Los dibujantes trabajan en la tienda que tienen en Puerto Real y en la que tienen sus grandes momentos de inspiración. :: A. VÁZQUEZ
Sociedad

El cómic de la provincia logra resucitar de entre el mundo de los muertos

Dos puertorrealeños publican con un sello nacional, 'Zombis A.C.', revisión del género trasladado a tiempos de Roma

PUERTO REAL.Actualizado:

Cuando Aníbal entró en la Península Itálica, en plenas segundas Guerras Púnicas al ataque de las fuerzas romanas, podría pensar que en las filas contrarias iba a encontrarse cualquier cosa. Pero, ¿un muerto viviente?

Ese disparatado arranque es el que pone en marcha el engranaje de 'Zombis A.C.', obra creada por los puertorrealeños Juan Carlos Colorado, guionista, y Juan Luis Rincón, dibujante, y que será publicada por la editorial mallorquina Dolmen, especialista en cómics.

El próximo 3 de septiembre estará en la calle una primera tirada de alrededor del millar de ejemplares. «Es algo que sólo consiguen algunos títulos de los grandes, pero para nosotros son pocos», bromean ambos con algo de incredulidad todavía en sus semblantes.

Zomerio Biriato (atentos a la contracción de las primeras sílabas de nombre y apellido) se despierta después de la contienda. «En teoría está muerto, así que se pregunta qué hace allí, porque no sabe lo que es», describe Colorado, quien desvela la sorpresa: «Posiblemente se trate del primer zombi de la historia».

Rincón dice que ha tenido que enfrentarse a un personaje «muy complicado de dibujar», en el que el principal reto era «cómo presentar a alguien que se tiene que ir deteriorando sin dejar de parecerse».

Explica que ha sido bastante respetuoso con el guión de Colorado: «Me ceñí a lo que me decía, salvo en algunas pequeñas licencias artísticas». Sí ha revisado algunos planos, en los que hizo valer la mayor experiencia de lectura e interpretación que acredita un ávido consumidor de cómics. «Tengo más tebeos en mi cuarto de los que hay en toda esta tienda», presume en plena entrevista en Sopa de Letras.

El germen de todo surgió en octubre de 2005. Colorado era asiduo a escribir relatos cortos junto a un grupo de amigos en Sopa de Letras, el templo puertorrealeño del mundo del cómic, allí donde todos sus fieles se reúnen. «Aquel primer relato era muy cómico, metía muchos chistes malos», recuerda. Siguió el consejo de sus colegas y pulió la parte humorística. Lo reescribió, lo encuadernó junto a unos 40 ó 50 más y lo guardó.

La historia, resuelta en apenas dos páginas en las que apenas se conocía el principio, permaneció en un cajón cuatro años. Entonces llegó el encuentro con el dibujante Juan Luis Rincón, que, como reconoce, estaba «bastante hastiado» de mandar bocetos a las editoriales y que ni siquiera le contestasen.

«A él lo que le molesta es que haya podido publicar gracias a un principiante, gracias a mí», le lanza el guiño Colorado a Rincón, quien ya antes se había autoeditado otra obra a nivel nacional, y había asumido un encargo más.

«Tienes un e-mail»

Mandaron su proyecto a todas las editoriales posibles, más de veinte. A una seis o siete les hicieron llegar originales, y para el resto prefirieron el correo electrónico. Precisamente a vuelta de 'mail' les llegó el mensaje definitivo: «La idea nos parece interesante, aunque ahora mismo no tenemos hueco». Supieron dar en la clave, porque Dolmen cuenta con una Línea Z, dedicada expresamente a los zombis. El contar ya con la fidelidad de la legión española de 'frikis' de ese mundillo lo hace una apuesta segura. «Creo que hemos acertado plenamente con la temática, y con la portada, que es muy impactante, e invita a echarle un vistazo», coloca Colorado como dos alicientes para ese tipo de público.

El ilustrador ya ha notado las primeras diferencias de estatus: «Ahora empiezo a entrar en los stands de las editoriales y me tratan de 'don', y antes no me querían ni ver, y todo es por publicar» nota de forma palpable el contraste de entrar en la nómina de los elegidos.