Una tatuadora, en plena acción
Una tatuadora, en plena acción - ABC

Lo que hay que saber para que los adolescentes se hagan un tatuaje sin riesgo

Los pediatras estadounidenses lanzan los primeros consejos para tatuarse o agujerearse la piel con la mayor seguridad

MADRIDActualizado:

Si no puedes pelear contra tu enemigo, únete a él. Eso es lo que ha debido pensar la Academia de Pediatría de Estados Unidos al lanzar por primera vez una lista de recomendaciones para que los adolescentes puedan tatuarse y agujerearse la piel con «piercings» de forma segura. Los pediatras reconocen que no es solo una moda, sino un fenómeno imparable difícil de frenar incluso para los propios padres. En la mayoría de los países es ilegal tatuarse sin consentimiento paterno antes de los 18 años, aunque en la práctica muchos chicos se lo hacen y hay progenitores que transigen antes de la mayoría de edad. Las complicaciones médicas son poco habituales, aunque deberían consultarse con un médico, dice Cora C. Breuner. Las conclusiones, con las precauciones que se deben tomar en cuenta, se acaban de presentar en Chicago.

Lo primero que se debe tener claro es que no hay vuelta atrás. Si no gusta el resultado, el proceso para quitarlo puede ser doloroso. Solo se puede eliminar con láser, que cuesta unos 300 euros por zona tratada.

Un local de tatuajes debe estar tan limpio como el consultorio de un dentista. El área de trabajo también debe tener buena iluminación.

El equipo debe esterilizarse con una máquina de calor llamada autoclave. Debemos comprobar que el artista se lava y se seca las manos y utiliza un par de guantes nuevos.

Siempre se deben usar agujas nuevas y esterilizadas. Éstas deben desecharse, después de haber sido usada. Es muy importante asegurarse de que el artista abre un nuevo paquete de agujas.

También debe usarse tinta nueva. La tinta sobrante nunca debe verterse de nuevo al envase para volver a utilizarse.

Antes de hacerlo, es importante tener el calendario de vacunación al día. Las más importantes para prevenir contagios son las de la hepatitis B y el tétanos. Así como comprobar que no se está tomando una medicación que puede comprometer la inmunidad, como los tratamientos que toman las personas trasplantadas.

Riesgos: si nos hacemos un tatuaje, debemos tener en cuenta que hay un riesgo de aparición de cicatrices (incluyendo queloides grandes), infecciones bacterianas de la piel, reacciones alérgicas a tinturas y metales, más posibilidades de contagiarnos de hepatitis B y C, VIH y tétanos.

Una vez hecho, el vendaje se debe mantener entre 12 y 24 horas. La zona se debe lavar con agua tibia y jabón. Se puede aplicar una pomada antibiótica 3 veces al día. No se debe usar vaselina, alcohol ni agua oxigenada. El tatuaje no se puede exponer al sol durante dos semanas.

Si lo que se hace es un «piercing», debe saber que el oro es el material que menos reacción alérgica produce, y que puede utilizar alcohol para prevenir infecciones. Si la zona se pone roja es la señal de alarma de que puede haber una infección.