Monaguillos esparcen inciensodurante la misa previa a una conferencia anual de obispos en Alemania
Monaguillos esparcen inciensodurante la misa previa a una conferencia anual de obispos en Alemania

El Vaticano llama la atención a la Iglesia alemana por su sínodo sobre celibato y moral sexual

Considera que el borrador del estatuto del sínodo y sus procesos de votación no están «en sintonía» con la Iglesia Universal

Rosalía Sánchez
Actualizado:

Este fin de semana, a puerta cerrada, un grupo de unos 20 obispos alemanes junto a representantes del Comité Central Católico de Laicos, se reúnen para acordar las normas de votación que se seguirá en el Proceso Sinodal emprendido por la Iglesia alemana. Este sistema de votación y la fijación de las necesarias mayorías para hacer vinculantes las decisiones deberán ser después ratificados por la asamblea plenaria de otoño de la Conferencia Episcopal alemana, pero su establecimiento empieza ya siendo controvertido, ya que el prefecto de la Congregación para los Obispos, el cardenal Marc Ouellet, ha escrito una carta al presidente de la Conferencia Episcopal alemana, el cardenal Marx, advirtiendo que el borrador del estatuto del proceso sinodal y sus procesos de votación no están «en sintonía» con la Iglesia Universal.

También este fin de semana se discutirán los informes de los cuatro foros preparatorios: poder, vida sacerdotal, moral sexual y mujeres. Excepto el tema de las mujeres, el resto ya fue objeto de un día de estudio y reflexión por parte de los prelados en marzo y ya se hizo evidente entonces que la mayoría de los obispos en Alemania consideran insostenible el status quo en estos campos. A finales de agosto, fue votado el estatuto que ha de guiar el proceso sinodal en una votación secreta cuyo resultado fue de 21 votos a favor, tres en contra y tres abstenciones.

Antes de entrar a la reunión, el obispo de Würzburg, Franz Jung, ha mostrado comprensión con la impaciencia de las mujeres con la Iglesia. Se refería a las quejas expresadas por la Asociación de Mujeres Católicas Alemanas (KDFB), que ha exigido que el proceso sinodal aborde claramente los cambios que consideran necesarios y la manera en que «la justicia de género puede mejorar prácticas que no funcionan solamente porque fueron establecidas hace siglos», en referencia concreta a la cuestión de la consagración de la mujer.

Discusiones internas

El obispo de Trieste, Stephan Ackermann, se ha opuesto por su parte a la apertura del sacerdocio para las mujeres y se ha referido a la carta enviada recientemente por el Papa Francisco a la iglesia alemana. Y el obispo de Hildesheim, Heiner Wilmer, ha señalado que falta la vía sinodal un foro para la renovación de la fe, con el que «podría ganar mucho», ha dicho.

Según el arzobispo de Hamburgo, Stefan Heße, la Iglesia católica debe «salir de su zona de confort» y el proceso planeado podría contribuir a esto. En una recepción de los medios de comunicación de su arzobispado, trató de rebajar las expectativas sobre el proceso y afirmó que «el camino sinodal no debería contribuir a la división, sino promover la unidad. Que hay discusiones internas en la iglesia, es algo que ya sabemos y es normal. Es una creencia errónea cuando pensamos que en la Iglesia siempre hay armonía total», explicó a los periodistas.

Mujeres, sacerdotisas

El presidente del Comité Central Católico de Alemania (ZdK), Thomas Sternberg, también ha restado gravedad al proceso. «Nadie creerá seriamente que las mujeres serán ordenadas sacerdotisas el próximo año», ha dicho, pero reconociendo que «ya nadie podrá parar» el debate y priorizando la «oportunidad» que supone la vía sinodal. «Los tiempos en que los obispos y los laicos eran implacables han terminado», ha dicho Sternberg.

Las posiciones del Vaticano respecto a este proceso sinodal, que arrancará con el Adviento, han llevado este mismo viernes al periódico conservador de referencia en Alemania, Frankfurter Allgemeiene Zeitung, a titular en portada: «El Papa contra los obispos alemanes».