Kichi, hablando con la Policía - antonio vázquez
cádiz

Kichi no logra frenar el desahucio del que desalojan a cuatro de sus ediles

La Policía ha obligado a salir a los concejales de Por Cádiz sí se puede por mostrar resistencia a la autoridad, lo que podría conllevar sanciones

elena martos
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Las promesas que se hacen en campaña son ambiciosas. Nadie tiene propuestas baratas, pero la realidad es otra cosa y, en muchas ocasiones, se choca de frente con ese entusiasmo del que aspira a provocar el cambio de un día para otro. Algo así ha debido sentir el alcalde de Cádiz, José María González ‘Kichi’, cuando veía salir por la puerta a la familia que vivía de alquiler en un piso de la calle Benjumeda. Ni las gestiones previas ni la puesta en escena de sus concejales formando parte de la cadena de resistencia ante la entrada del inmueble han sido suficiente para evitar el desalojo del matrimonio, que pasada la una de la tarde enfilaba calle arriba con las maletas hechas para dejar el que había sido su domicilio desde hace 25 años.

No todos los desahucios son iguales, ni todos los propietarios son bancos sin escrúpulos. Lo que no cambia es el drama. A este le ponen cara Antonio Moreno, de 57 años y enfermo de cáncer, y su mujer, Ana Benítez, cuyos únicos ingresos proceden de una pensión no contributiva de 350 euros y lo poco que puede ayudarle su familia.

Ambos llevan más de veinte años en este domicilio, un bajo del número 35 de la calle Benjumeda, en el que venían pagando un alquiler de renta antigua que se terminó hace dos años. Justo cuando finalizó la prórroga de esas condiciones tras la rehabilitación de la finca. Fue entonces cuando la propiedad decidió subir la renta. De 150 a 420 euros, una situación inasumible para ellos y que derivó en el impago de las mensualidades. El resto fue el rosario de notificaciones, vistas judiciales y, finalmente, la orden de desahucio que iba a consumarse el pasado 2 de junio, pero que una concentración la terminó frustrando. Aquel primer intento contó con la presencia de Kichi, que aún andaba de reuniones para conseguir ser investido alcalde. Hoy volvía de nuevo a la finca ya como regidor, aunque esta vez no fue posible evitar lo inevitable.

Desalojo del concejal de Podemos, David Navarro.  A. V.
Desalojo del concejal de Podemos, David Navarro. A. V.

Desde temprano había hecho acto de presencia en el inmueble cuatro de sus concejales, junto con miembros del consejo ciudadano de Podemos , que han intentado agotar esa negociación para ganar tiempo. Ana Camelo, secretaria local de la formación y número seis del grupo municipal, ha avanzado que la intención es que la familia se pudiera quedar mientras se buscaba una solución habitacional.

Pero la solución ha tardado en llegar y finalmente los agentes de Policía Nacional han recibido la orden de dejar libre la entrada para ejecutar el desahucio. Ha sido en ese momento cuando los cuatro ediles se han unido a la cadena humana que han ido desenredando a fuerza de conducir fuera del espacio acotado a todos los que se negaban a abandonar el acceso. Camelo ha sido una de las primeras en ser acompañada, junto con Laura Jiménez, otra de las ediles. Ninguna de las dos ha mostrado resistencia y han permanecido junto a medio centenar de simpatizantes y curiosos que se agolparon frente al dispositivo. Tampoco lo hizo David Navarro, el número siete de la lista, que ha mostrado en todo momento una actitud conciliadora. Distinta ha sido la manera de actuar de Adrián Martínez de Pinillo, el número cinco de la lista, que se ha negado a abandonar el lugar y ha tenido que ser llevado en volandas por los agentes mientras decía al resto de sus compañeros: «resistid». Triste ha sido también la salida del hijo de la pareja, al que han desalojado una vez dentro de la vivienda.

Los ediles de Ganar Cádiz en Común, Martín Vila y Eva Tubío, han estado presentes, pero los cuerpos de seguridad les han impedido acercarse hasta la finca a pesar de la insistencia de ambos.

Desalojo del concejal de Podemos, Martínez de Pinillos.  A. V.
Desalojo del concejal de Podemos, Martínez de Pinillos. A. V.

El gesto de los concejales de Por Cádiz sí se puede, alabado por unos y criticado por otros, podría tener alguna consecuencia más que la repercusión en decenas de medios de comunicación que han publicado las imágenes. Se trata de representantes públicos impidiendo la labor de los cuerpos de seguridad para evitar que se cumpla la orden de un juez. Los posibles efectos irían desde una simple falta a la sanción económica, que habrá que ver si la pagan los ediles o el Consistorio. En cualquier caso, si no se han identificado como concejales, la responsabilidad es la misma que la del resto de los que han formado parte de esa cadena.

No ha querido entrar en el circo el alcalde, a pesar de que varias vecinas del inmueble lo han invitado a unirse también a la cadena. Kichi ha entendido que en ese momento era más útil para la familia negociar con los representantes de la propiedad y la comisión judicial que encarándose con la Policía. Tras el triste espectáculo, ha llegado la inevitable salida del matrimonio, acompañado por su hija de 16 años, a los que el Ayuntamiento ha alojado temporalmente en una pensión. El regidor ha permanecido junto a ellos en todo momento sin decir una palabra hasta llegar al taxi que los recogía a escasos metros del Teatro Falla.

Ya con el coche en marcha, fue cuando se ha detenido a atender a los medios de comunicación que esperaban alguna declaración. «No es una derrota, lo vivo con impotencia», ha aseguriado, tras admitir que «ha faltado voluntad política» para resolver la situación de esta familia. «Habíamos presentado una alternativa que no agravaba la situación, y nos habíamos comprometido a pagar una mensualidad mientras se buscaba una salida habitacional a la familia, pero la propiedad no se ha avenido a razones y no ha movido un dedo», ha lamentado.

Lo que no ha dicho es que la familia ya estaba siendo atendida por los Servicios Sociales del Ayuntamiento y que había recibido ayuda que había sido aprobada por el anterior equipo de Gobierno. Tampoco que los protocolos son los mismos haya o no resistencia en la puerta. Ahora se compromete a buscarle una salida, que tendrá que seguir el mismo camino que la que esperan tantas familias en Cádiz.

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FOTOS: El Ayuntamiento no logra impedir el desahucio de una familia en la calle Benjumeda