Aves exóticas incautadas por la Guardia Civil
Aves exóticas incautadas por la Guardia Civil - Chema Barroso

El Gobierno aprueba el Plan de Lucha contra el tráfico ilegal de especies y el furtivismo

El texto aborda 26 medidas para paliar el tercer crimen organizado que más dinero genera a nivel mundial

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El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes el Plan de Acción Español contra el tráfico ilegal y el furtivismo internacional de especies silvestres que incluye 26 medidas para tratar de frenar «una de las actividades ilícitas organizadas más lucrativas a nivel mundial», tanto en España, como en los países de origen de los productos y especies, con los que se reforzará la cooperación en este terreno.

Según ha anunciado el ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, se trata de un plan «pionero» en Europa para «mejorar la conservación» de especies de fauna y floras amenazadas, cuyas medidas se acometerán entre 2017 y 2020.

Además, ha dicho que en su elaboración han participado distintos Ministerios (Asuntos Exteriores y Cooperación; de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; de Economía, Industria y Competitividad; de Hacienda y Función Pública), así como la Guardia Civil o la Fiscalía General del Estado.

Asimismo, ha destacado que se pondrán en marcha 26 medidas específicas organizadas en tres líneas de actuación dirigidas a prevenir, aplicar y hacer cumplir las normas y reforzar la asociación mundial de países de origen, consumo y tránsito de especies.

De acuerdo con el plan al que ha tenido acceso Europa Press, las tres líneas se dirigen, en primer lugar a prevenir el tráfico ilegal y el furtivismo internacional de especies silvestres y atacar sus causas de origen implicando a las administraciones públicas y a la sociedad civil; en segundo lugar, a aplicar y hacer cumplir más efectivamente las normas existentes y combatir con más eficacia las actividades ilegales relacionadas con esta materia. La tercera de las líneas de actuación servirá para reforzar la asociación mundial de países de origen, consumo y tránsito contra el tráfico ilegal y furtivismo internacional de especies silvestres.

El plan alerta de la magnitud del tráfico ilegal y el furtivismo de especies se ha convertido lucrativo negocio de cifras difíciles de cuantificar con exactitud pero que se estima entre 8.000 y 20.000 millones de euros y que afecta a un «amplio abanico» de especies protegidas como elefantes, rinocerontes, corales, mánidos, tigres o los grandes simios, entre otras.

Con las 26 medidas del plan de acción entre 2017 y 2020 se priorizará la conservación de especies silvestres amenazadas de acuerdo con los compromisos adquiridos por España en el marco del Plan de Acción de la Unión Europea para combatir el tráfico ilegal y el furtivismo internacional de especies silvestres.

De hecho, el plan de acción reconoce a España como un «punto caliente» y puerta de entrada a Europa de gran parte del tráfico ilegal de especies procedente de África y América como reptiles, aves y pequeños simios y que genera que el tráfico ilegal y el furtivismo genera un efecto «desastroso» sobre la biodiversidad y amenaza la supervivencia de varias especies.

«No solo constituyen un incentivo para prácticas corruptas sino que las propician, socavando así el Estado de Derecho. Especialmente en algunas regiones de África, tienen un impacto muy negativo sobre el potencial de desarrollo económico», añade el texto que recuerda que este negocio es «muy atractivo» para los delincuentes porque es «sumamente lucrativo» porque su represión es muy baja en comparación con otras actividades ilícita y las opciones para detectarlo y sancionarlo son «muy limitadas».

Las medidas incluyen actuaciones para mejorar las condiciones de vida y la gestión de los conflictos con la fauna silvestre por las comunidades locales en los países de origen; para reforzar los mecanismos de inspección transfronteriza y de persecución de actividades ilegales.

Sensibilización

En materia de prevención, se tratará de reducir la oferta y la demanda de productos ilícitos de especies silvestres con campañas de sensibilización y con medidas más restrictivas para el comercio de productos objeto del furtivismo o tráfico ilegal, como el marfil de elefante, especimenes vivos de especies o carnes exóticas.

En ese sentido, el plan prevé trabajar también con las comunidades locales de los países de origen para que se impliquen más en la conservación de la vida silvestre y obtengan más beneficios por ello, con medidas como programas de caza certificada con buenas prácticas y asistencia para la lucha con el furtivismo y prevención de daños a las economías locales por parte de las especies.

Otra de las actuaciones en materia de prevención será lograr la implicación activa de los sectores empresariales, desde los que participan en el tráfico y comercio de vida silvestre o usan productos de especies silvestres hasta los que prestan servicios para el comercio.

Al mismo tiempo, se adoptarán medidas bilaterales y multilaterales para enfrentar la corrupción, factor esencial que hace posible el tráfico ilegal y el furtivismo internacional de especies silvestres, a lo largo de toda la cadena coercitiva.

Una de las novedades del plan es que se creará la Oficina Central Nacional de análisis de información sobre actividades ilícitas medioambientales en la estructura del SEPRONA en la que participarán también organismos e instituciones con competencia y que derivará a la Fiscalía General del Estado los supuestos penales y esta, por su parte, asumirá su investigación y persecución.

En esa línea se formarán especialistas en lucha contra el crimenorganizado, ciberdelincuencia y blanqueo de capitales y se reforzará la cooperación internacional para asistir a los países de origen.

En materia de cooperación, el plan quiere utilizar «con mayor eficacia» los instrumentos diplomáticos y desarrollará instrumentos para abordar los vínculos entre el tráfico ilegal y furtivismo internacional de especies silvestres y la amenaza a la seguridad de la sociedad civil.

Del mismo modo se cooperará con terceros países a través de incentivos económicos a las comunidades locales de los países donde se extraen las especies para implicarlas activamente en las iniciativas y en los proyectos de conservación que se ejecuten en sus territorios.