Las pruebas médicas aseguran que a la víctima le quedan pocos meses de vida
Las pruebas médicas aseguran que a la víctima le quedan pocos meses de vida - AFP

Dewayne Johnson, el primer hombre que consigue ganarle el pulso a Monsanto

La empresa tendrá que indemnizarle con 289 millones de dólares por ocultar deliberadamente el riesgo de utilizar uno de sus productos

Actualizado:

Dewayne Johnson es el primer hombre que ha conseguido ganarle el pulso al gigante de los pesticidas Monsanto, abriendo la puerta a que muchas más demandas puedan ser escuchadas. Brent Wisner, uno de los abogados del afectado aseguró que comenzaba una nueva época en la que la empresa tendrá que reparar todos los daños y dar la cara con cada una de las víctimas.

Tras la demanda de la víctima a la multinacional para responsabilizarle del cáncer terminal que sufre y que los médicos relacionan con el uso continuado de uno de sus productos, la Corte Superior de San Francisco falló el viernes a su favor y condenó a la empresa a compensarle con 289 millones de dólares -más de 252 millones de euros- por daños. El Tribunal acusa a Monsanto de ocultar deliberadamente información sobre el riesgo de utilizar sus productos, dejando a un segundo lugar el bienestar de sus clientes.

Ahora, otras 5.000 demandas están esperando a ver la luz, ya que el juicio de Johnson fue acelerado dada la poca probabilidad de supervivencia del afectado, que según pruebas médicas, fallecerá antes del año 2020.

Este jardinero de profesión trabajaba en un colegio para el distrito escolar de San Francisco y utilizó «Roundup», el herbicida más vendido del mundo, hasta 120 veces durante cuatro años, llegando a emplear hasta 150 galones en total. Él reconoció durante las declaraciones en el juicio que aunque pensaba que era seguro, utilizó toda la protección posible porque «si podía matar a plantas, quizás también podría matarle a él». Hasta en dos ocasiones se impregnó por error con el líquido. Aseguró que «de haber sabido el alto nivel de peligrosidad, nunca lo habría esparcido en mitad de un colegio».

A los 42 años le diagnosticaron «linfoma no Hodgkin», un tipo de cáncer que surge en los linfocitos; ahora con 46 años los médicos aseguran que le quedan pocos meses de vida. Los primeros síntomas de la enfermedad llegaron representados mediante sarpullidos, que en ocasiones alcanzaban casi el 80% de su cuerpo.

Con ayuda de los médicos llegó a la conclusión de que había una relación real de que el insecticida fuera el causante de su enfermedad. Respaldado por los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que aseguraban que la sustancia principal del herbicida «Roundup», el glifosato, era «probablemente carcinógeno para los seres humanos», presentó una demanda en el año 2015 contra «Monsanto».

El juicio

Tras cuatro semanas de juicio y dos días de reflexión, la defensa ha conseguido demostrar la relación entre la enfermedad y el producto, y fuentes dentro de ella aseguran que la jueza tuvo acceso a documentos internos de la empresa en los que quedaba constancia de que Monsanto sabía desde hace décadas que el producto era peligroso.

La reacción por parte de la empresa no ha tardado en llegar, Scott Partridge, uno de sus vicepresidentes, ha declarado su intención de apelar la decisión judicial y de dejar constancia de que «más de 800 estudios realizados y conclusiones de la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) demuestran que el glifosato no causa cáncer» y por lo tanto no se hacen responsables de la enfermedad que sufre la víctima, a pesar de que «se solidaricen con lo ocurrido».