Hospital Universitario Príncipe de Asturias
Hospital Universitario Príncipe de Asturias - EP-Google Maps

La paciente a la que el Hospital de Alcalá de Henares se negaba a reanimar recibe el alta médica

La Asociación Española de Abogados Cristianos ha anunciado que solicitarán a la Fiscalía una investigación «para esclarecer la vinculación de médicos de este centro con la organización Derecho a Morir Dignamente»

MadridActualizado:

La paciente de Alcalá de Henares, a la que el Hospital Príncipe de Asturias se negaba a reanimar, ha recibido este martes el alta médica. María Teresa, la mujer de 54 años, sufre una enfermedad neurológica y fue ingresada en el centro hace dos semanas por complicaciones debidas a la patología.

El hospital se negó a reanimarla en caso de que entrara en parada. Tras esto, la Asociación Española de Abogados Cristianos solicitó medidas cautelares al Juzgado de lo Penal de Alcalá para garantizar la vida de la mujer. La juez del juzgado de Instrucción nº6 de Alcalá de Henares obligó a los médicos en un auto a luchar por la vida de la paciente.

La presidenta de la asociación, Polonia Castellanos, ha anunciado que «desde la Asociación solicitaremos a a la Fiscalía una investigación para esclarecer la vinculación de médicos de este centro hospitalario con la organización pro eutanasia, Derecho a Morir Dignamente».

Castellanos celebra que «María Teresa haya podido abandonar el Hospital y pueda seguir adelante con su vida junto a su familia». Insiste en que «esto ha sido posible gracias a que no está aprobada la Ley de la Eutanasia». «Con esa Ley, los médicos podrían haberla dejado morir en contra de su voluntad y ni la familia ni nosotros podríamos haber hecho nada por evitarlo», explica. Recuerda que «la vida de los enfermos y personas con discapacidad es igual de digna y merecen la misma protección, al amparo del artículo 43 de la Constitución Española».

Castellanos ha insistido en que «con la eutanasia se abre la veda a casos como éste en el que se acaba con la vida de las personas en contra de su voluntad». «La línea entre la eutanasia y el homicidio es muy delgada», ha destacado.

Además, ha asegurado que «en los pocos países donde se han aprobado leyes de eutanasia hemos visto cómo al amparo de esas normativas se han cometido numerosas irregularidades. Cualquiera de nosotros podemos encontrarnos en una situación de enfermedad o discapacidad y debemos tener la seguridad de que los médicos que nos atiendan van a luchar por nuestra vida».