Juan Gómez de Salazar
Juan Gómez de Salazar - J.M. Serrano

Gómez de Salazar: «El éxito de la visita a Guecho del Juan Carlos I fue nuestra mejor campaña de publicidad»

El teniente general Gómez de Salazar dice, no obstante, que lo mejor para los militares españoles es «ir a los colegios y universidades y explicar lo que hacemos»

SevillaActualizado:

Dentro de pocos meses el teniente general Juan Gómez de Salazar Mínguez (Madrid, 1957) pasará a la reserva y abandonará la jefatura de la Fuerza Terreste, que agrupa a 40.000 efectivos y tiene su sede en Sevilla. Ligado a la Brigada Paracaidista desde el inicio de su carrera, ha sido jefe de Estado Mayor de la Comandancia General de Ceuta y lo es de la Fuerza Terrestre.

Diplomado de Estado Mayor, ha participado en diversas misiones internacionales en Bosnia, Kósovo y Líbano como general jefe de la Brigada Multinacional Este.

El buque de guerra Juan Carlos I atracó en Guecho con la oposición pública de algunos partidos políticos. El caso es que muchos vascos que querían verlo hicieron cola durante varias horas y se batieron todos los récords de visitas. ¿Qué le sugiere todo esto?

Nosotros hablamos muchas veces de hacer campañas publicitarias para mejorar la imagen de los militares y las fuerzas armadas y creo que no hemos tenido ninguna mejor que ésta. Recuerdo que en Cataluña ocurrió algo parecido y un periodista le preguntó a un almirante qué hacía un buque de guerra en un foro por por la paz. Y el almirante le contestó que precisamente por eso estaba allí, porque los militares son los primeros defensores de la paz.

«Si quieres la paz, prepárate para la guerra», se decía en la época de Constantino.

«Si vis pacem, para bellum». Fíjese si viene de lejos, de la época de los romanos. Lo que ocurre es que desde un pacifismo manipulado se ha querido culpar a las fuerzas armadas, pero los militares, como decía antes, son los primeros defensores de la paz en un mundo en el que hay tensiones y en el que la disuasión es un mecanismo que evita las agresiones y las guerras.

Abrir el Ejército a la calle, que sea conocido por los ciudadanos, ¿es uno de los objetivos para que esto se entienda?

No se quiere lo que no se conoce. Eramos una institución demasiado metida en los cuarteles. Con las misiones exteriores y a la UME, aquellos que eran más reticentes ya pueden apreciar para que sirven los militares. Mucha gente ignora lo que hacemos, pero yo creo que más importante que llevar un barco de guerra para que la gente lo vea, hay que ir a los colegios, a la universidad, y explicarnos.

Usted hizo su carrera junto a la Brigada Paracaidista.

Fue mi primer destino como teniente egresado de la Academia General Militar de Zaragoza y estuve destinado en unidades paracaidistas durante 22 años. El salto es la base del espíritu paracaidista y lo que caracteriza a estas unidades es su excelente preparación.

¿Aprender a saltar y a caer es un conocimiento útil para hacer carrera en el Ejército?

Tanto el salto paracaidista como las diferentes capacidades del Ejército de Tierra son útiles para la formación de nuestros hombres y mujeres.

En las misiones internacionales la retaguardia del militar es la familia y existe una red de protección para ella. ¿Desde cuándo?

Desde que empezaron las misiones internacionales. Siempre que hay una misión se organiza una célula de apoyo a las familias. Así el militar desplazado tiene la cabeza centrada en su misión y puede estar tranquilo sabiendo que su familia estará bien atendida en su ausencia.