercasa sobre la que ya informó ABC— hay un cuadrante que explica que la sociedad cuenta con 2,7 millones disponibles de tesorería, por lo que sólo necesita abonar, además de este dinero, 21,3 millones de la deuda que mantiene con Sando. Y ahí se especifica que el Ayuntamiento diez millones con los ingresos obtenidos por la venta del Matadero.

Cuando el gobierno de Monteseirín y Torrijos sacó a concurso la venta de los suelos de Mercasevilla en 2006, lo hizo de manera íntegra. Toda la parcela se adjudicó por 106 millones de euros, a pesar de que otra empresa ofrecía más dinero, con el argumento de que el Ayuntamiento no podía colaborar con la especulación urbanística encareciendo el precio final de la vivienda. Y ahí es donde ha regresado el debate más de una década después y con un proceso judicial por medio.