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África

Millones de personas, en riesgo de hambruna severa por la grave sequía en el sur de África

La producción de cereales se ha reducido drásticamente en países como Sudáfrica, principal productor de maíz de la región

Corresponsal en JohannesburgoActualizado:

La prolongada sequía, las altas temperaturas y las plagas que afectan a los cultivos están causando graves estragos en el sur de África. Las Naciones Unidas, a través de su Programa Mundial de Alimentos (PMA), ha alertado que millones de personas, especialmente niños, están en riesgo de sufrir una hambruna severa en los próximos meses.

La Comunidad del África Meridional para el Desarrollo (SADC) y la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWSNET), ambas agencias de la ONU, así como distintas organizaciones no gubernamentales (ONG) enumeran Botswana, Malawi, Mozambique, Zimbabue, Madagascar, Zambia y Sudáfrica -este último es el principal productor de maíz de la zona- como los principales países afectados.

Un grupo de expertos en alimentación y nutrición de dichos organismos emitió esta semana una alerta instando a los gobiernos de los países afectados a tomar medidas cuanto antes para paliar el posible impacto de una "sequía prolongada" durante la temporada agrícola. Según los expertos, la falta de lluvias, las altas temperaturas y la plaga del gusano cogollero en los cultivos de maíz han reducido notablemente la producción de cereales. Los pastos también se han visto afectados por la escasez de agua, amenazando la supervivencia del ganado. Todo ello tendrá graves consecuencias en la disponibilidad de alimentos durate los próximos 12-15 meses.

El asesor regional del PMA, Brian Bogart, considera que se trata de un «golpe especialmente cruel» para una zona que se estaba empezando a recuperar tras tres años de sequía intensa causada por el fenómeno meteorológico de El Niño. "Nuestro principal objetivo es abordar las causas del hambre y la malnutrición frente a las cambiantes condiciones climáticas", dijo Bogart a través de un comunicado. Los expertos temen que aumente el número de personas que necesitan asistencia alimentaria de urgencia, que el año pasado cayó hasta los 26 millones. Durante la crisis de El Niño, entre 2014 y 2016, África sufrió una de las peor crisis alimentarias de su historia: 40 millones de personas precisaron ayuda para poder subsistir. Hace dos años se registró la estación de lluvias más seca en 35 años. Como consecuencia de esta sequía, los agricultoras tuvieron que retrasar la siembra y la producción de cereal disminuyó cerca del 30% respecto a años anteriores. Esta escasez de alimentos supuso, además, un aumento desorbitado de los precios.

Ciudad del Cabo, sin agua en mayo

La ciudad sudafricana ha fijado el día 11 de mayo como el «Día Cero», fecha prevista para que cierren los grifos, dejando a los cerca de 4 millones de residentes sin acceso a agua corriente. Pese a que las lluvias de los últimos días han retrasado esta fecha casi un mes, el futuro no es nada halagüeño. A la grave sequía sufrida la pasada temporada de lluvias, que va de abril a octubre, hay que sumarle que los dos años previos fueron ya especialmente secos. Las restricciones de agua se elevaron al nivel 6B el pasado 1 de febrero, lo que supone un límite diario de 50 litros por persona.

Según la ONU, con 20 litros diarios se puede cubrir las necesidades básicas de higiene y alimentación. Esa será la cantidad que podrán recolectar los habitantes de Ciudad de Cabo en los 200 puntos de abastecimiento de agua que se repartirán por la metrópolis si llega el «Día Cero». Los proveedores de servicios como hospitales, clínicas y escuelas estarán exentos del corte y continuarán teniendo acceso a agua corriente. Los expertos alertan de la posibilidad de disturbios si se llega a esta situación extrema. Sudáfrica es uno de los paises más desiguales del mundo en términos de ingresos, y Ciudad del Cabo es una de sus urbes con la tasa de criminalidad más elevada.

La escasez de agua no sólo amenaza con paralizar la segunda ciudad más grande de Sudáfrica sino que también podría devastar el resto del país. Las autorirades locales advirtieron recientemente que el consumo de agua había aumentado de manera alarmante en ciudades como Durban y Johannesburgo. Tras semanas de crisis, el gobierno nacional se compromeió el jueves a tomar cartas en el asunto y planea declarar las áreas afectadas como zonas catastróficas.