La profesora, a la salida de su puesto de trabajo el pasado lunes.
La profesora, a la salida de su puesto de trabajo el pasado lunes. - LA VOZ
EDUCACIÓN

El INSS obliga a una profesora de San Fernando a incorporarse sin poder dar clase y con un informe de baja

La Delegación ordena a la docente su incorporación a pesar de que no puede dar clase al no poder subir las escaleras del centro

CádizActualizado:

A menos de dos semanas para las vacaciones de verano y en contra del informe de la inspectora médica del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), esta misma delegación ha obligado a una docente de un colegio de San Fernando a incorporarse a su puesto de trabajo aunque no está en condiciones de desarrollar su actividad profesional.

Una vez más, las altas forzosas han vuelto a poner encima de la mesa una situación que parece difícil de creer. En este caso, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha obligado a una docente del CEIP Cecilio Pujazón a volver al colegio pese a que en la última revisión con la inspección médica, del pasado 10 de junio, obtuvo un informe en el que se proponía su alta para el 30 de junio. Sin embargo, el INSS, acto seguido, emitió el alta de oficio y, en consecuencia, la Delegación Provincial de Educación envió un burofax para solicitar a la afectada su incorporación a su puesto de trabajo de forma urgente.

La docente sufrió una intervención quirúrgica el pasado mes de octubre en la rodilla izquierda, y fue diagnosticada también de una sinovitis crónica y una condromalacia de Grado 3, algo de lo que ha ido recuperándose a lo largo del año. De hecho, incluso hubiera estado lista para incorporarse ya si el centro en el que da clases no estuviera dividido en dos edificios y varias plantas. Ella, al ser especialista, tiene que cambiar de aula cada tres cuartos de hora y ejercitar la rodilla convaleciente. La docente aporta un dato esclarecedor: cada día se ve obligada a subir y bajar 308 escalones.

La afectada se ha ofrecido a buscar alternativas que le permitan volver a las aulas, como solicitar un colegio que se adapte a sus necesidades. Por ello, Educación ya le ha asignado otro centro para el próximo curso, donde podrá ejercer su profesión con garantías y sin poner en riesgo su rodilla a partir del 1 de septiembre.

Esto mismo es lo que alega la inspectora médica del INSS en el informe tras la última revisión realizada el 10 de junio, que ante las circunstancias reseñadas, propone una posible alta a partir del 30 de junio, ya que de esta manera ya no tendría que incorporarse a este centro.

En situación de baja médica

Sin embargo, parece que lo que recoge este informe no ha sido recogido y transmitido por el INSS, que envió a la Delegación Provincial de Educación el alta, por lo que Educación, sin atender a las reclamaciones e informes presentados por la trabajadora, ha seguido con la tramitación, obligándola a incorporarse. La situación que se ha desencadenado es surrealista: la profesora acudiendo al centro con muletas, y sin poder moverse de la planta baja. Eso sí, con el apoyo de la dirección y los compañeros, que en todo momento han facilitado este regreso.

La profesora incluso ha sufrido un accidente laboral, ya que se ha caído al suelo cuando estaba en el colegio, sufriendo contusiones varias, por lo que ha tenido que acudir al médico a por una baja a consecuencia de este golpe. Sin embargo, la sorpresa ha sido mayúscula cuando la médica ha consultado su ordenador y se ha percatado de que la docente estaba en situación de baja y, por tanto, no puede darse de baja otra vez.

Por su parte, desde Delegación consideran que está de alta y, por tanto, debe acudir a su puesto de trabajo. Un auténtico rompecabezas burocrático donde el gran afectado es el propio trabajador.