El parto vaginal favorece la beneficiosa colonización bacteriana del recién nacido por la flora de su propia madre
El parto vaginal favorece la beneficiosa colonización bacteriana del recién nacido por la flora de su propia madre - Ángel de Antonio

Parto respetadoDar a luz (sin prisas) en el hospital

Cada vez más centros sanitarios ofrecen a las futuras madres tener a sus hijos en un ambiente amigable, y con la mínima intervención médica, pero con la seguridad de entorno hospitalario por si surgen complicaciones

MadridActualizado:

Medicina personalizada y mayor protagonismo de la mujer en la toma de decisiones. Estas son las dos tendencias, según los expertos, hacia las que camina el proceso fisiológico más trascendental y emocionante en la vida del ser humano: el nacimiento.

El creciente interés de las mujeres por un parto respetado se refleja en la aparición de unidades y programas homónimos en los hospitales públicos y privados de nuestro país. Sin menospreciar a la tecnología y a los profesionales sanitarios, porque gracias a ellos la mortalidad y las complicaciones para madres y recién nacidos se han reducido notablemente en el último siglo, las mujeres sí echan de menos, en partos de bajo riesgo, que se desarrollan de forma normal, una menor intervención médica y mayor poder de decisión en el momento de traer a su hijo al mundo. [ Siete hospitales que apuestan por el parto respetado]

Tanto en estos casos, como en los que se hace necesaria una presencia sanitaria activa, porque se opta por epidural o se presentan complicaciones, las mujeres también demandan un ambiente más cálido. «Un entorno amigable es posible incluso en partos de alto riesgo», asegura a ABC la doctora Belén Santacruz, jefa de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Torrejón, primero de la red pública de la Comunidad de Madrid en realizar partos en el agua. Reconoce que, a veces, «lo más fácil, que es identificarnos y explicar lo que vamos a hacer, es casi lo más difícil. Sonreír y presentarte es lo que más se olvida y lo que más se echa de menos».

Cada vez más centros sanitarios, públicos y privados, ofrecen la posibilidad de dar a luz respetando las preferencias de la madre, siempre en base a la evidencia científica, y con la garantía de estar en un entorno sanitario por si se presenta alguna complicación. «Ha habido una evolución importantísima en nuestro país, un cambio social, porque existía una sobremedicalización de un proceso fisiológico como el parto y las mujeres querían el nacimiento de una manera diferente», asegura a ABC Cristina Martínez, presidenta de la Federación de Asociaciones de Matronas de España (Fame). En su opinión, el parto respetado es «aquel que reconoce la fisiología del proceso, respeta los tiempos biológicos, evita prácticas invasivas innecesarias y acompaña sin entorpecer. Si hay algún problema tenemos que actuar, pero si no, hemos de ser capaces de estar en vigilancia casi imperceptible. Hay que combinar el respeto con las posibilidades tecnológicas que tenemos», añade.

Información de calidad

Para que las mujeres puedan tomar sus propias decisiones necesitan información de calidad. El Ministerio de Sanidad publicó en 2007 la Estrategia de Atención al Parto Normal, un documento consensuado por sociedades científicas, asociaciones de mujeres y comunidades autónomas, que responde a la demanda de mejorar aspectos relacionados con la calidez en la atención, participación y protagonismo de las mujeres en el parto. Este documento recomienda evitar intervenciones innecesarias e injustificadas, basándose en la evidencia científica.

En 2011, Sanidad publicó una evaluación de la Estrategia, que puso de manifiesto que «todavía se realizaban ciertas intervenciones innecesarias en un mayor número que lo aconsejado por la evidencia científica ( inducciones, cesáreas y episiotomías, entre otras)», señala a ABC Paloma Casado, subdirectora de Calidad del Ministerio de Sanidad. El estudio, el primero de estas características a escala nacional, sirvió de radiografía de la situación para ver en qué había que seguir mejorando. Desde entonces, han llevado a cabo la evaluación y difusión de buenas prácticas y la medición de ciertos indicadores.

«Entendemos que la estrategia implica un cambio cultural para desterrar hábitos y rutinas, lo cual necesita tiempo y diferentes abordajes», explica Casado.

Cesáreas en España

La Organización Mundial de la Salud considera que la tasa ideal de cesáreas debe oscilar entre el 10% y el 15%. En España, entre 2001 y 2011, pasaron del 19,98% al 21,88%. «En todas las comunidades se está trabajando en la línea de adecuar la tasa de cesáreas a los estándares clínicos consensuados. Algunos hospitales han conseguido reducir significativamente su porcentaje desde el inicio de la Estrategia. Más que poner como objetivo una cifra aislada, trabajamos para evitar que se realicen cesáreas que no estén indicadas por razones estrictamente médicas», apunta Casado. Un enfoque que comparte la doctora Santacruz: «Hay que acoplar la intervención del parto a las necesidades. Sería absurdo decir que hay que volver al 3% de cesáreas porque volveríamos a la muerte materna y fetal. Si va todo bien, deje a la naturaleza que actúe y, cuando haya problemas, deje a los profesionales que actúen».

Beneficios para el bebé

Un nacimiento respetado no solo tiene beneficios para la madre. Según los expertos consultados, también para el bebé. «La mujer tiene que ser la protagonista principal de su parto. No puede seguir siendo actriz secundaria. La atención humanizada al parto normal, respetando la fisiología y los deseos de la mujer, sienta las bases para una lactancia feliz», asegura a ABC María Teresa Hernández Aguilar, responsable de la unidad de Lactancia Materna del hospital Doctor Peset de Valencia y coordinadora nacional de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN), lanzada por la OMS y Unicef hace 25 años. Más de 80 hospitales de nuestro país están acreditados o en camino de conseguirlo. «Cada vez hay más centros interesados. La evaluación es muy exhaustiva. Pasan por cuatro fases antes de conseguir la acreditación y, una vez obtenida, son reevaluados cada 5-10 años», explica.

Lactancia materna

Los neonatólogos también son favorables a los partos respetados, pero sin bajar la guardia. «Un bebé puede pasar de estar bien a estar mal en cuestión de 5 a 10 minutos por alteraciones durante el parto que pueden conducir a una situación de asfixia intraparto», advierte, en conversación con ABC, el doctor Máximo Vento, presidente de la Sociedad Española de Neonatología. Un parto vaginal favorece la beneficiosa colonización bacteriana del recién nacido por la flora de su propia madre, Además, en un parto natural el bebé nace muy despierto. A veces, la medicalización excesiva puede disminuir el ritmo de adaptación postnatal y retrasarlo.

«Tienen una fase de vigilia de dos horas en las que buscan el pecho. Por eso es importante favorecer el contacto piel con piel. Es un acontecimiento único que fomenta el anclaje afectivo y favorece el desarrollo del bebé», afirma el neonatólogo. «La leche materna es el estándar de oro, y cubre todas las necesidades en época de máximo desarrollo físico y neurológico. No sólo es un alimento. Son células vivas no reproducibles por la industria», resalta Vento.

Las mujeres también reclaman mayor transparencia sobre tasas de cesáreas, episiotomías, inducciones o partos instrumentalizados. «Somos cada vez más exigentes con la información que nos tienen que dar nuestros proveedores de salud y más en el parto, que afecta a nuestros hijos. Hay hospitales que empiezan a hacer las cosas de otra manera y publican sus indicadores de buenas prácticas. Se debería tender a eso», sugiere Lourdes Cerezuela, presidenta de El Parto es Nuestro. A esta asociación, que colaboró en la redacción de la Estrategia, la mayoría llega tras una mala experiencia. Cuando se busca una maternidad donde dar a luz de forma respetada, recomiendan fijarse en si el centro cuenta con su propio plan de parto porque eso significa que existe «voluntad» de llevarlo a cabo. «Con voluntad las cosas cambian mucho mas rápido», asegura a ABC Cerezuela.