Obras en la antigua Aduana, hoy delegación de Hacienda de Sevilla
Obras en la antigua Aduana, hoy delegación de Hacienda de Sevilla - Archivo «Nicolás Salas»

Reales Atarazanas: La historia de Sevilla contada a través de 17 naves

Las Reales Atarazanas conservan hoy siete de las 17 naves originarias, cuyos muros fueron testigos de las cuatro etapas más gloriosas de la ciudad

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El profesor José María Cabeza Méndez, Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales, publicó recientemente un reportaje en la revista «Aparejadores» en el que bajo el título «Intervención en las Reales Atarazanas de Sevilla» hacía un resumen de la situación de este monumento desde su origen, pasando por las distintas intervenciones realizadas a lo largo de la historia. «Es una lectura interesantísima de la historia de Sevilla a través de cuatro fragmentos muy importantes y de los distintos testimonios arquitectónicos de cada una de las cuatro etapas: la época islámica, la alfonsina, la de los Reyes Católicos y el siglo XVIII.

Una primera época se corresponde con los lienzos de la muralla islámica del siglo XII, de esta época, «hay más de 70 metros de muralla en las Atarazanas, continuidad del Postigo del Aceite dirigido hacia la Torre de la Plata, en la misma dirección que en la calle Temprado, pero remetida por dentro de los edificios. Una vez restauradas las Atarazanas se podrá ver la muralla para comprobar su potencia, ya que en el documento se obliga a que se descubra y se restauren los lienzos de muralla», dice.

Una segunda etapa en el siglo XIII corresponde a las siete naves que nos quedan de las Atarazanas Reales de Alfonso X el Sabio (de las 17 que se contruyeron en este siglo). «Es la época de la construcción naval, propiamente las atarazanas. Más de tres siglos construyendo galeras. También se reparaban, porque también eran unos astilleros de mantenimiento», afirma. Según el profesor, «una de las condiciones que se puso al proyecto de Vázquez Consuegra también es respetar la entrada actual de las Atarazanas por la calle Temprado, para que no pierda nunca la orientación de la estructura básica, porque las puertas de las Atarazanas se orientaban hacia el río para que entraran y salieran las galeras».

Una tercera etapa corresponde al siglo XVI, «cuando deja de ser astillero y se transforma en apostadero a raíz del descubrimiento de América. Del apostadero, lo que cambia es el nivel, porque hasta entonces la mayoría de las galeras se hacían en Sevilla, pero con el tiempo se pasaron a hacer en el Cantábrico. «A raíz de todo el mercantilismo que se va impulsando en Sevilla tras el descubrimiento, lo que necesita la ciudad es un gran almacén, y es cuando se nace el apostadero».

Para ello relleraron el suelo, porque ya no se precisaba tener el nivel tan bajo como cuando era astillero, y que además se inundaba constantemente. Ese relleno es el mismo nivel que ha llegado a nuestros días. Y una cuarta etapa se desarrolla en el siglo XVIII, cuando se convierte en Real Maestranza de Artillería y fue un cuartel desde el siglo XVIII hasta el año 1993. En ese espacio de casi 9.000 metros cuadrados en siete naves (las que quedan hoy) ya que originariamente el espacio estaba formado por 17 naves, y ocupaba casi toda la manzana, incluido el Hospital de la Caridad y la actual delegación de Hacienda.

Síntesis de la historia

«Es una síntesis de lo que es la historia de Sevilla y de lo que sigue siendo, que es lo peor. Tenemos ahora más información, más tiempo para investigar, más nivel cultural, pero seguimos sustituyendo los testimonios arquitectónicos del pasado, como sucede con las casas regionalistas que se han derribado...»

El 30 de diciembre de 2017 se firma el «convenio a resultas de la denuncia en los Juzgados que se presentó por parte de Adepa frente a la Consejería de Cultura. Dicho convenio establecía entre la Consejería de Cultura, la Caixa y Adepa en quince puntos lo que había que conservar. Evidentemente no se permitía el aumento de volumen porque la ley lo prohíbe. También establecía que en seis meses el arquitecto (Vázquez Consuegra) presentaría el proyecto básico para solicitar la licencia de obra, y se creaba una comisión de seguimiento compuesto por tres miembros de la Consejería de Cultura y tres miembros del consejo de Adepa.

Llegó el mes de julio de 2018 y el arquitecto «no presentó nada». Al pasar septiembre de 2018 y no estar el proyecto, como el convenio se presentó en el juzgado para que quedara aparcada la tramitación, «se le comunicó a la Consejería que si el convenio no se cumplía se volvería a dar parte en el juzgado para que siguiera el expediente. Al no cumplirse este punto después de tres reuniones de la comisión de seguimiento se vuelve a firmar otro convenio en diciembre del año 2018 aceptando el proyecto básico», afirma.

«Se solicitó que quedaran testimonios de las cuatro etapas de la historia de la ciudad y se establecía que las dos naves más próximas al Hospital de la Caridad, las número 6 y 7, se rebajaran a su cota original, para que así, con una anchura superior a 7 metros se pudiera ver los lienzos de muralla, pero no como balcón arqueológico, sino que se pudiera recorrer para conocer la potencia que tuvo la fortaleza de Isbiliya y se entendiera cómo era la riqueza que tenía la capital de Sevilla». Estamos hoy a la espera de que en el mes de junio tenga ya el arquitecto el proyecto de ejecución para solicitar la licencia de obra, una vez que el consejo de Adepa esté de acuerdo con que el proyecto cumple con lo establecido en el convenio.

Hasta junio no termina el plazo para presentar el proyecto, y Urbanismo pueda dar la licencia previo informe de la Comisión Provincial de Patrimonio. En los convenios se establecía que la comisión de seguimiento no solo es del proyecto, sino también de la obra, «para ver si en la ejecución de la misma se cumple lo recogido en el convenio» añade.

8 de septiembre de 2022

En las Atarazanas hay un convenio firmado de la Caixa con la Consejería de Cultura como propietaria del monumento según el cual el monumento acogería un centro cultural. El objetivo es que al menos esté disponible para el quinto centenario de la terminación de la Circunnavegación (8 de septiembre de 2022), ello suponiendo que se entregue el proyecto en los próximos meses, la licencia de obras y éstas comiencen, lo que ya sería un éxito para Sevilla.

Muchos sevillanos desconocen que el origen de las Atarazanas es anterior al siglo XIII. Era la zona del arenal del Guadalquivir, donde con las continuas crecidas del río el agua llegaba hasta el postigo del Aceite, y ahí estaba la muralla de Sevilla. Al pasar por allí, junto a la capillita de la Pura y Limpia, se pueden observar testimonios interesantísimos de la época como son unas columnas de piedra con unas ranuras en el centro donde se encajaban las tablas (tablestacas) para evitar que entrase el agua en la ciudad, elementos que también se pueden comprobar en el Arco de la Macarena.

Se trata en definitiva de «la historia de la ciudad vista a través de las naves del monumento», afirma el profesor.