Los gatos deberán llevar microchip y ser registrados ante las autoridades
Los gatos deberán llevar microchip y ser registrados ante las autoridades - Juan Carlos Soler

Un pueblo de Nueva Zelanda propone eliminar a los gatos domésticos para preservar a las especies nativas

El objetivo es mejorar el medio ambiente y la calidad de vida de los animales procedentes del país

ABC
Actualizado:

Un pueblo de Nueva Zelanda ha sido el pionero en plantear una solución para proteger a los animales nativos. La intención del Ayuntamiento de Omaui, un municipio al sur del país, es proceder a la castración de todos los felinos domésticos, junto con la obligación de que estos lleven un microchip y la necesidad de que sean registrados ante las autoridades en una lista social.

También se está intentando prohibir que los propietarios de un gato puedan tener otro cuando éste muera, según ha informado el medio neozelandés «Newshub». El encargado de operaciones de bioseguridad de la región, Ali Meade, ha explicado que «un gato podrá vivir su vida de manera feliz allí, pero que cuando muera, no se podrá reemplazar».

Esta medida, que se estudiará en octubre, se plantea como método de defensa para las miles de aves y mamíferos que mueren cada año por los felinos. El único objetivo es mejorar el medio ambiente y la calidad de vida de los animales procedentes del país.

La respuesta de la población no ha tardado en llegar, pues algunos ciudadanos no están de acuerdo con la propuesta. Uno de los cientos de ejemplos es el de Nico Jarvis, un hombre que, tal como ha explicado al medio «Otago Daily Times», gracias a sus tres gatos puede dormir tranquilo, ya que le acechan roedores de manera masiva en las proximidades de su vivienda. Asegura que «si no puede tener gatos, prefiere vivir en otro lugar». Y que «el error está en la regulación», ya que «debería comprobarse la capacidad de las personas para tener un gato. Se está diciendo que no se puede tener un gato».

La propuesta

Mediante esta iniciativa, anunciada en 2016, Nueva Zelanda pretende convertirse antes de 2050 en un país sin ningún tipo de depredadores. El medio «The Guardian» elaboró un estudio para saber cuál es el coste de los daños que provocan estas especies, y el resultado asciende a 3,3 billones de dólares al año.

Sin embargo, los felinos no solo están en la orden del día en este pueblo. Muchas regiones ven cómo sus preocupaciones aumentan con el paso del tiempo al descubrir que son éstos los responsables de la pérdida de una cantidad significativa de aves nativas. El Ayuntamiento de Auckland también se ha sumado a la propuesta de sacrificar a todos los gatos que no cuenten con un microchip en «un lugar ecológicamente significativo», según explicaciones del periódico británico.