El profesor Fernández-Crehuet, en una estancia reciente en Harvard
El profesor Fernández-Crehuet, en una estancia reciente en Harvard - ABC

El economista Fernández-Crehuet: «O el horario de invierno o el de verano pero con el huso de Portugal»

El economista de ingenieros de la Universidad Politécnica de Madrid defiende que los horarios son la pieza mollar para lograr la conciliación de los trabajadores en su esfera también familiar

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Es uno de los mayores expertos en España sobre conciliación. Acaba de regresar de un periodo de investigación en la Universidad de Harvard y José María Fernández-Crehuet, profesor de Ingeniería de Organización, Administración de Empresas y Estadística de la Universidad Politécnica de Madrid, ha descrito las cuatro posibilidades que tiene ahora España, y por ende, el resto de Europa a tenor de la propuesta de Bruselas de si se cambia o no la hora cada mes de octubre y cada mes de marzo.

¿Por cuál apuesta usted como más beneficiosa y por qué? ¿Cree que coincidirá con la postura que adopte finalmente el Estado español?

No cambiar la hora beneficia a España siempre que nos quedemos todo el año en el horario GMT+1. Bastaría con mantener todo el año el horario de verano pero con el huso horario de Portugal, Irlanda y Reino Unido.

Este cambio lo que supondría sería eliminar el cambio de hora estacional lo que permitiría que existiese durante todo el año tan solo una diferencia de una hora entre el horario establecido y el horario que correspondería según el meridiano de Greenwich. Este cambio sería más sencillo pues sólo se tendrían siete meses al año distintos con respecto al horario actual

Ventajas:

El sol saldría una hora antes desde final de marzo hasta final de octubre facilitando un despertar más natural.

Se acercarían los horarios a la hora solar que le corresponde a España.

Se adelantarían los horarios de alimentación y sueño.

Permitiría dormir durante más tiempo.

Se evitaría la necesidad de adaptarse dos veces al año a los cambios de hora, en este caso sólo sería necesario adaptarse una vez al año.

Inconvenientes:

Se perdería una hora de sol en las tardes, pero solo en los meses de mayor número de horas de sol, esto es, desde final de marzo hasta final de octubre.

Implica no solo un cambio de hora sino también un cambio en los hábitos de vida.

En estos momentos, durante el invierno, la España peninsular tiene actualmente una hora oficial (GMT+1), 1 hora por encima de la que realmente le correspondería por su situación geográfica (GMT+0), llegando a ser ese desfase de 2 horas en el caso de una parte de la comunidad autónoma de Galicia. Canarias posee una hora oficial (GMT+0), también 1 hora menos de la que le correspondería (GMT-1).

Con el cambio de la hora de verano, la hora oficial en la península es GMT +2, y en Canarias (GMT+1), siendo ese desfase de 3 horas en una zona de Galicia.

Esta es mi recomendación y la de otros muchos expertos que espero quede reflejada en el estudio que fundamentará la decisión que adopte el estado español.

En la encuesta para GAD3 que publica ABC, los ciudadanos españoles opinan que se deben potenciar medidas de flexibilidad en los horarios de trabajo, se haga lo que se haga con los horarios. ¿Usted apoya esta medida?

Flexibilizar la hora de entrada y salida del trabajo, poder contar con una «bolsa de horas» parecida a la del sector público en donde computar el tiempo que han dedicado a labores de conciliación de la vida familiar y laboral debe darse también en el sector privado. Cada hora que dediquen a un asunto relacionado con la corresponsabilidad y la conciliación y que ocurra durante su jornada de trabajo será guardada en esa bolsa, una especie de tiempo pendiente. Al cabo de las semanas, el empleado o la empleada recuperará esas horas trabajando. Si me ayudan cuando lo necesito, yo lo haré y trabajaré con más ilusión el resto del tiempo y cuando se me pida un extra.

Alemania es un país en el que la mayor parte de la población cuenta con un horario flexible variable, que suele estar comprendido entre las 8.00 y las 17.00 h. Eso sí, nadie se dedica a realizar en la oficina asuntos distintos del trabajo asignado tales como mirar la prensa en internet, responder emails personales o charlar del programa de televisión de la noche anterior con los compañeros. Es cierto que nuestra cultura es más proclive a fomentar las relaciones sociales en el trabajo, cosa que no se produce en los países nórdicos pero ha de buscarse ese equilibrio entre relacionarse con los compañeros y no perder el tiempo chateando o tomando café.

En Alemania se respeta el horario de trabajo y a las 17.00 h. en punto, o la hora que se haya fijado, se para. Si debo quedarme más tiempo, las horas extras se pagan, pero son una excepción ya que conllevan costes adicionales para las empresas y son el reflejo de una mala planificación en el desempeño de las tareas que se encomendaron.

¿Qué otras medidas propondría para vivir de forma más acorde con las horas solares y en convivencia con el entorno europeo?

Si no realizásemos el cambio de hora, acercaríamos nuestra hora oficial a la solar y eso facilitaría modificar algunos hábitos para mejorar nuestra calidad de vida. Nos podríamos seguir despertando a la misma hora, pero cuando nos levantásemos no tendríamos que esperar tanto tiempo para encontrar el amanecer del día. Un desayuno copioso en nuestra propia casa proporcionaría ventajas para afrontar todo el día y beneficiaría nuestra dieta, puesto que el aporte calórico consumido serviría para el resto de la jornada.

Empezando a trabajar (por ejemplo) a las 9.00 no sería necesario a media mañana un parón en la jornada laboral para el segundo desayuno de las 11.00 que actualmente realizamos, y ganaríamos ya 30 minutos. Podríamos también adelantar un poco el almuerzo a partir de las 13.00 y dedicar una hora en vez de dos a una comida más ligera (que no consiste en «un sándwich en la mesa de trabajo») de un plato abundante y postre en vez de dos. De esta manera, el estómago no debe realizar una digestión pesada y sería más fácil reiniciar el trabajo sobre las 14.00. Después de las 18.00, tras una jornada laboral de 8 horas bien aprovechadas (nuestra productividad por hora trabajada actualmente es mucho más baja que la media europea) tendríamos el resto de la tarde para nuestra vida personal y familiar, ganando hasta dos horas.

El horario escolar debería adaptarse al horario de los padres, evitando niños con jornada intensiva y padres con jornada partida. Disponer de tiempo para estar con los hijos es clave para su educación y evitar el fracaso escolar. A partir de las 20.30 podríamos cenar y sería la hora donde las principales cadenas ofrecieran sus informativos. El «prime time» de nuestras televisiones podría comenzar de 21.00 a 23.00 y contaríamos entonces con una hora más de sueño que es lo que nos separa del resto de europeos, levantándonos al día siguiente más descansados.

Con este horario, se facilitaría una mayor apertura de las exportaciones españolas a los mercados europeos, puesto que al coordinar los horarios de nuestras jornadas laborales con el resto de Europa, se mejorarían nuestras relaciones comerciales facilitando el contacto entre países. Los turistas, que en España contribuyen al 10,9% del PIB y generan el 11,9% del empleo, agradecerían dicha modificación sintiéndose menos sorprendidos de nuestro desordenado estilo de vida.

¿Es el horario la pieza mollar de la conciliación?

Culturalmente hablando, en España está mal visto irse antes que el jefe. Se considera que el subordinado debe, por lo menos, estar presente, por si se le necesita para algo. Tendemos a encender las luces y colgar la chaqueta, el bolso para que vean nuestra presencia en nuestro puesto en vez de trabajar por objetivos, que es como se funciona en los países más avanzados. Con las nuevas tecnologías el presentismo pertenece al pasado y el teletrabajo está dando excelentes resultados. Tenemos que empezar por modificar el horario fomentando una flexibilidad a la hora de entrar, por ejemplo, desde las 7.30 hasta las 9.00 h., con una hora de salida desde las 16.30 hasta las 18.00.

Terminemos con la pausa de dos horas de la comida que hace que las horas de la tarde en las que se ha de realizar la digestión sean muy improductivas.

Es fácil organizar bien el día con un esquema sencillo que luego se adapte a cada uno: 8 horas para dormir, 8 para trabajar y 8 para la vida familiar y personal. Pero los españoles dormimos menos que la media comunitaria así que nos levantamos cansados, con lo que rendimos menos. Según las últimas encuestas de Eurofond, los españoles llegamos a casa agotados para realizar tareas en el hogar (muchos padres no pueden dedicar a sus hijos por las tardes ni un par de horas) y sufrimos un alto nivel de estrés por intentar, y no conseguir, compatibilizar la vida personal y laboral.

A la pregunta de si están a favor de cambiar la hora en Europa como ha anunciado Bruselas, a favor están más del 60% de los españoles. ¿Qué cree?

El dejar fija la hora nos beneficia siempre que adoptemos el horario GMT+1.

En España, el sol suele brillar alrededor de nueve horas en invierno y dieciséis en verano. El alargamiento de las horas de luz solar por la tarde entre una y dos horas es perjudicial en la época estival, ya que debido a las altas temperaturas que sufre gran parte de la Península y Baleares durante los meses de verano, al tener un mayor número de horas de calor en la franja central del día, se retrasan las actividades de ocio y tiempo libre en el exterior hasta el inicio del atardecer y la puesta del sol, coincidiendo con la bajada de las temperaturas. Esto provoca un retraso en los horarios de alimentación y sueño, además de consumos máximos históricos de electricidad por el uso de aires acondicionados.

Aunque en otros países europeos nórdicos dicha puesta del sol sea posterior en estos meses, al no soportar las altas temperaturas de nuestro entorno pueden disfrutar de más horas de luz en el exterior realizando cualquier actividad sin peligro para la salud.

Si le diesen a elegir horario de verano o invierno, ¿con cuál se queda?

Horario de verano pero con el huso horario de Portugal, Irlanda y Reino Unido.

Nos despertaremos siempre con luz, y en los meses de más calor, podremos hacer deporte e ir a una terraza sin tener que esperar tanto a que bajen las temperaturas por el exceso de sol.

El huso horario equivocado actual no debería ser un problema si fuéramos coherentes en nuestro horario. Si en España buena parte de la población come entre las 14.00-15.00 h y cena a las 21.00-22.00 h, lo lógico es que se empezara a trabajar a las 10.00-11.00 de la mañana y no a las 9.00, como ocurre actualmente. Este hecho provoca que madruguemos demasiado y que se alargue la jornada laboral por la mañana durante cinco horas seguidas hasta el parón a medio día, lo que no sucede en ningún país europeo.

El retraso en nuestros hábitos sociales para ajustarnos al huso horario alemán perjudica nuestra calidad de vida, sumado a un prime time televisivo —que ha sufrido un retraso de 72 minutos en los últimos 25 años, cada vez más tardío desde la aparición de las cadenas de televisión privadas, que afecta al rendimiento y cansancio vital con el que nos levantamos por las mañanas y que arrastramos durante el día.

Se lee mucho estos días sobre si estamos en el huso horario bueno, o irreal. Si Franco lo cambió, si Canarias y Galicia deberían estar o no a la misma hora, si deberíamos todos echar una hora para atrás y quedarnos ahí...

Se ha hablado y escrito mucho sobre el origen histórico del cambio de hora legal de España con respecto a la oficial y de sus modificaciones. Por resumir, podemos indicar que, por razones históricas, en 1940, después del armisticio con Francia, cuando Alemania llega hasta los Pirineos, la hora de la Europa central es impuesta a la Europa occidental ocupada. Ese mismo horario ya había sido anteriormente adoptado en España al inicio de la II Guerra Mundial en concreto por Orden de 7 de marzo de 1940, de Presidencia del Gobierno, donde se dice: Hora legal. Se adelanta en sesenta minutos. Considerando la conveniencia de que el horario nacional marche de acuerdo con los de otros países europeos y las ventajas de diversos órdenes que el adelanto temporal de la hora trae consigo, dispongo:

Artículo 1º. El sábado 16 de marzo, a las veintitrés horas, será adelantada la hora legal en sesenta minutos. […]

Artículo 5º. Oportunamente se señalará la fecha en que haya de restablecerse la hora normal.

Tal restablecimiento no ha tenido lugar desde entonces hasta la actualidad. En la práctica supuso un cambio permanente de la hora oficial de España, que adoptó, sin decirlo, y posiblemente sin plantearlo, la del huso horario +1 para la península y las islas Baleares y la del huso horario 0 para las islas Canarias.

Parece ser también que para evitar confusiones con los horarios —y evitar desfases durante los bombardeos y demás acciones de guerra programadas—, los países del meridiano optaron por ajustar sus horarios al huso central alemán. De esta manera, Gran Bretaña, Irlanda, Portugal y España atrasaron el reloj una hora. Después de la guerra, algunos países volvieron a su horario habitual, cosa que no hizo España.

Por último, también le pregunto porque estos días se está leyendo mucho sobre si estamos todos equivocados, si sería un caos que cada país instale su hora determinada. Cuál es su valoración. ¿Será un caos, se ha abierto una caja de Pandora de difícil resolución?

Ante todo, lo ideal es vivir con el sol, esto es levantarse cuando amanece y acostarse cuando anochece. Esto que parece tan sencillo, es complejo puesto que las horas de luz solar varían a lo largo del año (hay más horas de sol en verano y menos en invierno). En España, el sol suele brillar alrededor de nueve horas en invierno y dieciséis en verano. En cada país de la UE es diferente. Cuanto uno está más cerca del Ecuador, la variación disminuye. Cuanto más lejos del Ecuador (más al norte) la variación aumenta.

También las temperaturas son distintas en los 28 estados de la Unión Europea.

Se puede intentar un equilibrio para no caer en los extremos. Café para todos (como tenemos ahora) no es lo óptimo puesto que no se respeta la peculiaridad de cada país.

El otro extremo (horarios muy dispares entre países vecinos) complicaría también las cosas.

¿Será poco democrático o poco beneficioso para unas regiones de España el cambio de hora, y para otras menos? Se habla poco de este extremo, pero el sol sale por un lado y se esconde por otro, aunque sea reducirlo mucho…

Exceptuando la parte occidental de Galicia, del meridiano de Mondoñedo hasta el mar, toda la España peninsular (incluida Baleares) se encuentra en el mismo meridiano. Canarias siempre debería tener una hora menos por su situación geográfica en un meridiano menos.

El sol sale por un lado y se esconde por otro, pero lo hace de modo diferente a lo largo del año por lo que no hay perjuicios o beneficios significativos. Tengamos también en cuenta que las temperaturas también son diferentes según nos situemos en el norte (menos calor) o al sur (más calor).

¿Prefiero tener más luz por la mañana o por la tarde?

Influyen también las circunstancias personales, mi edad, si tengo hijos pequeños, cuidado de mayores, el sector en el que trabaje, etc.

Se trata de llegar a un consenso que beneficie a la mayoría de la población.