Exterior del yacimiento arqueológico Gadir.
Exterior del yacimiento arqueológico Gadir. - L.V.
CONTRATACIÓN

El yacimiento Gadir paga la improvisación municipal

El yacimiento arqueológico Gadir reabrirá sus puertas al borde del inicio de la campaña electoral de las Elecciones Municipales

CádizActualizado:

La historia de Cádiz tiene más de tres mil años de antigüedad pero eso no le exime de ser víctima de la desidia institucional. El yacimiento fenicio Gadir, en el subsuelo del teatro de la Tía Norica, en la calle San Miguel, es uno de los mejores ejemplos. Desde finales de marzo está cerrado y no abrirá sus puertas al público hasta bien entrado el mes de mayo.

Esta clausura temporal, que ha impedido a los turistas disfrutar de este equipamiento cultural durante la Semana Santa, no ha sido fortuita. El motivo ha sido la falta de diligencia municipal a la hora de licitar el nuevo contrato para la explotación y mantenimiento de las instalaciones arqueológicas.

El contrato ( prorrogado desde el 31 de diciembre de 2018) de la empresa que realizaba esa labor, Tripmilenaria, venció el pasado 24 de marzo sin que el Ayuntamiento de Cádiz hubiera llevado a cabo la nueva licitación. Dicha licitación se comenzó a tramitar tarde -a mediados de marzo- y, aunque solo se ha presentado una empresa (Tripmilenaria), los plazos administrativos de la ley de contratación del sector público obliga a cumplir una serie de pasos ineludibles que sitúa la apertura del yacimiento en la primera quincena de mayo. De esta manera, Gadir permanecerá cerrado cerca de dos meses y ello a pesar de que los plazos de la tramitación administrativa se han podido recortar un par de semanas por no ser obligatorio convocar la mesa de contratación al presentarse al concurso solo una empresa.

Con todo, no ha sido hasta este lunes cuando el Ayuntamiento ha requerido a la citada empresa la documentación para proceder a la firma del contrato, algo que tampoco es inmediato. La previsión de la empresa es entregar todos los documentos requeridos en dos o tres días para agilizar el proceso. No obstante, una vez que Tripmilenaria traslade la documentación, se abrirá el plazo ordinario para la presentación de reclamaciones, el paso previo a la firma e inicio de la actividad.

La empresa ya mostró su malestar por la falta de previsión de la administración local, a la que ha atribuido en varias ocasiones una deficiente organización y gestión del asunto.

La suma de cada paso administrativo pendiente impide abrir uno de los equipamientos culturales más visitados de Cádiz antes de mediados de mayo, coincidiendo con la campaña electoral de las Elecciones Municipales del 26 mayo.

Mientras tanto, en este tiempo, señalaron fuentes municipales, el Consistorio ha procedido a realizar algunas trabajos de mantenimiento y fumigación de las instalaciones.

Un historial de retrasos

La empresa ya avisó el pasado mes de agosto de 2018 al Consistorio de la proximidad delvencimiento de su contrato en diciembre a fin de iniciar con tiempo el expediente de licitación de la nueva adjudicación y evitar el cierre de Gadir. La licitación no comenzó hasta marzo. De enero a finales de marzo el yacimiento se pudo abrir gracias a un contrato-puente (no prorrogable) suscrito con la misma empresa. Su vigencia fue la que el Ayuntamiento estimó como suficiente para preparar la licitación y tener a punto la adjudicación.

De esta manera, la historia de final de diciembre se ha repetido a final de marzo con la diferencia de que la falta de previsión municipal y el caos en el servicio de Contratación municipal no han podido esquivar, en esta ocasión, el cierre.

Mala imagen

El concejal del PSOE, Óscar Torres, criticó hace unos días el cierre del yacimiento en plena Semana Santa, «el segundo monumento más visitado», a pesar de que los socialistas alertaron de esa situación desde 2018. «Entonces pedimos celeridad al equipo de Gobierno para la licitación», señaló tras lamentar que al término de la prórroga del contrato el gobierno municipal tampoco haya «tenido preparada la nueva concesión».

«La cultura y el patrimonio de Cádiz son dos grandes oportunidades de nuestra ciudad. Son motor económico y de generación de empleo. Sin embargo, están desaprovechadas por la falta de gestión del equipo de Gobierno», denunció.

En este sentido, la propia empresa concesionaria viene señalando desde el pasado otoño la «mala imagen» que supondría para la ciudad tener cerrado uno de los yacimientos arqueológicos de más valor histórico de la cuenca mediterránea.

Una de las novedades del nuevo contrato es que también se ofrecerá la visita guiada e información en lenguaje de signos.