Por otro lado y movida por el rencor la italiana Jo Fiori, novia del acusado, aseguró estar dando publicidad internacional al caso con entrevistas a los medios de su país. Gracias a la necropsia que el Seprona hizo a uno de los perros que la pareja italiana dejó en el servicio de guardería de El Refugio se ha destapado el presunto delito de maltrato animal en la instalación puertorrealeña.







