El alcalde Juan Espadas levanta el bastón de mando tras la sesión de investidura
El alcalde Juan Espadas levanta el bastón de mando tras la sesión de investidura - J. M. Serrano
Elecciones municipales Sevilla 2019

Espadas, investido alcalde: «Sevilla está marcando un estilo de gobierno, siendo ejemplo en España»

El socialista, nombrado de nuevo regidor con los trece votos del PSOE al ser la lista más votada en las urnas

SevillaActualizado:

El socialista Juan Espadas es desde el mediodía de este sábado alcalde de Sevilla. Venía siéndolo en funciones desde que el 26 de mayo venciese con claridad en las elecciones municipales, logrando trece concejales, y ha sido hoy investido con ese número de votos, los de su partido, en segunda instancia y por mayoría simple de la lista más votada, como marca la ley electoral cuando en la ronda de votaciones no se consigue la mayoría absoluta de los respaldos; en este caso, al menos 16 de los 31 capitulares. Espadas va a sumar, de este modo, su segundo mandato consecutivo con el bastón de mando de la capital hispalense, ya que es alcalde desde 2015, si bien en aquella ocasión necesitó el respaldo de otras formaciones puesto que no fue la suya la lista más votada (once concejales) sino que fue la del PP (doce).

En junio de 2015 tuvieron que proclamar su nombre no sólo sus compañeros de filas sino los tres ediles de Podemos y los dos de IU para obtener la Alcaldía. Tras cuatro años gobernando en franca minoría, Espadas sumó dos concejales más en los comicios locales y ha conseguido hoy la investidura sin necesidad de negociar pactos con otros partidos. Lo ha hecho acompañado por la que ha sido ministra de Hacienda, María Jesús Montero, o por Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, anterior delegado del Gobierno en la región, pero no por la secretaria general de su partido en Andalucía, Susana Díaz, que se ha ausentado para estar con el nuevo alcalde de Huelva, Gabriel Cruz. Los tiempos y las presencias han cambiado en el PSOE, evidentemente.

Eso sí, en el turno de sufragios de este mediodía en el Salón Colón no ha podido ser proclamado, ya que las otras cuatro formaciones de la corporación han votado a sus propios cabezas de lista, de modo que ha tenido que ser en la segunda instancia en la que se haya terminado imponiendo la mayoría simple del PSOE. Espadas es de nuevo, por tanto, alcalde. Y lo es sin desgaste ni retroceso, a tenor de su amplia victoria.

La principal capital socialista

Con esta alcaldía, además, los socialistas tienen su mayor tesoro de todo el municipalismo español, puesto que es, con diferencia, la mayor ciudad que gobierna el partido de la rosa. Ni Madrid ni Barcelona ni Valencia ni Zaragoza ni Málaga ni Bilbao ni... Sevilla, sí. Y eso sirve a Espadas, como ha ocurrido hoy, para sacar pecho y reivindicar su papel en el partido como bisagra que conecta sus corrientes internas y su forma de hacer política. Tanto es así que en su discurso ya como alcalde, el dirigente ha ensalzado su balance hasta ahora pero, sobre todo, su «manera de hacer y estar en política» y el «estilo que está marcando Sevilla como ejemplo a nivel nacional en tiempos de inestabilidad».

«Estos últimos días han sido convulsos y de incertidunbre en casi toda España para la formación de ayuntamientos y Sevilla ha sido un oasis político -ha recalcado-. Aquí las urnas han hablado con claridad y la ciudad ha seguido funcionado con normalidad». Por ello, ha reivindicado que los sevillanos «quieren otro mandato de grandes acuerdos que hagan avanzar la ciudad y que sea un gobierno y un alcalde socialistas quienes lo lideren».

De esta forma, fiel a ese estilo, Espadas ha anunciado que él mismo asumirá la presidencia del Pleno, algo nuevo en Sevilla pero que se da en Madrid o Barcelona, y ha centrado buena parte de su discurso como regidor reelegido en tender la mano «desde el primer minuto a todos los partidos y miembros de la corporación, pues esa va a seguir siendo la voluntad del gobierno municipal». «Centrémonos en lo que compartimos, en los espacios comunes. Si todos somos capaces de alcanzar grandes acuerdos, quien gana es Sevilla. Sólo Sevilla», ha añadido para abundar en que «el estilo de gobernanza ha estado marcado y va a seguir estándolo por el consenso y la capacidad de acuerdos. Es algo que hay que mantener en esta nueva etapa».

Espadas asume personalmente la presidencia del Pleno, algo nuevo en Sevilla pero que ya se hace en Madrid o Barcelona

Junto a esa declaración de principios, el socialista ha señalado dónde estarán los grandes desafíos de este mandato, entre los que ha hecho especial mención como pilar fundamental la labor en los barrios con necesidad de transformación social, las zonas deprimidas, para las que ha reclamado el «trabajo de todos, sin partidos ni gobierno, todos de la mano, porque de trata de las personas».

En ese aspecto, ha admitido que «hasta ahora ninguno de los alcaldes y de los partidos ha sabido dar respuesta adecuada a quienes más lo necesitan». «No me gustan las demagogias ni las salidas fáciles. Ningún alcalde le ha dado la espalda a este problema, ninguno, pero no hemos logrado hasta el momento dar pasos con la suficiente intensidad, firmeza y rotundidad como para conseguir la transformación social necesaria y urgente. No debemos fallarles más. Y eso es responsabilidad de todos, de todos los partidos del Ayuntamiento y de todas las administraciones».

Además, Espadas ha recordado los logros del mandato anterior, su ascenso electoral con «más apoyos que en 2015, con gente de otras ideologías y partidos votando el proyecto que el PSOE puso aquí en marcha», y ha señalado también entre los principales objetivos de la nueva fase los «grandes acuerdos para infraestructuras esenciales e inversiones públicas», haciendo hincapié en la continuación de la obra del metro o la ampliación del tranvía.

Sin «cartas blancas»

Entre la oposición, el popular Beltrán Pérez ha mostrado su «firme disposición no sólo a hacer una labor de fiscalización» sino a «plantear un proyecto claro, centrado y cimentado en lo valores esenciales del PP, que tienen plena vigencia incluso ahora, en los peores momentos del partido».

Pérez también ha ofrecido su «mano al alcalde para que haya estabilidad política», haciendo ver que su formación «estará de su lado como principal fuerza de la oposición en temas como la bajada de impuestos, la captación de inversiones o el reequilibrio en las políticas turísticas», aunque «Espadas no puede pensar que tiene carta blanca, ni mucho menos.

El que gobierna tiene la responsabilidad y ha de anteponer los intereses de la ciudad». Con habilidad, el popular ha jugado también la baza de su propia posición dentro del partido en estos cuatro años, recalcando su papel como «principal representante de la oposición», aludiendo a que «Espadas sólo estará estos cuatro años según anunció él mismo» y subrayando que «las mayorías van y vienen, y en Sevilla siempre cambian, y esto es una carrera de fondo en la que hay que fajarse y trabajar día a día».

En una línea muy constructiva y propositiva, el cabeza de lista de Ciudadanos, Álvaro Pimentel, ha mostrado su «disposición plena a entendimientos en los temas que interesan a Sevilla, que debe estar muy por encima de los partidos». En esta línea, ha destacado la «vergüenza que sigue suponiendo la existencia de barrios tan desfavorecidos como Los Pajaritos o el Polígono Sur, ante los que tenemos que seguir pidiendo perdón», llamando a trabajar por «acabar de una vez con esta penosa situación».

La portavoz de Adelante Sevilla, Susana Serrano, ha rememorado que hace cuatro años Espadas necesitó del apoyo de su grupo y «no ha cumplido con lo que se pactó entonces», si bien, como durante campaña, ha vuelto a mostrar el «ofrecimiento a trabajar juntos por la igualdad y la justicia social». Al hilo de ello, ha indicado que el Plan Estratégico Sevilla 2030 supone «una buena oportunidad de alcanzar acuerdos, ya que sus contenidos principales, donde hemos estado muchos, coinciden abiertamente con posiciones ideológicas que Adelante defiende, como una ciudad más verde o más empleo y de mejor calidad».

Por su parte, la portavoz de Vox, Cristina Peláez, ha enarbolado un discurso muy genérico y de menos aplicación municipal, aunque subrayando con vehemencia los pilares de su formación al expresar que «la patria empieza en la ciudad de cada uno. La nuestra es España pero empieza en Sevilla, donde al fin se va a escuchar la voz de 25.000 sevillanos que podrán escuchar posiciones hasta ahora estigmatizadas o ninguneadas». «Vox ha llegado para superar tabúes y decir verdades incómodas», ha señalado Peláez, quien ha ofrecido al alcalde su apoyo para «rebajar costes de la Administración y suprimir subvenciones de carácter ideológico».