Doris Stauffer
Doris Stauffer - REUTERS

Dona el cuerpo de su madre a la ciencia y descubre que fue utilizado en pruebas de explosivos del ejército

El cuerpo de Doris Stauffer fue vendido, sin que su familia lo supiera, al Ejército de los Estados Unidos

ABC
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Doris Stauffer falleció en 2013 a los 74 años. Su hijo, Jim Stauffer, decidió donar el cuerpo de su madre a la ciencia. Tenía la esperanza de que su cerebro pudiera ser de ayuda en la búsqueda de una cura para la enfermedad de Alzheimer... pero fue utilizado para un propósito muy diferente.

El cuerpo de la mujer fue llevado al Centro de Recursos Biológicos (BRC por sus siglas en inglés) de Arizona, EE.UU., encargado de gestionar ese tipo de donaciones. Jim Stauffer firmó un documento en el que autorizaba el uso del cuerpo para su investigación médica. Ese documento también contaba con una casilla para prohibir su uso en experimentos militares, casilla que Stauffer marcó.

Unos días después, Jim recibió las cenizas de su madre en una caja, con un número de identificación y sin más explicación. Años después, un periodista de Reuters contactó con él tras una extensa investigación, revelándole la realidad y denunciando el uso que el BRC hacía de los cuerpos que recibían.

Reuters informaba en 2016 que los registros del BRC mostraban que vendían cuerpos al Ejército de los Estados Unidos para usarlos en experimentos militares sin el permiso de sus familiares. En el caso de Doris Stauffer, según la agencia, los empleados del centro separaron una de las manos de la mujer para su cremación. Tras enviar esas cenizas a su hijo, la compañía vendió y envió –por unos 6.000 dólares– el resto del cuerpo de Stauffer al ejército.

«Ella estaba, supuestamente, atada en una silla a algún tipo de aparato y una detonación tuvo lugar debajo para, básicamente, tener una idea de lo que le pasa el cuerpo humano cuando un vehículo es atropellado por un artefacto explosivo improvisado», ha explicado Jim Stauffer a «ABC15».

Stauffer es uno de los muchos demandantes contra el Centro de Recursos Biológicos, clausurado en 2014 después de una investigación del FBI. Esta demanda está sacando a la luz macabros detalles; por ejemplo, Mark Cwynar, exagente del FBI en Phoenix, afirma que vio una «nevera llena de genitales masculinos», un «torso grande sin cabeza y reemplazado por una cabeza más pequeña cosida "a la manera de Frankenstein"» y cubos con varias partes humanas, incluyendo cabezas, brazos y piernas.