los cinco miembros permanentes del consejo de seguridad y alemania

Las potencias internacionales acuerdan que Irán debe suspender su programa nuclear

Arabia Saudí cree que los países occidentales son responsables de la actual situación por permitir a Israel desarrollar armas nucleares

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Los diplomáticos de Francia, Alemania, China, Rusia y Estados Unidos han acordado que Teherán tiene que suspender plenamente sus actividades nucleares relacionadas con el proceso de enriquecimiento de uranio, mientras los negociadores de la Unión Europea pedirán al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que aborde el caso de Irán en una reunión el próximo 2 de febrero, según informaba la oficina de Asuntos Exteriores británica.

El ministro británico de Exteriores, Jack Straw, advertía esta misma mañana que "no hay que precipitarse" en sancionar a Irán, mientras se producía la reunión en Londres de los diplomáticos de las principales potencias para debatir los próximos pasos a fin de resolver la crisis. El jefe de la diplomacia británica cree que el hecho de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debata el caso no significa necesariamente que se vayan a imponerse sanciones.

El régimen de Teherán desafió la semana pasada a la comunidad internacional al romper el precinto de la ONU de algunas de sus plantas nucleares con la intención de reanudar sus programas de investigación y desarrollo, que asegura que sólo persiguen la creación de energía para uso civil. En lo que parece un ligero cambio en la línea diplomática de Londres, Straw dijo también que "le toca al régimen de Teherán dar confianza a la comunidad internacional de que su programa nuclear tiene sólo fines pacíficos". "Desafortunadamente esta confianza se ha visto mermada por su historial de engaño y ocultaciones", añadía el ministro.

Hasta ahora, las potencias occidentales habían pedido a la república islámica que suspendiera sus programas de conversión de uranio, ya que Estados Unidos y Europa sospechan que puede ocultar la construcción de una bomba atómica. La decisión de Irán del pasado martes de reanudar su actividad nuclear provocó una airada reacción internacional. En consecuencia, Londres, París y Berlín pidieron una reunión urgente del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que elaborará un informe y podría remitir el caso al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Reunión en Londres

Diplomáticos británicos y de Alemania, Francia, Estados Unidos, Rusia y China se reunían hoy en Londres a puerta cerrada para evaluar la posición de cada país sobre cómo resolver el conflicto. El ministro iraní de Economía, Davoud Danesh-Jafari, había advertido este fin de semana de que imponer sanciones económicas a su país, el cuarto productor mundial de petróleo, conllevaría que se disparasen los precios del crudo. Straw avisaba por su parte de los muchos casos remitidos al Consejo de Seguridad en los que éste dicta medidas que se cumplen sin necesidad de sanciones.

El ministro británico señalaba que la mera influencia del Consejo puede ser suficiente para que el régimen de Teherán reconsidere su postura. "El hecho de que Irán esté tan preocupado porque su caso no se traslade al Consejo demuestra la fortaleza del organismo", insistía el jefe de la diplomacia británica. En una entrevista de esta mañana con la BBC, Al-Faisal, ministro de Exteriores de Arabia Saudí, declaraba por su parte que los países occidentales son responsables en parte de la posición de Irán en la crisis actual, por haber permitido a Israel desarrollar armas nucleares. "Esperamos que Irán resista la tentación" de armarse también para prepararse ante posibles amenazas, agregaba el saudí.

Preguntado por el periodista qué haría Riad si Irán adquiriera armas nucleares, el príncipe aseguraba que Arabia Saudí no respondería armándose, y abogó por una región del Golfo Pérsico "libre de armas nucleares", al argumentar que esas armas no benefician a nadie y que si Irán alguna vez decidiera usarlas contra Israel acabaría matando a muchos palestinos. Al-Faisal reconocía que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha hecho declaraciones "extremas", pero la crisis actual con Teherán debe resolverse por la vía diplomática.

Ahmadineyad ha afirmado que el Holocausto es "un mito" y que Israel debería ser "borrado del mapa". Por otra parte, el Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea (UE), Javier Solana, reiteraba este fin de semana que "de momento, no está en la mente de nadie una intervención militar contra Irán".