Rocío Cortés murió el pasado agosto en el hospital de Valme tras dar a luz
Rocío Cortés murió el pasado agosto en el hospital de Valme tras dar a luz - R. DOBLADO

El ascensorista del Valme niega su intervención en el accidente en el que murió Rocío Cortés

La juez pide a la Policía que investigue el borrado del ordenador pese a que tenía batería

SEVILLAActualizado:

El ascensorista que estaba en el hospital de Valme el día que la joven Rocío Cortés falleció atrapada por las puertas del elevador tras dar a luz ha negado que interviniera en los hechos. En su declaración ante la juez de instrucción de Sevilla que ha tenido lugar en la mañana de este jueves, el técnico que está siendo investigado por si pudiera incurrir en un supuesto delito de homicidio imprudente ha negado su intervención en los hechos, según ha explicado el abogado José María Núñez que ejerce la acusación particular en nombre de la familia de la víctima.

El ascensorista ha dicho que no tuvo intervención en los hechos, que él estaba en su cuarto de control y que intervino únicamente en la maniobra de rescate.

«Él no libera el freno ni manipula el acensor. Ha negado toda intervención en el siniestro. Lo que él vio fue el fallo del ascensor averiado», ha explicado el letrado al término de las comparecencias que se han prologado durante toda la mañana.

En la jornada de hoy los peritos de la empresa encargada de los ascensores han confirmado el informe técnico que descarta el fallo técnico o mecánico en el accidente que tuvo lugar el pasado mes de agosto cuando la joven acababa de dar a luz.

Según la acusación particular estos peritos insisten en que los ascensores no intervinieron en la causa del accidente y que el ascensor se movió con las puertas abiertas. Y los expertos no le dan explicación técnica y consideran que todo se debió a un fallo humano.

El letrado de la acusación particular no ha querido sacar conclusiones y asegura que esperará a dilucidar si los hechos tienen relevancia penal. Además ha confirmado que la juez ha pedido a la Policia científica de Madrid que investigue el borrado de la CPU del ordenador que contenía datos de los minutos del accidente y que misteriosamente se han borrado pese a que el ordenador tenía batería.