África

El milagro de Sylvana, la niña sana que nació de madre con ébola

La madre fue tratada del mortal virus en el mes de diciembre en un centro de la República Democrática del Congo

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La imagen de la pequeña Sylvana bostezando en brazos de su madre ha dado la vuelta al mundo. Nació sana el 6 de enero en la República Democrática del Congo (DRC) a pesar de que su madre contrajo el virus del Ébola. Se trata del segundo bebé registrado en el mundo que ha sobrevivido después del nacimiento en estas condiciones. Sin embargo, es el primer caso en el que tanto la madre como el bebé han sobrevivido.

En diciembre, la madre de Sylvana fue admitida en el Centro de Tratamiento de Ébola de la organización no gubernamental Alima en Beni (en el nordeste del país), donde la violencia de los rebeldes ha obstaculizado notablemente la intervención de los servicios médicos para contener el peor brote registrado de la historia del Congo. La progenitora fue curada y su embarazo fue supervisado en el mismo centro hasta que dio a luz. Para sorpresa de los médicos, Sylvana nació libre de ébola. «Sylvana pesa 3,7 kilos, se encuentra en buen estado de salud y no está contagiada», ha asegurado el Ministerio de Sanidad del Congo. Las dos pruebas que le han realizado hasta el momento han salido negativas. Sin embargo, hay un período de incubación de 21 días y la pequeña seguirá en observación.

Los profesionales de la sanidad han descrito este caso como un milagro médico. La doctora Séverine Caluwaerts, ginecóloga de Médicos Sin Fronteras (MSF), dijo que el nacimiento de Sylvana ofrece un mensaje de esperanza a otras mujeres. Caluwaerts formaba parte del equipo que trató a Nubia, un bebé que nació en Guinea en 2015 libre del virus a pesar de que su madre tuvo ébola. La progenitora falleció horas después del parto. Uno de los medicamentos experimentales que usaron en aquella ocasión fue Remdesivir, utilizado ahora por MSF para pacientes embarazadas.

El actual brote es el segundo más mortal de la historia y el peor registrado en el Congo, con 628 casos, 580 de ellos confirmados, y 377 muertes, según la Organización Mundial de la Salud. El control de la epidemia del brote, declarado el 1 de agosto de 2018 en las provincias de Kivu del Norte e Ituri, se ha visto obstaculizado por el rechazo de algunas comunidades a recibir tratamiento y por la presencia de grupos armados.