Una de las protestas de las familias frente al consulado de España en Kiev
Una de las protestas de las familias frente al consulado de España en Kiev - FOTO CEDIDA A ABC

Niños en el limbo: los padres por gestación subrogada cumplen el plazo máximo para estar en Ucrania

Tras 90 días en Kiev, los visados de turista caducan, por lo que decenas de familias no saben qué ocurrirá con los menores

MadridActualizado:

La situación de las familias españolas que llevan meses en Ucrania intentando conseguir un pasaporte para sus hijos nacidos por gestación subrogada se complica. En las próximas dos semanas, serán alrededor de diez las parejas que cumplirán los 90 días de estancia en Kiev, el máximo tiempo permitido con el visado de turista de que disponen, de manera que su estado en el país pasará a ser de ilegalidad. Pese a que desde el consulado de España en Kiev les habían asegurado que prorrogar ese visado era un trámite «fácil y sencillo», las autoridades ucranianas han negado la ampliación, pues los españoles denuncian que no hay supuestos en la ley del país que contemplen esta prórroga.

El principal problema, denuncian, es la situación de desamparo en la que se quedarán los menores en cuanto los padres comiencen a estar ilegales en el país, pues la solicitud del pasaporte ucraniano para los niños —la única opción viable tras el cambio de criterio del Gobierno de Sánchez respecto a la inscripción de los menores— se paraliza. Con el tiempo, además, pueden expulsar a las familias de Ucrania, por lo que los pequeños podrían terminar incluso en orfanatos, al no tener ningún adulto que se responsabilice de ellos. «Es insostenible. Estamos en un callejón sin salida», lamenta Ilanit Snir, una tinerfeña que cumple los tres meses en Kiev el día 24. El consulado de España en Kiev, asegura, «se ha lavado las manos», pues al comentarles su situación no les han dado ninguna solución. «Les hemos pedido que llamen a quien corresponda, que la falta de previsión nos ha llevado a esto. Llevan tres meses engañándonos y diciendo que era muy fácil, y ahora nos vemos en esta situación. Solo nos dicen que vayamos a migración y si no, que tratemos de solucionarlo desde España, dejando a los niños ahí... Esto se tiene que solucionar», reclama.

El pasado febrero se publicó una instrucción en el BOE por la que se instaba a que el consulado de España en Kiev dejara de inscribir a los menores nacidos por gestación subrogada como ciudadanos españoles y que las familias que habían recurrido a este método para tener hijos recurrieran a la «vía ucraniana», es decir, a registrar a los niños como ciudadanos ucranianos. Sin embargo, para iniciar ese proceso primero se requiere del rechazo español a la inscripción, un trámite que dura aproximadamente 20 días, por lo que en total, conseguir un pasaporte para los bebés lleva alrededor de cuatro o cinco meses, superando el período de estancia permitido para los españoles en Kiev.

Como única solución contemplan quedarse como ilegales en el país hasta que les ofrezcan una alternativa, explica Snir, aunque son conscientes de que en algún momento pueden expulsarles de Ucrania, y para poder volver tendría que pasar un período mínimo de 90 días, por lo que no saben qué pasaría en esos casos con sus hijos. «Es una incertidumbre total. No sabemos nada. Te ves a punto de convertirte en una ilegal, vulnerando las leyes, en mi caso con dos niñas a mi cargo. ¿Qué va a pasar? Si un día entran por la puerta de mi casa y me dicen que me tengo que ir al aeropuerto...», lamenta Rocío Jorge, madre de dos mellizas por gestación subrogada que cumplirá en breve los tres meses en Kiev.

La única alternativa que les ha dado el consulado de España en Kiev, explica Jorge, es un listado con varios abogados a los que consultar qué pueden hacer. «Llevamos 48 horas angustiados, mandándonos mensajes continuamente entre nosotros y comentando lo que explican unos y otros abogados, porque lo único que dice Ucrania es que considera a los niños españoles porque son hijos de padres españoles, por lo que no contemplan aumentar los días de estancia para nuestros casos», afirma. Las esperanzas de que el Gobierno haga algo para ayudarles son prácticamente inexistentes, asegura, aunque confían en que «alguien entre en razón». «Esperemos que alguien diga que esto no tiene sentido. Son bebés que estaban engendrados antes de que cambiaran las normas. Y que nadie diga que esto ya lo sabíamos porque no es así. En mi caso lo supe 17 horas antes de que mis hijas nacieran», concluye.