El Papa Francisco
El Papa Francisco

El Papa invita el Domingo de Ramos a evitar el triunfalismo y «la tentación de ser mediático»

Exhorta a los jóvenes a «tener el valor de callar, siempre que sea sin rencor»

Actualizado:

Comentando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, el Papa Francisco ha invitado este Domingo de Ramos a «evitar el triunfalismo» pues «el Señor respondió permaneciendo fiel a su camino, el camino de la humildad». Por eso es necesario «vencer la tentación de responder y ser mediático».

Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, cuya presencia dominaba en una plaza de San Pedro radiante de luz primaveral, el Papa ha advertido que «el triunfalismo trata de llegar a la meta mediante atajos y compromisos falsos, busca subirse al carro del ganador, y se alimenta de la comparación con los demás, juzgándoles siempre como peores, con defectos, fracasados…».

Al mismo tiempo, les advertía que «la humildad no significa negar la realidad, y Jesús es realmente el Mesías, el Rey». De hecho, él mismo había respondido a los que se quejaban de que le aclamasen aquel día de los Ramos en Jerusalén: «Si estos callan, gritarán las piedras».

Por eso Francisco les decía: «Queridos jóvenes, no os avergoncéis de mostrar vuestro entusiasmo por Jesús, de gritar que él vive, que es vuestra vida», como recuerda el título de su reciente exhortación apostólica «Vive Cristo», fruto del Sínodo de los Jóvenes de octubre de 2018.

Volviendo a la idea de evitar que los aplausos o las polémicas se suban a la cabeza, el Papa ha recordado que Jesús «vence también la tentación de responder, de ser ‘mediático’. En los momentos de oscuridad y de gran tribulación hay que callar; tener el valor de callar, siempre que sea un callar manso y no rencoroso».

Aunque el silencio, poco practicado hoy, «hará que parezcamos aún más débiles, más humillados», esa actitud ayuda a resistir al demonio «manteniendo la posición, pero con la misma actitud que Jesús», y acompañando serenamente a María en su humildad, «mientras esperamos que el Señor venga y calme la tormenta».

Al terminar la misa, el Santo Padre ha recordado que «hoy se celebra la Jornada Mundial de la Juventud en todas las diócesis del mundo» y ha invitado a los jóvenes a leer la reciente exhortación «Vive Cristo».

Dirigiéndose a decenas de miles de jóvenes de todos los continentes que alegraban la plaza de San Pedro, Francisco les ha dicho que «el rosario que os he regalado a cada uno es especial, pues ha sido realizado con madera de olivo de Tierra Santa para el encuentro del pasado mes de enero en Panamá y el de hoy». En tono de urgencia ha pedido: «recemos el rosario por la paz, especialmente por la paz en tierra Santa y el Oriente medio».

Como en años anteriores, el Papa presidirá personalmente todas las ceremonias de la Semana Santa, que continuará el Jueves Santo con la misa del Crisma por la mañana y la misa de la Cena del Señor por la tarde, esta vez en la cárcel de Velletri, en las afueras de Roma, donde lavará los pies a doce reclusos.

El Viernes Santo participará en los oficios de la tarde en la basílica de San pedro y el Vía Crucis nocturno en el Coliseo. La misa del Sábado Santo comenzará a las diez de la noche para que puedan asistir familias, mientras que la misa de la Resurrección tendrá lugar el Domingo de Pascua a las diez de la mañana, seguida de la bendición «Urbi et orbi», a la ciudad y al mundo.