Imagen del dron intervenido
Imagen del dron intervenido - ABC

Un dron descontrolado acaba en las cubiertas de la Catedral de Sevilla

La Policía ha intervenido el aparato que pertenecía a una pareja holandesa que alegó que en su país era legal; la ley de protección de seguridad ciudadana lo sanciona como infracción grave con una cantidad entre los 601 y los 30.000 euros

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Agentes del Grupo de la Policía Turística de la Policía Local, adscrita a la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, han intervenido un dron que sobrevolaba la zona centro de Sevilla y que, tras perder sus propietarios el control del aparato, se estrelló sobre las cubiertas de la Catedral.

Los hechos se han producido durante la mañana de este viernes, cuando estos agentes recibieron un aviso desde el servicio de seguridad de la Catedral informándoles que una pareja de jóvenes holandeses, con edades comprendidas entre los 25 y los 30 años de edad, se había personado en el lugar para reclamar que les devolvieran un dron que, según la aplicación de localización por GPS que tenían en el móvil, se encontraba sobre las cubiertas del edificio.

Una vez que se personaron los agentes en el lugar de los hechos, los jóvenes explicaron que suelen viajar por distintas ciudades europeas y utilizan el dron, que incluye una pequeña cámara, para grabar imágenes de las zonas históricas.

Asimismo, explicaron a la Policía Local que perdieron el control del aparato repentinamente en la noche del jueves, cuando lo pusieron en marcha desde la ventana del céntrico hotel en el que se hospedan. Gracias a la aplicación de GPS que tenían en su teléfono móvil ubicaron el dron en las cubiertas de la Catedral, por lo que pretendían que se les devolviera.

Los agentes accedieron a los tejados, localizando el artefacto en una zona colindante con la Giralda. Tras ello, informaron a la pareja que el aparato quedaba intervenido y que sería enviado la autoridad gubernativa, junto con la denuncia por infracción la ley de protección de la seguridad ciudadana que sanciona como infracción grave con una cantidad que oscila entre los 601 y los 30.000 euros el incumplimiento de las restricciones a la navegación reglamentariamente impuestas a las embarcaciones de alta velocidad y aeronaves ligeras, debiendo tener, además, registrada documentalmente la nave.

Los jóvenes alegaron que en su país es perfectamente legal el uso de estas aeronaves para un uso recreativo, por lo que los agentes fueron informados de que la normativa que regula el uso de dichas aeronaves en nuestro país prescribe, además, la necesidad de presentar una declaración responsable, tener autorización municipal y describir en la misma el lugar exacto en el que será utilizada.