Ceremonia de entrega del 'Monte Urquiola' en el astillero de Puerto Real - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Navantia entrega el tercer petrolero con la vista puesta ahora en la obra de cruceros

Abucheos de la plantilla a la presidenta de la compañía y al director del astillero de Puerto Real por la falta de carga de trabajo

CÁDIZActualizado:

La ceremonia de entrega del tercer petrolero, el 'Monte Urquiola', al grupo vasco Ibaizabal ha tenido este jueves un sabor agridulce en la factoría de Puerto Real. Nada que ver con las entregas de las dos unidades anteriores, el 'Monte Udala', en marzo de 2018, y el 'Monte Urbasa', en julio del mismo año, donde la plantilla mostró su confianza a la dirección de Navantia ante la firma de nuevos contratos de obra civil. La presidenta de la compañía, Susana de Sarriá, y el director del astillero, Pablo López, han sido recibidos en esta ocasión entre silbidos y abucheos.

El proyecto naval de los petroleros encara a partir de ahora su recta final, ya que la cuarta y última unidad, el 'Monte Ulía', se entregará la próxima primavera. A partir de ese momento, según denuncia el comité de empresa de la factoría de Puerto Real, el astillero quedará a merced de futuras contrataciones que, de momento, no se han firmado. El presidente del comité, Antonio Noria, de CC OO, avanza que "se avecinan meses de parón".

Un contrato insuficiente

No obstante, la presidenta de Navantia, Susana de Sarriá, ha confirmado en su discurso que este mes se firmará con la a antigua Statoil noruega la construcción en Puerto Real de una plataforma eólica-marina para albergar una subestación eléctrica. Se trata de un proyecto muy similar al desarrollado en los últimos tres años para Iberdrola con las plataformas Andalucía I y Andalucía II para los parques Wikinger, en Alemania, y East Anglia One, en aguas de la Bretaña francesa. La obra de esta nueva estructura comenzará en agosto. Sin embargo, este contrato no convence a los trabajadores, ya que supondrá carga de trabajo para unos 300 y por poco tiempo, solo un año.

La protesta que ha protagonizado este jueves la plantilla en la ceremonia de entrega del 'Monte Urquiola' ante la dirección de la SEPI y de la cúpula de Navantia obedece a la no inclusión en el programa los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2019 de los barcos prometidos por el anterior gobierno del PP como son el buque de transporte militar y el tercer BAM de apoyo logístico para submarinos.

Por su parte, la dirección de Navantia insiste en que se negocia con el Ministerio de Defensa una partida presupuestaria para estos barcos, sin embargo, los sindicatos se sienten "ninguneados" ya que esta inversión de la Armada fue una de las premisas para firmar el Plan Industrial el pasado 20 de diciembre.

Diversificación

El astillero de Puerto Real encamina ahora sus pasos hacia la diversificación y apunta a la obra de grandes cruceros. De hecho, está en negociaciones con el astillero francés de l'Atlantique para que venga hasta Puerto Real la construcción de los bloques de fondo, de proa a popa, de uno de estos barcos que se construyen allí. La carga de trabajo en el astillero galo es total y no puede asumir con comodidad los plazos de entrega, por ello busca una alianza. LA VOZ ha podido saber que a final de este mes, los franceses decidirán si delega en Puerto Real la construcción de parte de uno de estos barcos. Será la estructura de fondo de un nuevo crucero de la compañía Celebrity Cruise.

Por lo que respecta al acto de entrega del 'Monte Urquiola', el barco ha sido amadrinado por Valerie Goff, vicepresidenta de la división de Crudo de Total y la ceremonia ha contado con la presencia del presidente de SEPI, Vicente Fernández; el presidente del Grupo Ibaizabal, Alejandro Aznar; el director general de Trading & Shipping de Total, Luc Gillet, y la presidenta de Navantia, Susana de Sarriá.

La construcción de cada barco está suponiendo más de 725.000 horas de trabajo, que traducido a empleo alcanza una media de más de 2.000 personas, entre directos e indirectos. El cuarto petrolero de la serie, el 'Monte Ulía', ya se encuentra en el dique de Puerto Real, en distintas fases de construcción. Total ha contratado estos dos buques a Grupo Ibaizabal para incorporarlos a su flota, demostrando de este modo su apoyo a la industria Europea.

La presidenta de Navantia ha destacado que el astillero de Puerto Real y los de la Bahía de Cádiz son pieza clave en el Plan Estratégico de Navantia recientemente aprobado y sobre el que ya se está trabajando en su implantación. El mismo incluye un ambicioso plan de contrataciones donde se refuerzan "las oportunidades civiles y la diversificación, como en eólica marina".

Susana de Sarriá ha anunciado que a finales de este mes se firmará el contrato con para la construcción de una subestación para el campo petrolífero Johan Sverdrup en Noruega. Se trata de un importante programa para Puerto Real, tanto por dar continuidad a las dos subestaciones ya construidas como por firmarlo con un nuevo cliente, de forma que Navantia mejora su posicionamiento en este creciente negocio. Los trabajos de fabricación comenzarán en agosto de 2019, con un alcance de medio millón de horas de trabajo, ocupando a una media de al menos 350 personas.

Además, la presidenta de Navantia ha dicho que se mantienen negociaciones de cara a lograr nuevos contratos en el negocio civil. A eso hay que añadir el barco de transporte y el BAM de intervención subacuática, que se están definiendo para el Ministerio de Defensa.

Hoja de ruta

"Navantia tiene una hoja de ruta muy clara y hace una apuesta firme por seguir aportando prosperidad y empleo, en Cádiz, en Andalucía y en el conjunto de España", ha destacado Susana de Sarriá.

Ha concluido subrayando que en 2018 los centros de Navantia en la Bahía de Cádiz generaron 5.300 empleos directos y de la industria auxiliar. En este sentido, Navantia ha contribuido de forma agregada al empleo de Cádiz con cerca de 13.000 empleos de calidad, lo que supone un 36 por ciento del empleo industrial de Cádiz.

Esta serie de petroleros, denominados Suezmax porque sus dimensiones están ajustadas al máximo a las del canal de Suez, cuentan con las optimizaciones más avanzadas, tanto en eficiencia energética como de transporte de carga y seguridad.