En primera línea, con camisa blanca, el joven acusado de disparar; al fondo, de amarillo, uno de los ladrones
En primera línea, con camisa blanca, el joven acusado de disparar; al fondo, de amarillo, uno de los ladrones - Rocío Ruz
Tribunales

Asalto frustrado en Utrera: «Creía que iban a matar a mi amigo, por eso disparé»

El joven acusado de haber matado a uno de los ladrones que intentó acceder a una finca para robar marihuana justifica su reacción porque pensaban que estaban en peligro

SevillaActualizado:

Dos parejas de jóvenes veinteañeros disfrutaban de un fin de semana de descanso en la parcela de la familia de uno de ellos, en el paraje La Minilla, en Utrera. Era la madrugada del 2 de octubre de 2016 (ya domingo) cuando tres de los amigos ya dormían. El hijo del propietario de la parcela era el único que seguía despierto frente al televisor. Aquella noche la vida les cambió para siempre cuando unos ladrones intentaron acceder a la finca, atraídos por el fuerte olor a la marihuana que había plantado Antonio M. G. en su propiedad. El asalto acabó con uno de los delincuentes fallecido días después en el hospital a consecuencia de un disparo de escopeta que le alcanzó la cabeza.

«Creía que iba a matar a mi amigo. Por eso disparé». Así explicaba este martes en el juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia Provincial de Sevilla José Luis F. G. por qué empuñó la escopeta. Según su relato, se encontraba segundos antes en el salón de la casa con su pareja sentimental cuando vio cómo salía de la habitación la novia de su amigo gritando. Acababa de ver una sombra por la tapia que cerca la finca.

«Te mato, te mato»

«Escuchamos voces y alguien gritando: 'te mato, te mato'. Cogí una escopetilla chica que había detrás de la puerta y salí». El joven asegura que vio en el exterior a su amigo Antonio M. G. agachado y a un hombre en el muro apuntando con una escopeta. «Creía que lo iba a rematar, que el primer disparo le había dado y por eso estaba en el suelo». El acusado, que asegura que no tiene conocimiento alguno de armas, disparó y alcanzó al delincuente. La escopeta que portaba cayó en la finca; mientras que al herido lo sacaron los dos compinches que la acompañaban aquella noche y que también están siendo juzgados.

Para la Fiscalía, a la persona que apretó el gatillo hay que aplicarle la eximente completa de legítima defensa por lo que pide su absolución. Una postura bien distinta a la que defiende la acusación particular, que exige una condena de 12 años y seis meses por un delito de homicidio. El letrado que defiende los intereses de la familia del fallecido insistió en sus interrogatorios sobre el hecho de que la finca guardaba varias plantaciones de marihuana y en que las víctimas del asalto frustrado no denunciaron lo ocurrido.

La Fiscalía considera que el acusado recurrió a la legítima defensa y por eso solicita que sea absuelto

«Nosotros somos nuevos en esto. Nunca nos había pasado algo así y nos entró miedo». Ese mismo argumento fue utilizado por el dueño de la finca Antonio M. G., a quien la Fiscalía le acusa de tenencia ilícita de armas porque era el dueño de la escopeta que usó su amigo. Se trata de un arma modificada que adquirió sin tener el permiso reglamentario. «Nunca la usé. Al irme a vivir al campo, la compré para asustar porque estaba habiendo muchos robos en Utrera». La acusación particular también lo considera autor de un delito de encubrimiento porque se llevó la escopeta que presuntamente esgrimió el fallecido. «La guardé en casa de mi abuelo pero tan pronto la Guardia Civil se puso en contacto conmigo, entregué todo de manera voluntaria».

Junto a estos dos jóvenes se sientan en el banquillo los dos ladrones que salieron ilesos del asalto frustrado. En su estrategia de defensa han negado que acudieran al campo a robar marihuana sino que había ido a sustraer aceitunas y al pasar por la finca donde ocurrieron los hechos, se percataron de que había cannabis. Aunque el abogado de uno de ellos intentó que no admitieran la tentativa, ambos acusados admitieron que de no haberse producido el incidente, habrían entrado a robar.

Ambos acusados, que cuentan con antecedentes por robo, negaron que la víctima portara una escopeta y han sostenido en la jornada de este martes que el fallecido recibió el impacto de las postas cuando se encontraban los tres encaramados a la tapia. Ambos procesados se enfrentan a una pena de tres años y medio de cárcel que exige la Fiscalía por un robo con violencia en grado de tentativa.