Los cereales de arroz para bebés pueden contener concentraciones de arsénico inorgánico que superan la recomendación de la Comisión del Código Alimentario de la Organización Mundial de la Salud
Los cereales de arroz para bebés pueden contener concentraciones de arsénico inorgánico que superan la recomendación de la Comisión del Código Alimentario de la Organización Mundial de la Salud - FOTOLIA

Los bebés que comen más arroz tienen más concentración de arsénico en la orina

Cierta evidencia epidemiológica sugiere que la exposición al arsénico en el útero y temprano en la vida puede estar vinculada con efectos adversos en el crecimiento del feto y en los resultados inmunes y el desarrollo neurológico del lactante y del niño

EP
MADRIDActualizado:

Aunque el arroz y sus productos son los primeros alimentos típicos que se da a los niños, un nuevo estudio encontró que los niños que comían más arroz y sus productos tenían concentraciones de arsénico urinario más elevadas que aquellos que no consumen ningún tipo de arroz, según se refleja en un artículo sobre este trabajo publicado en la edición digital de «JAMA Pediatrics».

Los cereales de arroz para bebés pueden contener concentraciones de arsénico inorgánico que superan la recomendación de la Comisión del Código Alimentario de la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación de 200 ng/g de arroz blanco pulido, las nuevas regulaciones de la Unión Europea de 100 ng/g para los productos destinados a los niños y el límite de la agencia norteamericana del medicamento y la alimentación (FDA, por sus siglas en inglés) para los cereales de arroz infantiles.

El consumo de arroz en la primera infancia no está bien establecido en Estados Unidos y sólo hay datos limitados de otras regiones del mundo. Cierta evidencia epidemiológica sugiere que la exposición al arsénico en el útero y temprano en la vida puede estar vinculada con efectos adversos en el crecimiento del feto y en los resultados inmunes y el desarrollo neurológico del lactante y del niño.

La doctora Margaret R. Karagas, de la Escuela Geisel de Medicina de la Universidad de Dartmouth, en Lebanon, New Hampshire, Estados Unidos, y coautores examinaron la frecuencia con la que los lactantes consumían arroz y productos que contienen arroz en su primer año de vida, así como la asociación con concentraciones de arsénico en la orina.

El nuevo estudio incluyó a 759 bebés nacidos de madres en el «Estudio de Cohorte de Nacimientos de New Hampshire», de 2011 a 2014. Los recién nacidos fueron seguidos con entrevistas telefónicas a sus progenitores cada cuatro meses hasta los 12 meses de edad.

A los 12 meses, se evaluaron los patrones dietéticos durante la última semana, incluyendo si el recién nacido había comido cereales de arroz, arroz blanco o marrón, o alimentos, ya sea a base de arroz, como aperitivos a base de arroz, o endulzados con jarabe de arroz integral, como algunas marcas de barras de cereales.

Se recogieron muestras de orina de los bebés a partir de 2013, junto con un diario de alimentos tres veces al día. Los investigadores contaron también con información más detallada sobre la dieta y el arsénico urinario total a los 12 meses de 129 recién nacidos, con datos sobre las especies de arsénico urinario disponibles en 48 lactantes.

El 80 por ciento de los 759 bebés fueron introducidos en los cereales de arroz en el primer año de vida con la mayor parte (64 por ciento) a partir de entre los 4 a 6 meses de edad. A los 12 meses, el 43 por ciento informó de comer algún tipo de producto de arroz en la última semana: el 13 por ciento comió arroz blanco y el 10 por ciento tomó arroz integral en un promedio de una a dos porciones por semana.

Doble de concentración en el arroz blanco

El 24 por ciento de los niños consumió alimentos hechos con arroz endulzado o jarabe de arroz en la última semana en un promedio de cinco a seis porciones por semana. Sobre la base de la información registrada en diarios de alimentos dos días antes de la recogida de muestras de orina, 71 recién nacidos (55 por ciento) comió algún tipo de producto de arroz en los dos días anteriores.

Los resultados del estudio indicaron que, según 129 muestras de orina a los 12 meses, las concentraciones de arsénico eran superiores en los niños que comieron arroz o alimentos mezclados con el arroz en comparación con los bebés que no consumían arroz.

Además, el total de las concentraciones de arsénico en orina fue dos veces más elevado entre los niños que comían arroz blanco o marrón en comparación con aquellos que comían sin arroz. Las mayores concentraciones de arsénico en la orina se observaron entre los niños que tomaban cereales de arroz y las concentraciones de arsénico en orina fueron casi el doble en los que comieron «snacks» de arroz en comparación con los bebés que no comían arroz, según el estudio.

Los autores señalan que su grupo de estudio del norte de Nueva Inglaterra que usaba sistemas de agua privados no regulados, lo que puede afectar a la generalización de sus resultados. Además, otras fuentes de arsénico de la dieta, como el zumo de manzana, pueden contribuir aún más a elevar las concentraciones de arsénico en la orina.

«Nuestros resultados indican que el consumo de arroz y sus productos elevan la exposición de los bebés al arsénico y su regulación podría reducir la exposición durante esta fase crítica del desarrollo», concluyen los autores del estudio.