Jesús Fernández ha liderado desde la ELA de El Tesorillo la segregación del Ayuntamiento de Jimena.
Jesús Fernández ha liderado desde la ELA de El Tesorillo la segregación del Ayuntamiento de Jimena. - S. M. T.
UN NUEVO PUEBLO EN CÁDIZ

«Ahora gestionaremos nuestros recursos y tendremos más dinero para nuestros proyectos»

Jesús Fernández, presidente de la ELA de San Martín del Tesorillo, está seguro del crecimiento de su nuevo pueblo

CádizActualizado:

El teléfono de Jesús Fernández no para de sonar. «He pasado de dar dos entrevistas en tres años a llevar decenas en estos dos días», comenta con una sonrisa el presidente de ELA de San Martín del Tesorillo, nuevo pueblo de Cádiz. Se encargará de esa transición tan deseada por los vecinos de este pequeño núcleo urbano del Campo de Gibraltar (2.700 habitantes), un paso que confían mejorará el desarrollo local y la vida de sus lugareños.

Fernández se felicita porque al fin podrán gestionar todos los recursos, especialmente agrícolas, si bien estos nuevos derechos deparan en una asunción de mayores responsabilidades. La experiencia de los últimos años allana el camino. Ahora queda trabajar duro para que ese sueño por el que tanto lucharon se convierta en la realidad por la que tanto han suspirado.

¿Cómo están después de esta 'declaración de independencia'? Hasta hubo fiesta en el pueblo para celebrarlo.

Sí. Al fin el pueblo del Tesorillo se ha visto escuchado y reconocido en su manifestación. Llevábamos dos décadas trabajando para lograr la segregación del Ayuntamiento de Jimena y lo pudimos celebrar. Sacamos unos refrescos, hubo una actuación de un conjunto local, fuegos artificiales...

Imagino que el 2 de octubre será día festivo local

Tendremos que anotarlo como uno de los días más significativos del año.

Hablan de segregación, que suena mejor que independencia.

Significa lo mismo en realidad, pero llamar a esto independencia es rizar el rizo.

¿Pues qué supone para San Martin del Tesorillo esta segregación?

Nuestros recursos los vamos a gestionar nosotros. Somos un pueblo joven, dinámico, que está creciendo, y podemos administrarnos bien. Antes éramos un enlace pero ahora tendremos esa autonomía.

¿Y cuáles son los principales recursos del Tesorillo?

Somos un pueblo principalmente agrícola, con el cultivo de cítricos, naranjas, como máximo exponente, si bien se está implantando el aguacate y creo que será muy importante en el futuro. Por nuestra situación geográfica, en el valle del Guadiaro, Sotogrande, Campo de Gibraltar, Estepona... contamos con empresas dedicadas a la construcción, jardinería, campos de golf, etc.

¿Y cambia mucho la situación con este nuevo estatus?

Hasta ahora gestionábamos todo desde la ELA pero teníamos delegadas ciertas competencias. En el futuro asumiremos todo el tema administrativo, como la recaudación de impuestos, los sellos de los automóviles, las ayudas del Estado... Claro que todos estos derechos implican más deberes y mayor trabajo administrativo desde el Tesorillo.

¿Cuál ha sido la actitud de Jimena y su Ayuntamiento ante este divorcio?

Para llegar adonde hemos llegado, las cuatro administraciones deben gestionarse bien. Y el Ayuntamiento matriz no ha puesto ningún reparo, al menos desde que yo estoy aquí (2015). Diputación de Cádiz ha velado para que esto fuera factible y la Junta de Andalucía lo ha promovido y nos ha dado el paso. Y por supuesto, la gestión propia. Esta ELA ha tenido que demostrar que puede sostenerse por sí misma.

¿Qué pasos quedan por dar en este camino?

Tenemos que formar una junta gestora, que crecerá en representantes políticos, y en 2019 tendremos unas elecciones en las que por fin sólo habrá una urna: la de San Martín del Tesorillo.

Aún quedan diez ELAS en la provincia de Cádiz...

Yo creo que el final del camino de una ELA es ser un municipio. Eso sí, deben seguir unos trámites y superar las exigencias de la Junta, pero todas buscarán ese objetivo.

Más allá de burocracia, de poner o quitar un nombre, al final esto debe hacerse para servir mejor al ciudadano.

Estamos convencidos de que si administramos nuestros recursos y los impuestos, lógicamente ya no dependeremos de otros y vamos a contar con mayor presupuesto para iniciar o continuar con nuestros proyectos. Tenemos más obligaciones, pero también más dinero. Y a ver si conseguimos que los tesorilleros que están fuera se animen a volver en base al crecimiento de la agricultura.