Gran expectación momentos antes de que apareciera Ricky Martin en el muelle.
Gran expectación momentos antes de que apareciera Ricky Martin en el muelle. - ANTONIO VÁZQUEZ
MÚSICA

El levante gaditano venció al huracán latino

El viento causó estragos en el recinto del Muelle Ciudad impidiendo que gran parte del público pudiera escuchar a Ricky Martin en ‘Música del Mar’

CÁDIZActualizado:

Cuando un huracán llega a una ciudad lo remueve todo y esto fue lo que sucedió la noche del sábado 31 de agosto en Cádiz. El viento de levante quiso escoltar la gran revolución del huracán latino Ricky Martin. El artista puertorriqueño llegó al Muelle Ciudad, con la mejor de sus intenciones, para poner fin al ciclo Música del Mar.

La expectación para el artista latino era inmensa: tráfico reforzado por toda la ciudad y miles de personas agolpadas en la explanada del Puerto de Cádiz. Parecía que estaba todo controlado ante la llegada del ciclón de la música latina a la ciudad, pero no se tuvo en cuenta que el levante gaditano no tenía descanso alguno.

Una de las medidas que se tomó desde la organización del concierto fue bajar las pantallas laterales del escenario por motivos de seguridad. Un hecho que tuvo consecuencias a unos 300 metros del escenario donde muchos seguidores de Ricky Martin se vieron perjudicados por esta medida; sobre todo quienes adquirieron las entradas para Pista Fondo.

Cabe recordar que la explanada del Puerto de Cádiz se dividió en cuatro zonas: Front Stage (92 euros), VIP Pista (68 euros), Pista General (58 euros) y Pista Fondo (39 euros). A todas estas entradas había que sumarle, además, los gastos de gestión, con lo cual el precio base se incrementó.

Para muchos asistentes, sobre todo de la última de las zonas del recinto, el lugar no le hacía justicia al increíble show que acompañó a Ricky Martin. Lola Galvín, una de las afectadas de la noche aseguró que «las pantallas eran pequeñas y muy bajas, al igual que el sonido, que se escuchaba fatal». En referencia a esta situación, fueron muchas las protestas que se escuchaban en la Pista Fondo, donde incluso «tuvieron que quitar una de las carpas para permitir la visibilidad de una de las pantallas».

Otros seguidores que estuvieron en el concierto hicieron hincapié a que desde muchos puntos del recinto no se escuchaba al cantante, y aunque la entrada de la pista general también tenía un coste elevado, tampoco se veían las pantallas. Los contenedores situados en los bordes del recinto, para impedir que desde fuera se viera el espectáculo, tampoco le hicieron justicia al increíble show que estaba ofreciendo Ricky Martin a unos 300 metros de la zona afectada por la visibilidad ya que el sonido retumbaba por la zona. «Mala ecualización. Daba la sensación de que, o iban ecualizando sobre la marcha y no atinaban, o había problemas con algunos bafles provocando unas subidas y bajadas de volumen repentinas que poca justicia hacían al gran espectáculo que había en el escenario. Incluso se pudo ver a Ricky hacer un gesto a los técnicos señalando su micrófono pidiendo más volumen», testificó otra de las asistentes al concierto en el muelle, M Carmen Cote.

Desde la organización de Música del Mar lamentan que el espectáculo tuviera este punto negativo: «Hay un solo factor que está fuera de nuestro alcance, y este es el levante o en este caso, levantazo. Las pantallas laterales han estado a la altura permitida ya que con este viento, podría ser peligroso, sentimos que haya sido así, somos los primeros damnificados en este tipo de cosas ya que lo que más queremos, es que todo salga bien». Esta fue una de las respuestas a quienes, a través de redes sociales, protestaron ayer por lo ocurrido en el Muelle Ciudad. La organización puntualizó que contra el viento de levante no se podía hacer nada y lo primero era la seguridad de los asistentes.

A pesar de que la visibilidad y el sonido no fueron los adecuados para muchos de los asistentes, la gran mayoría de espectadores pudieron disfrutar del show. Los más afortunados fueron los del Front Stage, VIP Pista y parte de la General, quienes aseguraron que lo del sábado fue «un gran espectáculo».