Un hombre ayuda a una niña afectada en El Rodeo, Escuintla (Guatemala) tras la erupción del volcán de Fuego, que ha dejado al menos 25 muertos, 20 heridos y más de 1,7 millones de personas afectadas
Un hombre ayuda a una niña afectada en El Rodeo, Escuintla (Guatemala) tras la erupción del volcán de Fuego, que ha dejado al menos 25 muertos, 20 heridos y más de 1,7 millones de personas afectadas - EFE

Los fallecidos por el Volcán de Fuego, en ascenso: «Más de la mitad de la población de la aldea está enterrada»

Salvan a varios niños de debajo de la ceniza y los escombros, auténticos milagros en medio de la pesadumbre

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Consuelo Hernández camina por una carretera cubierta de ceniza. De unos 50 años, Consuelo es una de las supervivientes de la erupción del Volcán de Fuego en Guatemala el pasado domingo, una catástrofe que por el momento se ha cobrado ya 75 vidas, tras la muerte ayer de un niño en el hospital. «Todavía quedan varios enterrados, no todos pudieron salir», dice la mujer que camina llena de polvo y barro por la carretera. Han pasado pocas horas tras la erupción y Consuelo camina sola por la carretera. «Cuando vimos que la lava se nos venía, nos subimos por una ladera», explica mientras de fondo suenan las sirenas de los equipos de emergencia de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala (Conred).

Guatemala todavía está asimilando y respondiendo a la emergencia tras el desastre que ha afectado a más de 1,7 millones de personas.Son ya más de 300 heridos los que deja el Volcán de Fuego tras su violenta erupción del 4 de julio, una tragedia cuyo conteo de muertos sigue creciendo según las autoridades van actualizando las cifras. Cuando apenas pasaban 24 horas después de la tragedia, la Conred estimaba un total de 25 fallecidos. En cambio, el martes, 48 horas más tarde, la cifra rondaba los 75 muertos, de acuerdo con los últimos datos publicados. Hasta ahora, las autoridades guatemaltecas solo han conseguido identificar a 17 víctimas, ya que este proceso es complicado debido a que muchos de los cuerpos han quedado irreconocibles.

«Bendito mi padre celestial, pero está bien mi familia. Están quemados, pero están con vida», dice Ignacio Osvaldo López a las cámaras del medio local Digital 360 Noticias. «Solo sentía el calor en la espalda y corrí», dice Walter Almílcar, uno de los damnificados por la tragedia. «Entre que uno corría y tropezaba con el otro, botaba otro y así mucha gente se quedó. Más de la mitad de la población de la aldea está enterrada», añade Walter. «Nos quedamos sin nada. Ahora donde vamos a ir a vivir».

Son más de 3.200 los evacuados de las 17 aldeas cercanas al volcán. Varias de las carreteras y los puentes que conectan los municipios están bloqueados por restos de sedimento volcánicos, lo que dificulta a los efectivos de Conred para poder llegar rescatar a las personas. Así, la pequeña aldea de El Rodeo de Escuintla quedó totalmente sepultada por una avalancha de lava y cenizas, dejando a decenas de personas atrapadas. Sin embargo, los equipos de rescate han trabajado incansablemente en los últimos días y, así, han logrado salvar la vida de varias personas que estaban entre los escombros. De hecho, uno de los vídeos más compartidos en redes sociales muestra el emotivo rescate de un bebé a manos de un agente de policía de una casa en ruinas.

Un trabajador de los equipos de rescate de Guatemala ayuda a una niña en El Rodeo, Escuintla (Guatemala)
Un trabajador de los equipos de rescate de Guatemala ayuda a una niña en El Rodeo, Escuintla (Guatemala) - EFE

La comunidad más afectada, hasta ahora, es la colonia San Miguel Los Lotes, donde fallecieron 18 personas. Inés López, vecino de esta aldea, se posa sobre una apocalíptica escena de toneladas de arena y cenizas que cubren el lugar donde hasta hace poco estaba su casa. «Aquí quedó enterrada mi mamá. Toda mi familia entera quedó enterrada», dice López al periódico local Prensa Libre. Ante tal tragedia, el Vaticano emitió un comunicado en el que indicó estar «profundamente apenado» al conocer el elevado número de víctimas que ha causado la erupción del Volcán de Fuego, uno de los más activos de la treintena de volcanes esparcidos por este pequeño país centroamericano.

Mientras tanto, el Congreso guatemalteco ratificó el Estado de Calamidad Pública que había declarado el presidente, Jimmy Morales, para poder proveer una mejor respuesta a las víctimas. Así, el Ejecutivo tendrá acceso a un fondo de 200 millones de quetzales, unos 22,7 millones de euros, con el que podrán atender a los refugiados. Asimismo, el Congreso dio luz verde a una partida de 10 millones de quetzales, alrededor de 1 millón de euros, para atender a los niños que quedaron huérfanos como consecuencia de la tragedia. «Guatemala está atravesando momentos muy difíciles y solo juntos saldremos adelante», dijo Morales a través de un mensaje en su cuenta de Facebook.