El Gobierno de Trump limita la investigación con restos de bebés abortados

En su ofensiva contra el aborto, la Administración paraliza investigaciones contra el párkinson, el alzhéimer...

CORRESPONSAL EN WASHINGTONActualizado:

La Casa Blanca anunció el miércoles un recorte sin precedentes en la inversión de fondos públicos en programas de investigación científica que empleen tejido de fetos abortados, una decisión largamente esperada por los colectivos opuestos a la interrupción del embarazo y ampliamente criticada por la comunidad científica mundial.

Según dijo el miércoles el departamento de Sanidad en un comunicado, «promover la dignidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural es una de las altísimas prioridades del gobierno del presidente Trump».

Por eso, la administración de Donald Trump pide a los científicos que trabajan en los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), de titularidad pública, que a partir de ahora empleen en sus investigaciones alternativas como tejidos de niños operados del corazón o células madre desarrolladas en las probetas.

Esas alternativas, sin embargo, no contentan a los científicos. El director del NIH, Francis Collins ya advirtió en diciembre, a la espera de esta decisión, de que «hay pruebas claras de que sí existen beneficios científicos reales de las investigaciones con tejidos fetales». Entre ellos, experimentos en la búsqueda de la vacuna contra el VIH o el virus del zika.

La decisión de Trump afecta a unos 100 millones de dólares (88 millones de euros) invertidos en proyectos científicos del NIH. Además, el gobierno ha cancelado un programa de ayudas a la investigación en la universidad de California de dos millones de dólares anuales empleados en pruebas con tejido fetal para buscar la cura del sida.

El presidente, que ha aprobado las medidas más restrictivas sobre el aborto hasta la fecha, ha cancelado la financiación pública de organizaciones que practican abortos o trabajan con clínicas donde se realizan. También ha cortado ayudas humanitarias internacionales que puedan dedicarse a ese fin.

En realidad tanto Ronald Reagan como George Bush padre mantuvieron un veto sobre las investigaciones científicas con tejido fetal, levantado por Bill Clinton. Desde entonces los republicanos en el Capitolio han pedido a la Casa Blanca que tomara esta medida, que Trump ha anunciado mientras se encontraba de viaje de estado en Reino Unido.