DARÁN QUE HABLAR

Mister Simplemente: «Cualquiera podría hacer mis dibujos. No dependen de técnica»

Javier Conde, alias «Mister Simplemente», dibuja como respira. Para él, esta actividad es tan natural como necesaria. Sus trazos agudizan nuestro ingenio mientras inundan prolíficamente las redes. Él ya es de los que «Darán que hablar»

«Escaño», dibujo de Javier Conde - J. C.
«Sorpresa Doméstica». Fiesta de clausura de «Doméstico 02» - J. C.
«Jóvenes» - J. C.
Participación de Javier Conde en «Sólo es sexo» (2016), en la galería Fernando Pradilla - J. C.
«Pollopera», el personaje del libro infantil de Javier Conde - J. C.
«Desespero» - J. C.
«Estigmas de plástico blando». Participación de La Cabeza Caliente en Espojoven 2004 (Valladolid) - J. C.
Detalle de «Poesía» - J. C.
Detalle de uno de los perfiles en redes de Mister Simplemente - J. C.

Nombre completo: Francisco Javier Conde González. Lugar y fecha de nacimiento: 17 de noviembre de 1972. Residencia actual: Alcalá de Henares (Madrid). Estudios: Licenciado en Bellas Artes, Universidad Complutense de Madrid. Ocupación actual: Dibujante y profesor de artes plásticas.

Qué le interesa. Mi interés fundamental es el dibujo. Desde que, hacia el año 1998 o 1999, monté junto con David Fernández el colectivo artístico La Cabeza Caliente, me interesa esta técnica en sus diferentes presentaciones: en papel, tela, murales, piezas de vídeo... Hasta de un modo más performatico, en el que el dibujo se realiza delante de los asistentes de algún evento o inauguración (como en las ediciones de «Doméstico» de principios de la década pasada, por ejemplo). Casi siempre estas obras han sido monocromas y enmarañadas, «drippings» figurativos compuestos de dibujos mas simples o simbólicos. Estos fueron el germen de lo que hago ahora: un tipo de trazo germinal, muy simple formalmente, inmediato, muchas veces contextualizado en la actualidad y que vive y se puede ver principalmente en las redes sociales, tanto Facebook como Instagram.

Mi último proyecto es la realización de un cuento ilustrado con un personaje para niños creado por mí que se llama Pollopera

Yo siempre he sido de heterónimos, de inventarme nombres para firmar mis trabajos, y el que uso actualmente es el de «Mister Simplemente», que creo que es perfecto para mi forma de dibujar actual, con dibujos muy simples formalmente, directos, polisémicos y que casi cualquiera podría realizar (es lo que defino como «democracia formal») ya que no dependen de una habilidad técnica especial.

De dónde viene. Desde que dibujo –y bajo distintos nombres– he expuesto en la Casa de la Entrevista de Alcalá de Henares; en el Centro de Recursos Culturales de la Comunidad de Madrid y el Spanish Institute de Nueva York; en el Museo Patio Herreriano de Valladolid y la Iglesia de Caracciolos-Sala de Exposiciones de la Universidad de Alcalá de Henares; en Art Madrid, en Estampa, y PHotoEspaña; en galerías de arte como Fernando Pradilla, Ka, Rita Castellote o ADN en Barcelona; en las cuatro ediciones de «Domestico»; en festivales de Musica como Festimad, así como intervenciones de dibujo en la calle, con o sin autorización, en ciudades como Roma, París, Londres, Lisboa, Berlín, Nueva York..

Supo que se dedicaría al dibujo desde el mismo momento en que… Bueno, yo no he dejado de dibujar nunca. Es una actividad fundamental para mí, algo natural, además de un lenguaje que me permite explicar cosas que con las palabras no puedo o me cuesta mucho. El dibujo me ayuda a pensar y a entender mi tiempo. Me dedico también a dar clase y a formar a otras personas en la plástica. De modo que, al final, estoy dedicado a esto casi de un modo natural. Jamás me planteé otra cosa.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el mundo del arte para «sobrevivir»? He hecho trabajos de encargo, alimenticios, que ahora que mi situación es diferente seguro que no aceptaría, como una restauración de un cuadro en tan mal estado que casi se deshacía en mis manos. Pero, sobre todo, los trabajos mas raros que he hecho eran retratos de encargo: uno de un novillero a petición de su novia; el retrato de los padres de una mujer, en el que su madre tendría 70 años y el padre unos 28 porque murió en la Guerra Civil, y que ella quería que pusiese juntos y con esa diferencia de edad... El mundo del retrato en general trae cosas raras

Su yo virtual. Actualmente internet es para mí el espacio fundamental para mostrar mi trabajo, tanto en mi perfil personal de Facebook como Javier Conde como en Instagram como @mistersimplemente. No tengo blog personal porque soy un dibujante bastante prolífico, y tenerlo actualizado me supondría demasiado tiempo.

Sé que la construcción de mi carrera artística ha estado un poco descuidada, pero siempre acabo poniendo mi interés en otro lado

Estas redes me facilitan la tarea de tener un catálogo de dibujos en la red, además de estar en contacto con muchas personas, la mayoría del mundo artístico (artistas, curadores, críticos, galeristas...) y relacionarme e interactuar con ellos, generar debates y opiniones a cerca de lo que ocurre cada día. Para mí, ese es el verdadero interés de las redes sociales. Como espectador también disfruto mucho con todo lo que hacen mis contactos, así como algunos artistas a los que admiro profundamente.

El «selfie» de Javier Conde (Mister Simplemente) para «Darán que Hablar»
El «selfie» de Javier Conde (Mister Simplemente) para «Darán que Hablar»- J. C.

Dónde está cuando no hace dibujos. Esta pregunta ya la he contestado antes, pero puedo hablarte un poco más ampliamente de mi labor de profesor de artes plásticas en una escuela de arte muy antigua –tiene mas de 100 años– en Alcalá de Henares. Su nombre es Mutual Complutense y en ella trabajo con mas de 100 alumnos entre niños y adultos en distintos horarios durante el curso. Lo que hago básicamente es ayudarlos en el aprendizaje de las técnicas artísticas así como trato de servirles para que encuentren su estilo o manera de hacer las cosas. Contamos con una modesta sala de exposiciones en la escuela que nos sirve para hacer propuestas expositivas colectivas, lo que les da la posibilidad de aprender todo lo que supone montar y organizar una exposición.

Le gustará si conoce a... Mis referentes primeros, cuando estaba estudiando en la facultad de Bellas Artes eran clásicos y muy variados: Goya, Picasso, Basquiat, Haring, Warhol, Barney, Messe, El Roto, topor, Magritte, las Costus...

El dibujo es algo natural para mí, además de un lenguaje que me permite explicar cosas que con las palabras no puedo o me cuesta. Me ayuda a pensar y a entender mi tiempo

Actualmente, hay un grupo de autores que me gusta mucho y que encuentro muy afines y que serían Dan Persovschi, Jeremyville, HuskmitNavn, Escif, Gorka Olmo, la Mandanga, David Shrigley, Seleka, Spokbrillor, Dran... Y tantos más que me sería imposible citarlos a todos. Disfruto mucho viendo obras de otros autores.

Respecto a colegas de generación, he de decir que he tenido el enorme placer de conocer a muchos autores españoles actuales que tienen una obra interesantísima y que conocí en el tiempo siempre maravilloso de la universidad, cuando todo estaba por delante y se empezaban a construir sus imaginarios personales. Algunos de ellos son Antonio Ballester Moreno, Paula Anta, Soledad Córdoba, Ángel Masip, Luis Feo, Sergio Ojeda, Mapy DH, ElTono, Nicolas Laiz, David Morago, Fernando García, Colectivo 3x2 ...

¿Qué se trae ahora mismo entre manos? Ahora estoy metido en tres proyectos diferentes. Uno es una exposición colectiva con mis alumnos en la que vamos a reflexionar sobre la idea de cielo-paraíso, cita esta continuación de una que hicimos el año pasado que abordaba distintas formas de entender el concepto de infierno. El segundo proyecto sería una serie de dibujos y pequeñas tallas de madera de objetos convertidos en muñecos que se llama «Las mil maravillas» y que terminarán siendo una exposición individual de Mister Simplemente, aunque aún estoy en medio de la producción de estas obras y calculo que aún faltaría como año y medio para terminar la serie. Y el último proyecto es la realización de un cuento ilustrado de un personaje para niños creado por mí que se llama Pollopera, una criatura mitad animal mitad vegetal que vive diversas aventuras y que le mueve lo que a todos nosotros: encontrar su sitio y ser feliz.

¿Cuál es su proyecto personal favorito hasta el momento? Como obra acabada, hay una a la que le tengo mucho cariño. La hice junto con David Fernández en 1999 o 2000 para nuestra participación en la exposición «Arte Termita Elefante Blanco», comisariada por Pablo Llorca para la Fundación ICO, y que consistía en una serie de dibujos hechos con el juego de mesa Pictionary, y que plantaron la base de mis actuales dibujos diarios para internet.

Las redes me facilitan la tarea de tener un catálogo de dibujos en la red, además de estar en contacto con muchas personas, la mayoría del mundo artístico

Como obra en proceso, me qudo con el trabajo constante, «resilente» como se dice ahora, de mis dibujos para internet que buscan en su conjunto ser una definición del tiempo y la sociedad en la que vivimos, con sus temas y contradicciones, con sus anhelos y frustraciones. Esta es la obra que me llena completamente y que estaré contento de continuar durante todo el tiempo que tenga.

¿Por qué tenemos que confiar en él? Creo que mi trabajo trata de la posibilidad de entender el dibujo como lenguaje universal, útil, practico, que fundamentalmente nos pone en contacto y nos permite pensar, reír, llorar, emocionarnos y comunicarnos entre nosotros. Yo trato de facilitar el acercamiento al dibujo. Eso es lo que más me interesa. Sé que la construcción de mi carrera artística, así como mi inclusión en el mercado de arte, ha estado tal vez un poco descuidada por mi parte, pero siempre acabo poniendo mi interés en otro lado.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Antes le he citado y, además de gustarme como artista, le considero uno de los pocos amigos que tengo en el ámbito artístico, con el que he compartido mucho «on» y «off the record»: él es Luis Feo.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios