Nicolás Anelka lo intentó pero no pudo marcar./ AP
MÁS FÚTBOL

La pésima defensa aniquila al Atlético y le deja virtualmente eliminado

El Chelsea, sin Drogba, se dio un festival de goles ante la débil zaga colchonera

COLPISA COLPISA. MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. El Atlético se presentó en Stamford Bridge con la necesidad de puntuar, acuciado por los malos resultados en anteriores choques y la cabeza de Abel colgando de un hilo. La plantilla se conjuró para emprender la remontada lejos del Calderón, ante el rival más difícil, el líder de su grupo: el Chelsea. Pero de poco sirven las buenas intenciones, las palabras bonitas o que Drogba no juegue por sanción, si la defensa hace aguas por todas partes y convierte cada jugada en ocasión de gol para el rival. El equipo londinense, un claro favorito para alzarse con la Champions en los últimos años, sólo temía la pegada rojiblanca que una vez más no funcionó. Los rojiblancos perdieron y están virtualmente eliminados.

El Atlético fue víctima de los mismos fallos que le están condenando esta temporada. Los numerosos, continuos, infantiles y dramáticos errores defensivos. Desde su llegada al banquillo madrileño, Abel impuso un sistema de defensa adelantada, basado en el fuera de juego. Pero la estrategia es un coladero constante. En Londres, el técnico de Velada castigó a Juanito por la derrota en Pamplona y puso en su lugar al canterano Domínguez. También dejó en el banco a Jurado y confió en el tribote Assunçao, Cléber y Raúl García para el centro del campo.

Lo curioso es que el Atlético empezó el choque más asentado que de costumbre. Pero la leve mejoría en la construcción ofensiva se vio ensombrecida por la estrepitosa falta de concentración en la última línea, verdadero lastre del Atlético. Cada vez que el Chelsea atacaba las posibilidades de que uno de sus jugadores acabase en un mano a mano con Asenjo eran altísimas.

El espejismo del empate duró lo que tardó la zaga en volver a pifiarla. Nuevo error en el fuera de juego que habilita a Cole por la banda derecha. El lateral centra y Kalou, sólo en el área, marcó a placer.

La segunda mitad se convirtió en una agonía para el Atlético. A los seis minutos de la reanudación Kalou marcaba el segundo. Lampard, con un derechazo desde fuera del área subió el tercer tanto al marcador. El esperpento concluyó con el gol en propia puerta de Perea.

Hoy se cierra la jornada europea con la disputa de la Liga Europea, que cuenta con tres equipos españole: Villarreal, Athletic de Bilbao y Valencia.

Lazio y Villareal se miden en un momento de crisis para ambos (17 horas), por lo que una victoria se hace necesaria tanto para conseguir la clasificación en la Liga Europa como para aumentar la moral de cara a los respectivos campeonatos. Los dos equipos que se preveía que competirían por ocupar la primera plaza del grupo G tienen ahora -al haber caído ambos contra la sorpresa Salzburgo- la obligación de sumar los tres puntos si no quieren quedarse fuera de la clasificación. El Villarreal llega a este partido acuciado por su delicada situación deportiva e intentará, por enésima vez, acabar con su mala racha de resultados después de que en diez partidos oficiales sólo hayan ganado uno.

El Athletic de Bilbao y en CD Nacional de Madeira tienes distintas rachas de resultados, negativa la del equipo bilbaíno y positiva la del portugués. Jugarán un partido en San Mamés (19 horas) que se perfila clave para la resolución final del Grupo L ante lo ocurrido en las dos primeras jornadas.

El conjunto vasco llegará al choque a la baja, ya que ha perdido cuatro de sus últimos cinco encuentros, en los que sólo ha sumado un empate. El Nacional, por su parte, mantiene la línea de su sorprendente temporada pasada y se encuentra en la quinta posición de la liga de su país.

Por último, el Valencia se enfrenta al Slavia de Praga checo (21 horas) en la tercera jornada de la fase de grupos de la Liga Europa, y quiere encarrilar la clasificación para la siguiente fase de la competición frente al rival más accesible del grupo, que no consiguió puntuar en los dos encuentros anteriores.

El conjunto de la República Checa visita el estadio de Mestalla después de haber perdido contra el Génova por 2-0 y contra el Lille francés por 1-5, mientras que el Valencia está igualado a cuatro puntos en el liderato con el Genova, al que ganó en el último choque.