A los niños hay que explicarles que el llanto es naturalABC
DÍA DE LOS DIFUNTOS

¿Que le digo a un niño si me pregunta por qué vamos al cementerio?

«Tenemos que hablarle de la muerte como una etapa de la evolución», dice la psicóloga Mercedes Cañadas

SevillaActualizado:

Muchas veces no sabemos cómo explicarle a un niño que un ser querido ha muerto, que vamos al cementerio para honrar su memoria y que lloramos porque nos acordamos de él.

La muerte, como dice la psicóloga Mercedes Cañadas Vilches, se ha convertido en algo tabú, no se habla en las familias de ella y la mayoría de sus miembros esconde hasta su dolor.

Mercedes Cañadas nos da sabios consejos para manejarnos ante un duelo con los niños. Ella sabe cómo hacerlo pues perdió a su hijo de 7 años en 2004 en un tiroteo ocurrido en Marbella, cerca de un hotel. Aquel día, el más triste de su vida, dice que la sacaron de un planeta para llevarla a otro.

Tras el golpe, estudio Psicólogía porque sabe de más lo importante que es que una buena psicóloga nos ayude en los momentos amargos. Hoy es una de las pocas expertas en duelo que hay en Andalucía y directora del Instituto Andaluz de Duelo.

En su opinión no hablar con naturalidad «hace un daño terrible a nuestros pequeños, ya que no les estamos dotando de recursos de afrontamiento ante la muerte, no les estamos enseñando cómo se hace, los niños aprenden de la observación de los adultos, por imitación, y si no le damos la oportunidad de observar no van a aprender nada, y cuando pierdan a un ser querido, no van a saber cómo hacer frente a la muerte, ya que van a carecer de herramientas para hacerlo».

Por lo tanto los niños han de saber qué se hace y deben de estar presentes en los rituales y expresiones de las emociones en el duelo.

«Cuando un niño pregunta, porqué vamos al cementerio el día 1 -sigue- yo les digo que ese día la Iglesia Católica, celebra una fiesta para todas las personas que se han muerto y están con Dios en el cielo. Es como celebrar un cumpleaños, y algunas personas creen que cuando una persona se muere se va al cielo con Dios, con Jesús, con la Virgen María, con los Angelitos, con su familia que ha muerto antes. Se le lleva flores al cementerio y se les reza, se les ofrece nuestro amor y así se celebra su cumpleaños».

Cuenta Mercedes Cañdas que cuando sus sobrinas de 6 años le preguntan dónde está el primo José Manuel, les dice que se ha muerto, y que no lo pueden ver y que por eso nos ponemos a veces triste y lloramos.

«A los niños se les ha de decir la palabra muerte, los niños han de saber que la muerte existe, y que es una etapa más de la evolución, como el nacimiento, también está la muerte, igual que cuando nace un niño se le lleva un regalito y se va a ver, cuando se muere alguien se le pone flores y se visita en el cementerio, o según las costumbres de cada familia se les explica lo que se hace», aconseja.

Recalca esta experta que el llanto, es la forma natural que tiene el cuerpo de regular la tristeza y que, cuando lloramos, expulsamos toxinas negativas al exterior y nuestro cuerpo genera una serie de sustancias en sangre, que nos ayudan a minimizar la tristeza y el dolor de la pérdida, por lo que «es bueno llorar y a los niños se les enseña que llorar, cuando estamos tristes, es bueno».

«Cuando les explico a los niños la muerte -añade-, a mí, me gusta poner un símil, y les hago un dibujo. Les explico que la muerte es una fase en la evolución, igual que los gusanos de seda, primero estamos en la barriga de mamá cuando somos un huevo, cundo nacemos somos como un gusano, cuando morimos hacemos la crisálida, la muerte es cuando se hace el capullo de seda y después de la muerte sale la mariposa, algunas personas les llaman a la mariposa espíritus, la mariposa se va al cielo».

Agrega que, según la creencia de cada familia se les explica a los niños y que ella les pone como ejemplo el de una planta: «De la planta sale la flor, de la flor el fruto, del fruto la semilla, la semilla se cae al suelo y nace la planta, nosotros, cuando morimos somos como la semilla».

En definitiva que la muerte es «un proceso más en la evolución y los niños lo han de ver así como una etapa más».

«Se les explica que cuando las personas se mueren no comen, ni beben, no hacen nada, están como dormidos y esa es la muerte», termina no sin antes afirmar que hay que ser honestos con los niños.