Sentada ente viernes frente al Congreso
Sentada ente viernes frente al Congreso - Efe

Los jóvenes piden medidas contra el cambio climático: «Será muy difícil tener una vida segura»

Llega por primera vez a Madrid el movimiento estudiantil por la defensa del planeta «Fridays For Future»

MadridActualizado:

«Este calor en febrero no es normal», coreaban este viernes más de un centenar de jóvenes frente al Congreso de los Diputados. Las pancartas pidiendo acabar con las emisiones de dióxido de carbono, llamando a tomar medidas urgentes frente al cambio climático o a salvar el planeta se agitaban en el primer «Fridays For Future» que se celebra en Madrid, un movimiento estudiantil que en países como Suecia, Reino Unido o Bélgica han llegado a congregar a miles de jóvenes.

El objetivo de estas protestas juveniles es reclamar medidas efectivas para frenar un calentamiento global con cuyas consecuencias van a tener que lidiar. «Nuestro futuro está en llamas», gritaban frente al Congreso. La iniciativa nació de una adolescente sueca de 16 años, Greta Thunberg, que el pasado verano empezó a manifestarse todos los viernes frente al Parlamento de Suecia. Su ejemplo ha prendido en países de toda Europa, ahora en España, en donde el próximo 15 de marzo se ha convocado una manifestación a nivel nacional.

«Tenemos tan poco tiempo para actuar que lo pedimos todo a la vez (concienciar, pedir que se tomen acciones...)», cuenta María, una de las representantes de Fridays For Future en Madrid. Aunque reconoce que en España el cambio climático «no es el tema que más ha movilizado», sí cree que está adquiriendo cierto impulso. «La última manifestación por el clima fue en septiembre y hubo unas 150 personas. Esto ha mejorado mucho, es esperanzador», explica mirando a su alrededor.

La joven, de ascendencia noruega, asegura que hay preocupación por el cambio climático y porque se sigan emitiendo gases de efecto invernadero, produciendo plásticos, contaminando ríos. «Es un tema muy complejo, y también muy alarmante. Vamos a tener muy difícil tener una vida segura», concluye.

La sentada en la plaza de las Cortes ha reunido a jóvenes de todas las edades, provenientes de la educación secundaria, universitarios y graduados. «Nosotros vamos a tener que convivir con el cambio climático», resume Schaaf, un joven de 17 años del colegio alemán de Madrid, que explica que muchos de sus compañeros, aunque se habían planteado acudir, acabaron desechando la idea: «Mucha gente pensaba que no iba a servir para nada y que a cambio iban a tener que faltar a clase», cuenta. ¿Y qué opinan sus padres? «Fueron ellos los que me motivaron», dice el joven, aunque reconoce que no podrá asistir cada viernes.

Quienes sí creen que podrán vovler de nuevo son Isabel y María, compañeras de la Facultad de Físicas de la Universidad Complutense, que ya se han decidido a repartir octavillas informativas para las próximas convocatorias. «El cambio climático es un hecho, está pasando —dice Isabel— y no vemos que se le esté dando la importancia que tiene, o que se estén tomando medidas».