El Toro del Aleluya del Arcos es una de las fiestas que ya han sido recogidas en el Atlas. :: LA VOZ
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La esencia de Cádiz

Un Atlas del Patrimonio Inmaterial Andaluz recogerá tradiciones de toda la provincia

CÁDIZ.Actualizado:

Más de un millón de personas hacen su vida. Coexisten más o menos pacíficamente, divididos entre el individualismo imperante y la sociedad Red. Son ciudadanos del mundo, saben que lo que ocurre en la otra parte de la Tierra en un abrir y cerrar de ojos. El conocimiento (en su más basta extensión) no tiene barreras, está ahí, al alcance de las manos. Comparten amistad cibernética sin distancias físicas. En su carnet de identidad dice que son gaditanos, aunque aparentemente podrían ser de cualquier región o provincia. Solo aparentemente porque en el barro en el que están cocidos, sin saber ni cómo, saben distinguir un pasodoble de un cuplet de Carnaval o cómo extraer corcho de un alcornoque centenario. Les gusta reír en Carnaval, emocionarse hasta la lágrima en Semana Santa, comer pescado en adobo, pescar con su caña del país con la tranquilidad de que no existiera un mañana, vestir sus calles de ramas para el Corpus. En su ADN cultural está un Cádiz heterogéneo y concreto, indescifrable pero atractivo. Y, ante todo, único. Pero, ¿qué es Cádiz? Un compendio de artes y oficios, saberes, ritos, fiesta, gastronomía y modos de expresión podría ser una definición general. Un inmenso cajón de sastre de tradiciones que en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico se han propuesto desentrañar para elaborar un Atlas de Patrimonio Inmaterial de Andalucía.

Un documento que sigue los pasos de la Unesco en su intención de registrar, documentar y difundir las expresiones culturales más vivas, dinámicas e inmateriales. Desde que este trabajo comenzó, el IAPH ya ha recogido más de 1.450 expresiones que se esconden detrás del gentilicio 'andaluz'. Tampoco se queda atrás el de 'gaditano'. De hecho, tras una primera y segunda fase en las que ya se han catalogado y analizado más de 40 expresiones de la Sierra, parte de la Janda y la Campiña jerezana; los esfuerzos de la tercera y última fase se centran en la Bahía, la Costa Noroeste, el Campo de Gibraltar y la Janda litoral.

Así lo explica la coordinadora del proyecto, la historiadora experta en antropología social, Gema Carrera. «Más que proteger, lo que buscamos es valorar y difundir estas expresiones», explica Carrera. Lo hacen en un entorno adverso, sobre todo en lo que se refiere a los oficios, en riesgo de continuidad y para los que se «reivindican su uso». En definitiva se trata de catalogar en rituales festivos, oficios y modos de hacer, modos de expresión y gastronomía lo que supone la identidad gaditana.

Para ello se recurre a elaboradas fichas que catalogan documentalmente estas expresiones con definiciones, registros fotográficos y audiovisuales. Con este fin, dos antropólogos desde septiembre de 2011 se centran en las zonas de la provincia por catalogar (la falta de financiación los hizo tener que esperar para seguir adelante con el proyecto). Todo el material que recojan de aquí a septiembre de 2012, se incluirá en el futuro Atlas. La idea es crear una gran base de datos en la Red, viva y que esté en constante actualización, donde la gente pueda conocer expresiones culturales menos populares fuera de su ámbito local. «Queremos crear una red de informantes que nos ayuden a esta tarea», explica Carrera.

Lección de gaditanismo

Al igual que en el resto de Andalucía, en la provincia el acento viene por recoger todas las expresiones culturales, aunque con un mayor mimo para lo que se refiere a lo menos conocido. Oficios como la tonelería (relacionado al mundo del vino en Jerez, Sanlúcar o El Puerto), el descorche del alcornoque, la cría de caballos y toros de lidia, el esquileo de ovejas (algunas todavía a tijeras), la actividad salinera (destaca una salina en Prado del Rey donde se trabaja igual desde tiempos romanos), el marisqueo y la pesca tradicional o la almadraba generan todo un universo de trabajos tradicionales dignos de documentar. Su rastro material en forma de salinas, hornos, norias, molinos de mareas es igualmente recogido, lo que facilita la labor de su conocimiento y posterior protección.

Sin embargo, el pilar esencial de la identidad gaditana viene por sus ritos y fiestas. La antropóloga Eva Cote lleva viviendo en Cádiz desde septiembre («me gusta vivir en las zonas que estudio»), su experiencia en el Atlas ya le viene tras analizar otras regiones de Andalucía. Ahora cataloga expresiones de la Bahía, la costa de la Janda y Noroeste. Sobre el terreno explica que son las fiestas «las que dan mucho margen de estudio». «El ciclo festivo lleva parejo una gastronomía vinculada a la fiesta», matiza. A eso hay que sumarle modos de expresión que surgen como la saeta en el rito de la Semana Santa o las coplas de Carnaval. El Atlas ya ha recogido formas de celebrar el Carnaval y la Semana Santa en Arcos (con el 'Toro del Aleluya'), los Carnavales de Trebujena o Puerto Serrano; los Corpus de Zahara de la Sierra o las fiestas a la Virgen del Carmen de Grazalema.

Sin embargo, ahora el trabajo se centra en nuevos puntos como la capital. Eva Cote ya ha registrado la fiesta de los Tosantos (vinculada a su vez a la gastronomía) o el fenómeno de las Zambombas en la capital, plagadas de «villancicos de nuevo cuño» y con un fin más 'comercial'. Y, junto a estas fiestas importadas de Jerez, las pastorales, «grupos de mujeres de 60 a 80 años que cantan villancicos antiguos por los patios», explica Cote.

Para ello, la metodología es el seguimiento de la fiesta y la búsqueda de una red de informantes de distintos sesgos sociales que actúen «como protagonistas». En estos días el compañero de Cote en la zona, Víctor Gañán analizará el Carnaval de Cádiz. Lo hará, tal y como explica Carrera, poniendo el acento «en lo menos conocido de la fiesta». Es decir, en los ensayos o el universo de las chirigotas ilegales. De nuevo, la gastronomía viene de la mano con la Ostioná o la Erizá, ya recogidas para el futuro Atlas. Todo un documento de vida que fuera de la provincia dotará , dará significado a una palabra: Cádiz. Y es que ya se sabe, el gaditano nace donde le da la gana. Aunque si viene con la lección aprendida, mejor.