Miles de plásticos acaban en el mar cada lunes tras el Piojito. - La Voz
Medio Ambiente

Los plásticos del Piojito que acaban en el mar reabren el debate sobre su ubicación en Cádiz

Cada lunes, las aguas de la Bahía y las rocas acaban llenas de desperdicios tras la celebración del mercadillo. Los vecinos vuelven a pedir que se cambie de sitio

CádizActualizado:

Los desperdicios, plásticos y cartones que acaban en las aguas de la Bahía cada lunes tras la celebración del mercadillo del Piojito han vuelto a reabrir el debate de su cambio de ubicación.

Aunque ya ha tenido varias en la ciudad a lo largo de los años, los vecinos de Astilleros y de la zona de la barriada de la Paz consideran que trae más inconvenientes que beneficios no solo para estos barrios sino para la Bahía, que se traga cada semana grandes cantidades de basura con el correspondiente perjuicio para el medio ambiente.

El pasado lunes, un aficionado a la pesca en kayak, recogió por su cuenta y sin ayuda de nadie más de ocho bolsas, tarea que le llevó más de cuatro horas de su tiempo libre. Alonso Justo de Palacios es gaditano y ha vivido durante muchos años en la barriada de la Paz.

Asegura sentir impotencia ante esta situación y, por ello, al no ponerse solución al respecto por parte de las administraciones, ha preferido actuar en solitario. Eso sí, ya ha llevado a cabo este tipo de limpiezas en el mar en otras zonas como los bajos del Puente Carranza o en San Fernando junto a sus compañeros de kayak, con los que sale habitualmente a pescar.

Pertenece, a raíz de estos trabajos y de su gran preocupación y sensibilidad por el medio ambiente, a la plataforma Bahía de plata, que trabaja sobre todo en San Fernando pero que pretende actuar en toda la Bahía.

Su cometido es la concienciación ciudadana comenzando con la formación en los colegios e implicando a los más pequeños sobre la necesidad de reciclar y de no ensuciar ni tirar basuras al mar, cada día más lleno de plásticos.

Para esta plataforma, es necesario que las administraciones se planteen seriamente este asunto y que -junto a los comerciantes del Piojito, vecinos y usuarios de este mercadillo- se conciencie del peligro que corre la fauna y flora marina de la Bahía y derivado de ello, la población.

Juanjo, un representante de Bahía de plata, asegura que un reciente informe ha confirmado que «cada persona se come al mes sin saberlo, y como consecuencia de los plásticos que hay en el mar y que comen nuestros peces, la cantidad correspondiente a una tarjeta de crédito».

Ante esta situación, consideran necesario una actuación urgente «porque esto está pasando no solo en Cádiz sino en otros municipios de la Bahía, como San Fernando, donde también los plásticos van a parar al agua provocando una gran contaminación».

Actuación de las administraciones

Los vecinos de la zona son conscientes de la problemática y coinciden en la necesidad de actuar. En el caso del barrio de Astilleros, el presidente de la asociación de vecinos, Pepe Gaviño, asegura que una solución a este ataque al medio ambinete podría ser el cambio de ubicación del Piojito a una zona en que los desperdicios no terminen en el mar, como es el caso de los antiguos terrenos de CASA.

Asimismo, el representante vecinal reclama una mayor vigilancia policial en la zona para impedir que de momento se produzcan estos hechos, al igual que los numerosos actos vandálicos en el paseo marítimo porque «llevamos poco más de una semana con barandillas nuevas que ya están rotas, el parque Celestino Mutis está abierto y también hay daños y el auditorio sucio y deteriorado».

Por su parte, Manuela Molina, de la asociación de vecinos Bahía gaditana, insiste en que «para la barriada de la Paz, el Piojito supone un problema, sobre todo para los vecinos de la avenida de la Bahía, que tienen que estar quitando sus coches antes de que lleguen las furgonetas». Asegura que llevan años proponiendo su cambio de ubicación aunque hasta ahora no se ha llegado a ningún acuerdo.

Todos ellos insisten en que no están en contra del Piojito y son conscientes de la necesidad de que esté en marcha aunque piden soluciones.