La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, durante su participación, este martes, en el desayuno informativo que Fórum Europa organiza en Madrid
La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, durante su participación, este martes, en el desayuno informativo que Fórum Europa organiza en Madrid - EFE

Celaá califica de «fake news» que el Gobierno quiera «acabar» con la educación concertada

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá adelantó también que su departamento pretende que la nueva asignatura Valores Cívicos se imparta tanto en Primaria como en Secundaria, descartó que el catalán pueda ser una asignatura optativa obligatoria y que impulsará la modernización de la FP

MADRIDActualizado:

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, definió este martes en el Fórum Europa como «fake news» y «falsas de toda falsedad» las afirmaciones realizadas en las últimas semanas de que el Gobierno pretende «acabar» con la educación concertada y lanzó «un mensaje de tranquilidad» a las familias que envían a sus hijos a esos centros.

Celaá señaló en el citado encuentro informativo, organizado por Nueva Economía Fórum y celebrado en Madrid, que el Ejecutivo garantiza el derecho de los padres a escoger el modelo educativo que consideran más conveniente para sus hijos y que quienes los envían a escuelas concertadas «no tienen nada que temer» y «continuarán su escolarización en dichos centros».

Respecto a los «titulares alarmistas» de que el Gobierno pretende «acabar con la educación concertada», Celaá sentenció que se trata de «fake news» o afirmaciones «falsas de toda falsedad», si bien destacó que «la educación pública es el eje vertebrador del sistema».

En este sentido, puso como ejemplo que los poderes públicos tienen la obligación de facilitar el derecho a la educación de centros en entornos rurales con pocos alumnos.

Además, apuntó que los porcentajes de escolarización tanto en la red pública como la concertada se han mantenido estables en las tres últimas décadas, por lo que insistió en lanzar «un mensaje de tranquilidad a las familias». «Con titulares alarmistas dirigidos a hacer oposición política no hacemos avanzar en la educación», concluyó.

Valores cívicos, en Primaria y Secundaria

Celaá, adelantó también que su departamento pretende que la nueva asignatura Valores Cívicos se imparta tanto en Primaria como en Secundaria y reiteró que la igualdad de género estará incluida en su contenido.

Celaá señaló que la asignatura «básicamente ya está diseñada», porque es la que se ha venido impartiendo «como alternativa a la Religión».

La titular de Educación recalcó que esa asignatura se fundamentará «sobre todo en los derechos básicos» recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en «las constituciones democráticas de nuestro entorno», así como en la Constitución Española.

Subrayó que su departamento aún no ha comenzado a perfilar el contenido de esa materia, pero destacó que incluirá aspectos relacionadso con la igualdad de género, que, según añadió, es «un valor universal con el que se trabaja hoy en todos los países desarrollados».

Respecto a dónde podrá impartirse esa asignatura, avanzó: «Estamos pensando en un curso en Primaria y en un curso en Secundaria. Trataremos de acordar con el resto de fuerzas políticas cuáles serán los cursos más idóneos para la incorporación de los Valores Cívicos, pero habrá uno en Primaria y otro en Secundaria», concluyó.

El catalán no será asignatura optativa

Además, Celaá, descartó que el catalán pueda ser una asignatura optativa obligatoria para los alumnos en el sistema educativo español, aunque respetó que algunos centros lo hagan.

Celaá señaló que, «con todo respeto, forma parte de la autonomía del centro» si el catalán se imparte como asignatura optativa en algunas instituciones educativas, como hacen las escuelas oficiales de idiomas con algunas lenguas autonómicas.

«De ahí a titular que el Ministerio de Educación pone el catalán para todos los alumnos de España hay un abismo», sentenció.

Modernización de la FP

Por otro lado, Celaá profundizó en que hace falta «hacer un esfuerzo» con las lenguas extranjeras y que el sistema educativo «tiene que empezar a abrirse a la utilización vehicular del inglés, el alemán y el francés», en función del profesorado de cada centro.

La titular de Educación recalcó que el inglés se utiliza actualmente como el latín en las universidades del siglo XIV y que este idioma es la lengua extranjera más común que utilizan los centros educativos en España. «El desafío es aumentar el conocimiento y la capacitación de toda la población española», concluyó.

Por otra parte, la ministra de Educación ha anunciado que después del verano mantendrá reuniones «de alto nivel» con organizaciones empresariales y sindicales para «establecer alianzas» que permitan modernizar la formación profesional (FP) y adaptarla así al sistema productivo.

Celaá ha avanzado que ya ha comenzado a trabajar con el Ministerio de Empleo para «empezar a pilotar ese proceso» de reforma de la FP.

Tras incidir en la necesidad de actuar «con verdadera decisión para revisar y modernizar nuestra Formación Profesional», aunando esfuerzos desde la Universidad, los agentes sociales «y muy especialmente las empresas», ha pedido a los empresarios que exijan titulación a sus trabajadores, como una forma de combatir el abandono escolar.

La ministra ha abogado por construir un sistema integrado de FP para la población entre 16 y 65 años capaz de atender tanto las necesidades de las empresas como las posibilidades de formación de los profesionales, lo que, a su juicio, requiere desarrollar una oferta flexible y adaptada «presencial, parcial, en línea y otras modalidades».

Celaá ha abogado por superar «determinados estereotipos que suscitan recelos» entre el sistema educativo y las empresas a través de un «diálogo fructífero» y ha recalcado que hay que anticiparse en la detección de los perfiles profesionales que conocen bien los empresarios para convertidos en cualificaciones del sistema de FP «de manera rápida» haciendo un «paquete formativo».

«El punto neurálgico es el centro educativo y si éste se convierte en algo atractivo para la empresa, la empresa lo buscará», ha subrayado.

Por último, Celaá señaló que su departamento apuesta por que los alumnos con necesidades educativas especiales cursen sus estudios en centros ordinarios «hasta donde sea posible».

Celaá indicó que la educación inclusiva de alumnos con discapacidad o con altas capacidades ha sido «objeto de preocupación» en los equipos educativos en los que ella ha trabajado.

Comentó que los alumnos superdotados o con autismo, por ejemplo, necesitan «un tratamiento específíco» para evitar que caigan en el fracaso escolar.

«Afortunadamente, el sistema educativo español y otros sistemas educativos tienen desarrollados en este momento instrumentos para tratar la diversidad. Nosotros queremos trabajar la diversidad en la Secundaria, queremos profundizar en ella. Consideramos que en este momento ha sido sustituida esa diversificación curricular en algunos casos por programas de bajo valor educativo. Tenemos que acentuar más el tratamiento diversificado de los alumnos», explicó.

Subrayó que apuesta por «escolarizar a los niños con necesidades educativas especiales en centros ordinarios hasta donde sea posible», porque esos alumnos «mejoran» con sus compañeros, en tanto que los casos más extremos pueden derivarse a centros específicos de educación especial.