Rosa De la Jara, hermana mayor del Prendimiento
Rosa De la Jara, hermana mayor del Prendimiento - f. jiménez
semana santa

Pioneras de la igualdad cofrade

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Las mujeres han ganado protagonismo y presencia en las cofradías de penitencia. En Cádiz, Rosa María De la Jara es un claro ejemplo de esta realidad. La hermana mayor del Prendimiento siempre ha estado muy vinculada a la Semana Santa de la ciudad. Fue la primera mujer en convertirse en la máxima responsable de una cofradía gaditana. Aquello pasó en el año 2007 cuando se marchó Julio López y De la Jara tomó el relevo.

En Sevilla, la pionera es Maruja Vilches, hermana mayor de los Javieres. Vilches tomó las riendas de la corporación sevillana en 2012. A ella la oportunidad le llegó en una ciudad en la que la Semana Santa es una tradición muy arraigada.

Tanto Rosa como Maruja cuentan que su experiencia es muy positiva y consideran que la integración de las mujeres en las hermandades se ha superado a pesar de que ha sido un proceso lento. «Yo había entrado en la junta y había ocupado distintos cargos hasta que llegó ese momento. He aprendido mucho. Todavía tengo que aprender cada día... pero tengo claro que mis responsabilidades las llevo lo mejor que puedo. En nuestra hermandad y en todas las demás hay mujeres muy preparadas que pueden desempeñar cualquier cargo», afirma Rosa De la Jara.

La gaditana valora sus años al frente del Prendimiento y cuenta la acogida que tuvo en los primeros momentos: «Cuando fui a mi primer pleno del Consejo de Hermandades me sentí muy arropada y la verdad es que tengo que darle las gracias a todos porque desde el principio he sido un miembro más allí».

Maruja Vilches también valora muy positivamente sus vivencias desde que es hermana mayor de los Javieres. Hace ya 29 años que esta sevillana se convirtió en precursora de la integración de la mujer en la Semana Santa de su tierra. «En 1985 y con una autorización especial del hoy cardenal emérito Carlos Amigo fuimos cinco mujeres las que salimos por primera vez de nazarenas en los Javieres», comenta. A partir de ahí, tras una serie de modificaciones, burocráticas las demás cofradías de penitencia de la capital andaluza fueron sumando hermanas.

En 2011 el arzobispo Juan José Asenjo publicó un decreto en el que establecía la «plena igualdad de derechos en los miembros de las hermandades». «Llevo cuatro años en el cargo y nunca he tenido problemas. No me han puesto veto alguno ni zancadilla. Ha sido un proceso lento pero como la sociedad misma que ha elegido una rueda lenta. Estamos en un buen camino para que toda mujer que quiera se anime y elabore su proyecto y exponga sus ideas».

Maruja Vilches, hermana mayor de los Javieres de Sevilla

Rosa y Maruja se han ganado la confianza y el respeto de quienes trabajan con ellas. Se sienten respaldadas por sus hermanos de cofradías porque la gran mayoría asume con normalidad que ocupen el cargo de hermana mayor. «Alguno queda todavía que se extraña de esto, pero la verdad que son los menos», asegura De la Jara. «Creo que la clave es que a veces las propias mujeres somos las que nos limitamos.

Aunque también es verdad que la sociedad no tiene la misma vara de medir. A la mujer se le agravan más los errores que al hombre, al que se le disimulan. Sin embargo no se puede decir que la responsabilidad de que no haya más mujeres en estos puestos sea sólo de la sociedad. Ya tenemos la puerta abierta. Ahora tenemos que exponer nuestras ideas, iniciativas y presentarnos». En eso también coinciden las dos. Es la hora de dar la cara y plantear alternativas.

Afligidos de Cádiz y el Perdón de Jerez

Rosa y Maruja fueron las primeras pero no son las únicas. En Cádiz, Lourdes Cortejosa es la hermana mayor de Afligidos, una cofradía en la que la mujer está plenamente integrada. «En nuestra Junta de Gobierno hay más mujeres que hombres pero no le damos mayor importancia a eso ya que lo realmente valioso es que se trata de un grupo que llevamos muchos años trabajando juntos, unidos y en muy buena sintonía».

La última en dar el salto a este cargo de responsabilidad ha sido Eva Castañeda. La joven cofrade preside la junta de gobierno de la hermandad del Perdón de Jerez desde el pasado 10 de septiembre. Se ha convertido así en la primera mujer que es hermana mayor en la ciudad vecina. La de Eva Castañeda fue la única candidatura que se presentó en el último cabildo general extraordinario de elecciones y consiguió el casi absoluto respaldo de los miembros de su hermandad con 80 votos a favor y 7 en contra. Castañeda, que ya ha pasado a la historia de la Semana Santa de Jerez, se fijó precisamente en Maruja Vilches para formar su proyecto de hermandad. Y tras ser elegida está claro que ha convencido con creces.