Álvaro Domecq, fue nombrado Hijo Predilecto de Jerez. L.V.
La Voz de Cádiz

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Álvaro Domecq Romero, figura esencial del arte ecuestre y del rejoneo en España, falleció esta madrugada a los 85 años. Natural de Jerez de la Frontera, donde nació el 8 de abril de 1940, pertenecía a una de las sagas más destacadas del mundo del caballo y del toro bravo.

Domecq Romero dedicó su vida al perfeccionamiento del arte ecuestre. Fue uno de los impulsores de la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre y creador del célebre espectáculo «Cómo bailan los caballos andaluces», considerado un emblema de la cultura andaluza y un referente internacional en doma clásica.

Su vínculo con el campo bravo fue igualmente profundo. Al frente de la ganadería de Torrestrella, dejó una impronta reconocida en el ámbito taurino por la personalidad y bravura de sus reses. Su labor también alcanzó al sector vitivinícola de Jerez, donde contribuyó al desarrollo y proyección de esta tradición.

A lo largo de su trayectoria, recibió numerosos homenajes y distinciones. Entre ellos destacan el reconocimiento como Hijo Predilecto de Jerez y la Medalla de Andalucía otorgada en 2024, que subrayó su papel en la proyección cultural de la comunidad. Su legado, tanto en la equitación como en la ganadería, queda profundamente arraigado en la identidad de Andalucía.

También recibió otros galardones como la Medalla de Oro de la Asociación de Escuelas Taurinas de Andalucía, el Premio del Clúster Turístico #DestinoJerez (2018), el Premio Augusto Ferrer-Dalmau de la Academia de la Diplomacia y el Premio en el Salón Internacional del Caballo (2019), además de ser nombrado Embajador de la Provincia de Cádiz en 2016.

Hizo su presentación como rejoneador en septiembre de 1959 en la plaza de toros de Ronda, y tomó la alternativa un año después en la de El Puerto de Santa María, con su padre, el también rejoneador Álvaro Domecq Díez, como padrino.

A lo largo de un cuarto de siglo de trayectoria, obtuvo numerosos éxitos en España y en México, como la salida por la puerta grande de Las Ventas en mayo de 1983. En los años 70 formó parte, junto a Ángel y Rafael Peralta y José Manuel Lupi de la generación conocida como 'Jinetes del apoteosis'. Se despidió de los ruedos en la plaza de Jerez el 12 de octubre de 1985.

Como jinete, también logró numerosos premios en distintas disciplinas, como doma vaquera, doma clásica y acoso y derribo, así como la distinción del Caballo de Oro. Como ganadero, hizo famoso su hierro Torrestrella, que crió en la finca Los Alburejos hasta 2020.

En 1973 fundó la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre de Jerez, auténtico referente de la cultura del caballo andaluz en todo el mundo. El germen de esta institución estuvo, precisamente, en la concesión del Caballo de Oro, para la que Domecq organizó un espectáculo al que denominó 'Cómo bailan los caballos andaluces'. Álvaro Domecq negoció junto al entonces Ministerio de Turismo la compra del antiguo Palacio del Duque de Abrantes como sede de la institución, que dirigió durante dos décadas y media.

La muerte de Álvaro Domecq Romero supone la despedida de una figura imprescindible para la historia reciente del rejoneo y del arte ecuestre español. Su nombre permanecerá ligado a la elegancia del caballo andaluz y a la tradición del toro bravo que marcó su vida.

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