MÚSICA DEL MAR

El huracán Ricky Martin: «Fue una noche mágica, ustedes son un vicio»

El artista puertoriqueño ofrece en Cádiz un trepidante show, cerrando así el ciclo Música del Mar, en la que era la penúltima cita de su gira por España

CÁDIZActualizado:

El verano ha llegado a su fin y, con él, los conciertos que han marcado la agenda de ocio en Cádiz. Ayer, con el cierre del ciclo Música del Mar, se celebró la despedida más descomunal que ha vivido la provincia gaditana en los últimos años. El calor y el viento que azotaba la Bahía ya anunciaban lo que sucedería horas más tardes en el Puerto de Cádiz.

El huracán latino, Ricky Martin, llegó a Cádiz para revolucionar, por primera vez, a sus más fieles seguidores gaditanos. A pesar de las altas temperaturas y de la ‘Fiebre’ que provoca el puertorriqueño allá por donde pasa, empezaron a formarse las primeras colas casi doce horas antes de su aparición estelar en el Muelle Ciudad. Sus fans, como si estuvieran en la playa, esperaban impacientes sentadas en sus sillas la llegada del artista más esperado del verano.

A medida que avanzaba la jornada, los nerviosismos y la histeria comenzaba a palparse en el ambiente. No era para menos, ya que el artista eligió Cádiz como la penúltima cita de su gira española, donde prometió dar un show inolvidable. El imponente escenario desplegado en el muelle gaditano anunciaba lo que sería un espectáculo apoteósico.

Chambao era el grupo encargado de abrir uno de los conciertos más esperados del año. Lamari y su banda eran los únicos teloneros de la gira española de Ricky Martin. La malagueña, que ya cantó ‘Tu recuerdo’ junto al artista puertorriqueño en 2006, llegó a Cádiz para recordar los viejos tiempos.

Con 'Playas de Barbate' dio comienzo la actuación de Chambao, enganchando al público con su duende flamenco. Lamari hizo un repaso a lo más significativo de su carrera «recordando los temas de siempre». La artista malagueña continuó con 'Duende del sur' enamorando a todos con su tema más andaluz. Hubo tiempo para 'Jaleo', pasión y entrega, sobre todo recordando siempre a Camarón con 'Rosamaria'. Uno tras otro, la artista fue desempolvando de su baúl los temas que marcaron su carrera. 'Poquito a poco', el público se animaba. Gritando «que bote mi Cai» se ha despedido Chambao de la noche, entonando su ya clásico 'Ahí estás tú'.

La impaciencia se palpaba en el ambiente, la gente estaba contagiada de la expectación que provoca Ricky Martin allá por donde va. Ansiosos por verle, su público más fiel rugía con ganas de bailar con los ritmos más sensuales y atrevidos del artista. Había quienes, incluso, vestían camisetas con frases como: «nunca subestimes a una mujer que escucha Ricky Martin».

Tras la magnífica actuación de Chambao le llegó el turno al puertorriqueño. La multitud dio un pasito pa’lante con 'María' sobre las 22.30 horas para acoger con los brazos abiertos al artista latino y no perderse ningún detalle del mismo. Como un capitán del barco más grande del muelle apareció el puertoriqueño en el escenario y con energía, fuerza y emoción, el recinto del muelle vibró con los temas más sonados de sus 25 años de carrera.

Cautivando en todo momento a su público, Ricky Martin se erigía en el muelle como el dios latino del momento. Por más que pasen los años, siguió demostrando que es capaz de conquistar a cualquiera con sus baladas y música dance. En castellano o en inglés, el público coreó cada tema. Los cantos se volvieron gritos cuando en 'Muévete duro' se desprendió de la chaqueta.

El espectáculo que ofreció fue de la talla que se merecía la ciudad. El fantástico e impresionante juego de 150 luces móviles y las cinco pantallas de vídeo, deslumbraba cada rincón de la explanada del puerto; donde no cabía ni un alfiler.

Para cantar 'Vuelve', el artista apareció en el escenario ataviado con una bata. Entre las voces del público resonaran varias que gritaban «quítate la bata».

Al compás de sus coreografías más vibrantes, le seguían los 20 bailarines y músicos que acompañaron al artista en el escenario. Aunque quizá la compañía que más aplausos generó fue la de Lamari, con la que cantó 'Tu recuerdo'. Antes había subido a una seguidora al escenario para cantar 'She bangs'

El despliegue de medios fue inmenso, como pocos de los conciertos que se recuerdan en los últimos años en la ciudad. Cádiz enloqueció con el artista consiguiendo que el público, tanto los que estaban dentro del recinto como los que se quedaron fuera, bailaran hasta sudar con el puertorriqueño. La 'Fiebre' no fue un obstáculo para que todos siguieran bailando.

Las coreografías que llenaban en el escenario conseguían que el público estuviera animado y expectante ante todo lo que sucedía en la tarima. La ‘Adrenalina’ inundó cada rincón de la explanada y los seguidores más desatados pedían a gritos más temas. Había quien incluso le vociferaba, por si había suerte, ‘Vente pa’ca’, en referencia a su último éxito.

Las increíbles luces del escenario jugaban en sintonía con la de los móviles de aquellos que querían capturar el momento tan especial que estaba sucediendo en ese instante. Claro que con temas como 'La bomba' o 'Por arriba, por abajo', muchos optaban por soltar el teléfono y ponerse a bailar.

El concierto pasó por cuatro fases diferentes, en todas ellas el cantante conectó directamente con el público. El show pasó por música dance, rock, baladas y tribal, dentro del amplio repertorio que representa al artista que lo dio todo y que se cambió de ropa en numerosas ocasiones.

En uno de esos cambios, el que precedió a 'Pégate', hizo que el artista luciera una camiseta con la bandera puertoriqueña. «Esto es Cádiz, y aquí hay que mamar» le gritaba un público entregado y él, con cariño y sin perder un ápice de energía le respondió: «Es una noche mágica, ustedes son un vicio»... para arrancarse con 'La mordidita', canción con la que se despidió del escenario.

Todo lo bueno también tiene un final, y con los corazones aún disparados por la adrenalina del magnífico show, Ricky Martin se despidió de Cádiz dejando al público con ganas de que vuelva otra vez.