'Joe el fontanero' habla con un periodista en la puerta de su casa. /AFP
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«Joe el fontanero», protagonista del último debate Obama y McCain, es un impostor

La gran figura de las elecciones no tiene licencia, no está afiliado al sindicato y ni siquiera siguió un curso para ejercer el oficio

WASHINGTON Actualizado: Guardar
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'Joe el fontanero' ha pasado en un sólo día de estrella a estrellado. El diario The New York Times ha puesto hoy en tela de juicio al personaje que el miércoles saltó a la fama en el tercer y último debate entre los candidatos presidenciales estadounidenses, Barack Obama y John McCain.

El republicano McCain sacó al fontanero a relucir poco después del arranque del debate en la Universidad Hofstra (Nueva York), para explicar cómo, en su opinión, el plan tributario de su rival demócrata, perjudicaría al ciudadano de a pie. A partir de entonces, 'Joe el fontanero' se convirtió en una especie de héroe de los republicanos como detractor de la presunta intención de Obama de aumentar los impuestos.

Según el candidato republicano, 'Joe el fontanero', que en realidad se llama Joe Wurzelbacher, nunca podrá hacer realidad sus sueños si Obama llega a la presidencia. Según dijo la 'estrella' del debate en una conversación con Obama en Toledo (Ohio), su sueño es comprar su negocio pero teme que una administración demócrata le suba tanto los impuestos que su pequeña empresa sea inviable.

Una historia inventada

Pero, según dijo el diario en su versión de Internet, 'Joe el fontanero' no es tal por cuanto no tiene licencia, no está afiliado al sindicato y ni siquiera siguió un curso para ejercer el oficio. Para colmo, tampoco sería demócrata por cuanto en las elecciones primarias del estado de Ohio acudió a votar como republicano, según el diario.

Cuando McCain le mencionó al personaje durante el debate, Obama prometió, mirando fijamente a la cámara, que no subiría los impuestos a Joe ni al resto de "Joes" del país siempre y cuando no ganen más de 250.000 dólares al año. Pero la premisa de los impuestos parecería no tener fundamentos porque además de no ser un fontanero calificado, Wurzelbacher no ha cumplido fielmente con sus tributos al erario nacional, según el diario.

"Está jugando con el mundo", ha señalado al diario Thomas Joseph, un miembro del sindicato de fontaneros de Toledo que confirmó que Wurzelbacher no tiene licencia. "Todos los contratistas tienen licencia y él no la tiene ni como fontanero ni como contratista. Tampoco ha presentado una solicitud para el trabajo", ha explicado.