El buque «Maersk Katalin» atracado en Sevilla
El buque «Maersk Katalin» atracado en Sevilla - ABC
Puerto de Sevilla

El Guadalquivir recibe en Sevilla el buque de carga más grande de su historia

El «Maersk Katalin» abre una nueva etapa que permite la entrada de barcos con más capacidad gracias a los nuevos estudios de la vía navegable

SevillaActualizado:

La imponente imagen del «Maersk Katalin» ascendiendo por el Guadalquivir sorprendió a todos los que paseaban cerca de la dársena el pasado agosto. Ninguno había visto entrar en el Puerto de Sevilla a un buque de carga de esas dimensiones, ni siquiera los que se usan para sacar las piezas de la factoría de Airbus de Tablada lo superan. Sus 183 metros de eslora y los treinta de manga lo convierten en el mercante más grande que ha navegado por el río.

La operativa se llevó a cabo en el muelle que explota Sevitrade con la mayor discreción, pues iba a servir para poner a prueba esa nueva escala de calado que ha aprobado la Autoridad Portuaria y que permiten ganar veinte centímetros más de profundidad, tras exhaustivos estudios de la onda de marea. La diferencia de siete a siete con veinte centímetros son trescientas toneladas de carga, un margen que puede ser determinante a la hora de optar por un puerto u otro.

Ese es el camino que ha tomado la institución portuaria, obligada a aparcar el proyecto de dragado de profundización en marzo de 2017. Las nuevas fórmulas para mejorar la navegabilidad se reducen a pequeñas acciones que, ni mucho menos, solucionan el problema que tiene ante sí el sector portuario de la ciudad, pero sí van dando cierta respuesta. La medida responde a la creciente demanda de solicitudes de entrada al Puerto de buques de mayores dimensiones, que se ha hecho efectiva con la llegada del «Maersk Katalin», que tiene de una capacidad máxima de carga de 35.000 toneladas. Previamente ya había ascendido hasta la dársena el «Sider Maracaibo», que accedió con 7,11 metros de calado, llevando en su interior unas 7.300 toneladas de fertilizante, pero ni mucho menos se acercaba a la envergadura del carguero consignado por Sevitrade.

Alberto Zambrano, responsable de consignaciones de la compañía sevillana, explicó a ABC que el Maersk «transportaba a bordo aceite de girasol procedente de Argentina, desde el Puerto de San Lorenzo». «Es la primera vez que trabajamos con un barco de este tamaño, lo que nos permite ampliar los días de descarga», destacó. Con ello se ofrece un mejor servicio al cliente y se obtiene una mayor rentabilidad. Zambrano reconoce que ese es el futuro del mercado, que tiende a construir buques de más capacidad para reducir los costes de transporte.

«Poco a poco se ha ido ganando terreno y logrando que ciertos cargueros de gran tonelaje contemplen la posibilidad de venir a Sevilla, pues hace un tiempo ni siquiera se lo hubieran planteado», señaló el responsable de Consignaciones de Sevitrade, que opera desde hace más de treinta años en los muelles de la ciudad y es uno de los primeros operadores de la Zona Franca.

Ese es el gran avance de esta nueva escala de calado, que ha sido posible gracias al programa de optimización de la vía navegable. Esta iniciativa permite aprovechar mucho más la canal con mejoras operativas como el empleo de la doble marea para la entrada y salida de buques, la propia simulación de mareas y los dragados de mantenimiento.

Los gigantes del muelle

Desde que se hizo efectivo el cambio, al Puerto han llegado mayores buques graneleros que han descargado chatarra con destino a la planta de Siderúrgica Sevillana, en Alcalá de Guadaíra. Se trata del «Aroma II», con 169 metros de eslora y 27 de manga, y el «Triades», con 161 metros de eslora y 27 de manga.

También ha tenido gran incidencia en el tráfico de contenedores. Desde este mes atraca en el muelle del Centenario uno de los mayores buques destinado a este tipo de carga que ha entrado en el Puerto, el «Lola B». Mide 155 metros de eslora y 21,5 metros de manga y cuenta con una capacidad total para 917 teus. Es el nuevo portacontenedores que cubre una de las líneas regulares de Boluda Corporación Marítima que cada semana conecta Sevilla con las Islas Canarias, haciendo escala en Las Palmas y Tenerife y Lisboa. La compañía incorporó recientemente este buque a su flota y lo ha destinado a la capital andaluza, donde explota una de las terminales.

Fuentes de la Autoridad Portuaria aseguraron que «las condiciones de acceso aprobadas para grandes buques forman parte del conjunto de acciones encaminadas a mejorar la competitividad y la operatividad del Puerto e incrementar la actividad». La entrada de mercantes con mayores dimensiones ha sido posible gracias a un mayor conocimiento científico de los parámetros del Guadalquivir.

El modelo hidrodinámico desarrollado por la Universidad de Málaga ha facilitado la puesta en marcha de acciones enmarcadas en el programa de optimización de la vía navegable. Una de ellas es el aprovechamiento de la amplitud de la onda de marea a lo largo de la ría, que es superior a la que históricamente se estimaba. Así lo apuntaban los distintos estudios científicos que se han realizado sobre el estuario y lo ha corroborado la nueva fase de investigación. El segundo es la adecuación de los muelles de la dársena artificial con los dragados de mantenimiento, que también se llevan a cabo de forma sostenible, favoreciendo la actividad en el entorno y preservando la riqueza natural.