Imagen de la manifestación silenciosa, convocada por el jugador de baloncesto Yanis Gagalúdi
Imagen de la manifestación silenciosa, convocada por el jugador de baloncesto Yanis Gagalúdi - B.C.

Aumentan las víctimas del incendio de Grecia al aparecer más cadáveres flotando en el mar

Se lleva a cabo la primera manifestación silenciosa por las víctimas, convocada por un popular jugador de baloncesto ante el Parlamento

Corresponsal en AtenasActualizado:

Unas velas formando el número 237 (las víctimas hasta esa hora conocidas de los incendios entre heridos y fallecidos, porque han aparecido más en el mar desde entonces). Un grupo de unas dos mil personas en completo silencio, familias enteras, muchos jóvenes, algunas con una vela de las que se utilizaron en Pascua. En el centro de un corro donde estaban las velas, el popular jugador de baloncesto Yanis Gagalúdi, de 39 años, quien convocó solo, a través de Facebook y sin ayuda, esta iniciativa, agradecía a los presentes su asistencia.

Gagalúdi estaba sorprendido por la masiva asistencia, pues pensaba que iban a ser muy pocos los que acudirían a la Plaza de la Constitución, Sindagma, frente al monumento a un soldado desconocido, a los pies del Parlamento. Y además todos en silencio, algo muy difícil para los griegos.

Comentó momentos después: «Todo lo que está detrás de mí (refiriéndose al iluminado edificio del Parlamento) no me representa. Sí me representa lo que ha sucedido aquí. Todo lo que podemos hacer es dar amor. Los que estaban aquí dejaron sus trabajos y sus familias, pero vinieron aquí». Un hombre, pariente de un fallecido, le abrazó y le dijo: «No nos olvidéis». Otro se disculpó porque le había insultado durante un partido de baloncesto.

ABC estaba también ahí a las nueve junto con esta multitud silenciosa y al volver a pasar por el lugar a medianoche seguía habiendo velitas, unas apagadas, otras nuevas encendidas, sin que se pudiera ver el número de víctimas ya. Y griegos recogidos en completo silencio, mirando al suelo y al Parlamento. Ningún comentario político, sin gritos, solo tristeza.

La convocatoria era personal y por eso no hubo ni micrófono, con lo que muchos no escuchaban a Gaga, el mote con el que se le conoce. Pero todos compartían sus sentimientos encontrados: de rabia por lo ocurrido, por estas muertes, y de pena por otro.

Aparecen más víctimas

Y esta mañana se ha cumplido lo que muchos temían: hay cuerpos de personas quemadas que aparecen en el mar, mucho más lejos de las costas de las zonas incendiadas. Un veraneante que salía de la marina de Glyfada, zona más cercana a Atenas, para dirigirse a la cercana isla de Egina, se ha encontrado con un cadáver quemado flotando y al escribir estas líneas los guardacostas lo están recogiendo. Algo que quienes conocen las corrientes marítimas se esperan. Un experto ha afirmado que «habrá algunos que aparecerán hasta en la costa de Creta unos diez días después de los incendios. Y en otras islas». Y algunos que no se recuperarán jamás.

Reparto de las subvenciones

Esta mañana en un espacio designado por el Ayuntamiento de Rafina (el Centro Cultual) comienza el reparto de las subvenciones para los damnificados, siendo la cantidad inicial 5.000 euros que alcanza los 8.000 para quienes perdieron su negocio y aumenta con los números de hijos. Son las cantidades anunciadas por el ministro de Transportes e Infraestructuras Cristos Strinzis, a la que se añadirá también una ayuda extraordinaria para «gastos urgentes» del ayuntamiento de Rafina de 586 euros. Hoy y mañana se atenderán únicamente a quienes sus apellidos comiencen por las letras A a la G, algo que pocos conocen. En las colas que muestra la televisión, gente indignada que no había sido informada (y cuyas iniciales comienzan con otra letra).

El problema más grave es que la mayoría no tiene documentación: perdieron desde su DNI y pasaporte hasta sus libretas y tarjetas bancarias, así como toda la documentación sobre sus propiedades. «No está mi madre con la cabeza ahora para ir a la comisaría a declarar que ha perdido su documentación», comentaba Jará (Alegría), la hija de una mujer que había perdido su casa. Porque muchas personas afectadas están en una situación psicológica delicada, lo que complica aun mas su difícil diario.